Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Al-Riyadh y Al-Mojzel, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Faisaly conserva a su hombre, y Al-Riyadh vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Saad Haqawi, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Khalil Al-Absi en su mejor versión
PlantillaChen Shuhang, en un rifirrafe con un compañero
Al-Riyadh cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 4; bajas, 7; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tozé estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Derrota por 1‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo07/02/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Nasser Al-Juhani ante una sala que ya las había oído.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Saad Haqawi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Trezeguet se lesiona los ligamentos de la rodilla: 67 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 67 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Trezeguet y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla31/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Al-Riyadh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tozé está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Damac conserva a su hombre, y Al-Riyadh vuelve a una lista con un nombre tachado.
0‑1 para Al-Shoulla, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Directiva31/01/2028
En Al-Riyadh el 133% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
74 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Riyadh pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Riyadh, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Diego Cortés ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Al-Riyadh se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
81 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Riyadh pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Al-Khaleej esperando con una camiseta. En Al-Riyadh nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Milan Borjan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Al-Ta'ee quería más de $190.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Ahli conserva a su hombre, y Al-Riyadh vuelve a una lista con un nombre tachado.
El nombre de Abdulquddus Atiah ha aparecido en conversaciones de las que Al-Riyadh no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
88 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Riyadh pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Saud Zaydan ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Al-Riyadh ha acudido a Al-Ta'ee con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Qadisiyah conserva a su hombre, y Al-Riyadh vuelve a una lista con un nombre tachado.
Una lesión de rodilla de las peores para Trezeguet
95 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Riyadh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Riyadh pueden fingir no haber oído.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Al-Riyadh estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Trezeguet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Khaleej conserva a su hombre, y Al-Riyadh vuelve a una lista con un nombre tachado.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 89. Al-Batin tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Cedidos11 porterías a cero como cedido para Jan Petek
74Edición
El Diario de Al-Riyadh
27/12/2027
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla27/12/2027
Una lesión de rodilla de las peores para Trezeguet
103 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Riyadh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.36 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
1 para Victor Lekhal, calificado con 7.72, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Un 3‑2 ante Damac, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Directiva27/12/2027
Los sueldos se tragan el 158% de los ingresos de Al-Riyadh
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Damac mantuvo la ventaja 3 minutos, que no es tiempo suficiente para disfrutarla. El Al-Riyadh contestó antes de que terminara la celebración, y con ello cambió la forma de la tarde.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaTrezeguet está en el mejor momento de su carrera
Trezeguet se lesiona los ligamentos de la rodilla: 110 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 110 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Trezeguet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Al-Riyadh, y 1 partidos en 17 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El banquillo20/12/2027
Milan Borjan se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Riyadh lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
117 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Riyadh pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Media liga jugada, puesto 7, 26 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Yoann Barbet está en ella.
Cedidos13/12/2027
La cesión de Jan Petek se mide en lo que no ocurre
8 porterías a cero en 15 partidos con Al-Shoulla. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
Trezeguet se lesiona los ligamentos de la rodilla: 124 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 124 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Yoann Barbet, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Una lesión de rodilla de las peores para Trezeguet
131 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Riyadh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Milan Borjan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Trezeguet, y el técnico lo permitió.
Directiva29/11/2027
En Al-Riyadh el 144% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Un gol en el minuto 91 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
Una media de 7.21 en la temporada con 7 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 2‑2, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Trezeguet se lesiona los ligamentos de la rodilla: 138 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 138 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Al-Hilal lo cerró por 1‑2. La temporada se reduce a la liga, y en el estadio ya se sabía mucho antes del pitido final.
Notas de los jugadores22/11/2027
La edad todavía no ha alcanzado a Victor Lekhal: 8.00
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.00 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Nasser Al-Bishi marcó, fue calificado con 5.46 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Saud Zaydan entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Al-Riyadh reconocería. Los sábados se nota.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al-Riyadh trata con un hombre que quiere otro país.
Chen Shuhang y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Trezeguet sale de esa comparación dentro del equipo, y el Al-Riyadh se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El banquillo08/11/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Nasser Al-Juhani no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Al-Riyadh tampoco lo escondía nadie.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marwan Al-Haidari, y el técnico lo permitió.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Al-Fayha? El debate seguirá vivo el jueves.
En breve
El banquilloSaud Zaydan llama a la puerta del técnico
23 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.37 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Riyadh pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Trezeguet. 3‑1 ante Al-Saudi Al-Watani, y la ovación final fue sobre todo suya.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Notas de los jugadores01/11/2027
Leandro Antunes jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.51. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Directiva01/11/2027
Los sueldos se llevan el 123% de lo que ingresa Al-Riyadh
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.42 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Trezeguet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Saad Haqawi, y el técnico lo permitió.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El banquillo18/10/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Nasser Al-Juhani eligió la versión del vaso medio lleno del 2‑2; la afición se fue con la otra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Abdulquddus Atiah, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Trezeguet está en ella.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Trezeguet firme algo — un contrato en Al-Riyadh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Toca Al-Jeel, y hay un hombre en el vestuario de Al-Riyadh que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Al-Riyadh tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Quedaban 87 minutos y Al-Shoulla tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Al-Riyadh no se detuvo a dar explicaciones.
Notas de los jugadores04/10/2027
Trezeguet, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.31
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.31 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Tozé y Al-Riyadh acuerdan 2 años más.
Milan Borjan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Directiva04/10/2027
Los sueldos se tragan el 124% de los ingresos de Al-Riyadh
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Al-Riyadh marcó en el 97, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
2 goles, y el segundo fue el que lo cerró. Nota de 8.98, y con algo más de suerte en el primer palo habría tenido un tercero.
Notas de los jugadores27/09/2027
Trezeguet, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.50
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.50 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Trezeguet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Veo todos los partidos de Al-Riyadh desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Al-Fayha sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo27/09/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Nasser Al-Juhani fue breve tras ganar 4‑3, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
En breve
El banquilloMilan Borjan se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al-Riyadh lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tozé, y el técnico lo permitió.
Jathob Al-Dhafieri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla20/09/2027
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Al-Riyadh
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Trezeguet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Notas de los jugadores13/09/2027
Victor Lekhal hizo el trabajo que nadie cuenta: 6.71
14 acciones combinadas y 6.71. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Al-Riyadh preguntó y Al-Qadisiyah dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Nasser Al-Juhani tras el 0‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva06/09/2027
Pasa el cierre con 15 de alta y 18 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Al-Riyadh hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Directiva06/09/2027
Orden desde arriba en el Al-Riyadh: alguien tiene que salir
Los balances no entienden de estado de forma ni de sobre quién pensaba construir el entrenador. La junta ha decidido que hace falta una venta, y lo único que queda por saber es qué nombre acaba cargando con ella.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Abdulaziz Al-Hadhood está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Directiva06/09/2027
En Al-Riyadh el 101% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Al-Riyadh tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Tozé sale de esa comparación dentro del equipo, y el Al-Riyadh se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
En breve
El banquilloTrezeguet se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Al-Riyadh la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.08 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Al-Fayha pasó página, Hussain Al-Raqwani se reincorpora a Al-Riyadh, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Tozé estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Al-Riyadh, y 3 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Al-Riyadh lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Milan Borjan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Tozé puso al Al-Riyadh en tablas en 3 minutos, y Damac no llegó a jugar nunca con ventaja.
Plantilla23/08/2027
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Al-Riyadh
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al-Riyadh no han contestado, que también es una forma de contestar.
Dos goles y un 8.30 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Osama Al-Bawardi y Al-Riyadh acuerdan 3 años más.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Qadisiyah conserva a su hombre, y Al-Riyadh vuelve a una lista con un nombre tachado.
Al-Riyadh y Al-Taawoun han fijado $150.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nasser Al-Bishi y Al-Riyadh acuerdan 3 años más.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Trezeguet está en ella.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Riyadh pueden fingir no haber oído.
Los clubes se han dado la mano con Al-Khaleej; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Al-Khaleej lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Al-Riyadh ofreció $89.0K; Damac dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Ta'ee conserva a su hombre, y Al-Riyadh vuelve a una lista con un nombre tachado.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Al-Khaleej esperando con una camiseta. En Al-Riyadh nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Al-Riyadh ha acudido a Damac con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Hajer pagó $100.0K y Al-Riyadh lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Al-Riyadh irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Abdulaziz Al-Hadhood ha apuntado la fecha.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Riyadh pueden fingir no haber oído.
La oferta de Al-Saudi Al-Watani por Battal Al-Harthi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Al-Riyadh ha acudido a Al-Khaleej con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Trezeguet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Al-Riyadh preguntó y Al-Fayha dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El nombre de Ahmed Khatir ha aparecido en conversaciones de las que Al-Riyadh no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Al-Riyadh no lo retendrá fingiendo lo contrario.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Khalil Al-Absi está en ella.
Mamadou Sylla estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Al-Fayha quería más de $100.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Directiva12/07/2027
En Al-Riyadh el 137% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El nombre de Battal Al-Harthi ha aparecido en conversaciones de las que Al-Riyadh no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Osama Al-Bawardi está en ella.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Al-Riyadh tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Al-Riyadh lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Al-Khaleej lo dice, y a nadie en Al-Riyadh le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
29 encuentros, 6 goles y una alternativa de plantilla que ha llegado sin traspaso. La pregunta interesante en el Al-Riyadh ya no es si juega, sino a quién desplaza.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Abdulaziz Jurmush, y el técnico lo permitió.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Saud Zaydan está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Directiva05/07/2027
Día de incorporaciones en la cantera del Al-Riyadh
4 llegadas, una edad media que nadie llamaría plantilla, y unos padres a los que enseñan un edificio en el que sus hijos pasarán más tiempo que en casa. El trabajo de ojeo ya está hecho; hoy solo hay papeleo.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Riyadh, y no se va a retirar.
Trezeguet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Al-Riyadh tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Plantilla21/06/2027
Jan Petek choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo21/06/2027
Khalil Al-Absi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Riyadh lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Leandro Antunes firme algo — un contrato en Al-Riyadh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La oferta de Rudes por Jan Petek se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva14/06/2027
En Al-Riyadh el 175% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El nombre de Battal Al-Harthi ha aparecido en conversaciones de las que Al-Riyadh no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Abdulaziz Al-Hadhood, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Trezeguet entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo14/06/2027
Osama Al-Bawardi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Riyadh lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Al-Riyadh tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Trezeguet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Marzouq Tambakti está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Al-Riyadh tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
El banquillo07/06/2027
Trezeguet se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Riyadh lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
Plantilla07/06/2027
Jan Petek choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
4 partidos y 0 goles no son una temporada: son un año que alguien ha perdido. Si la culpa es suya, del club que lo cedió o de quien lo organizó es la discusión de las próximas semanas.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ahmed Khatir, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mamadou Sylla firme algo — un contrato en Al-Riyadh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sulaiman Hazazi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Al-Riyadh ha hecho saber al mercado que Talal Al-Shubili está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
En breve
El banquilloA Ahmed Khatir lo eligen cuando cuenta
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Teddy Okou firme algo — un contrato en Al-Riyadh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Hussain Al-Raqwani entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Lo menos glamuroso que hace un fichaje extranjero y lo que decide a la mayoría. Un jugador que entiende el grito que llega por detrás es otro futbolista distinto del que no lo entiende.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al-Riyadh no han contestado, que también es una forma de contestar.
Milan Borjan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva17/05/2027
Los sueldos se tragan el 197% de los ingresos de Al-Riyadh
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al-Riyadh nadie finge estar haciéndolo.
El banquillo17/05/2027
Osama Al-Bawardi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Riyadh lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Riyadh, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al-Riyadh no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Leandro Antunes, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al-Riyadh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloJan Petek llama a la puerta del técnico
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Trezeguet, y el técnico lo permitió.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Al-Riyadh, y 4 partidos en 14 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Leandro Antunes acaba de subir en él.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mamadou Sylla firme algo — un contrato en Al-Riyadh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Abdulaziz Jurmush entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ahmed Khatir está en ella.
Lo que era una noticia de contraportada es ya asunto del graderío, y el graderío no entiende de matices. En Al-Riyadh querrían resolverlo antes de que sea la única pregunta.
Al-Ittihad volvió a ver a Leandro Antunes el fin de semana, y esta vez ni se molestó en esconderse. Los clubes solo dejan de esconderse cuando quieren que el precio empiece a moverse.
Trezeguet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al-Riyadh, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Trezeguet firme algo — un contrato en Al-Riyadh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Khalil Al-Absi está en ella.
Puesto 5, 64 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al-Riyadh no han contestado, que también es una forma de contestar.
Trezeguet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva19/04/2027
Los sueldos se tragan el 177% de los ingresos de Al-Riyadh
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Mamadou Sylla y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Trezeguet está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sulaiman Hazazi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Saad Haqawi ha apuntado la fecha.
Su pasado entró por la puerta antes que él. A los jugadores que han estado donde él ha estado un vestuario los escucha antes de que se lo hayan ganado, y lo tendrá mientras le dure la forma.
Puesto 5 con 64 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Riyadh, y no se va a retirar.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Veo todos los partidos de Al-Riyadh desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Hajer sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Al-Riyadh le dijo a Rakan Kaabi que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Milan Borjan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Saad Haqawi, y el técnico lo permitió.
El nombre de Trezeguet no deja de aparecer en las páginas deportivas ajenas. Al-Riyadh no dice nada, lo cual dice bastante.
El banquillo29/03/2027
Khalil Al-Absi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Riyadh lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Toca Al-Ta'ee, y hay un hombre en el vestuario de Al-Riyadh que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Puesto 4, 64 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
11 goles y una media de 7.42 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Directiva22/03/2027
Los sueldos se llevan el 168% de lo que ingresa Al-Riyadh
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Empate en el minuto 86, tras una tarde que Al-Riyadh tenía prácticamente cerrada. Al-Diriyah lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al-Riyadh nadie finge estar haciéndolo.
Toda carrera larga llega a la semana en que el jugador empieza a pensar en la última. Le gustaría que fuera en el club que lo puso por primera vez en un campo, y en el Al-Riyadh ya lo saben.
16 goles y una media de 7.24 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Al-Nahda. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
1‑5 para Al-Hazem, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al-Riyadh nadie finge estar haciéndolo.
Trezeguet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Al-Riyadh y Al-Hazem, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al-Riyadh lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es sentimental, es completamente sincero y es el principio de una salida que nadie ha anunciado. El club puede ser elegante al respecto o puede hacer como que no lo ha oído.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
11 goles y una media de 7.43 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Directiva22/02/2027
En Al-Riyadh el 155% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Al-Riyadh, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Al-Riyadh tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
1 para Rakan Kaabi, calificado con 7.54, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Mamadou Sylla y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
10 goles y una media de 7.41 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Al-Mojzel. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
Calificado con 7.74. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Plantilla15/02/2027
5 caras nuevas y el Al-Riyadh todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.16 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Una media de 7.27 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Al-Riyadh y de Al-Jeel por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al-Riyadh no han contestado, que también es una forma de contestar.
Directiva01/02/2027
Cierra el mercado en Al-Riyadh: 4 de alta, 5 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 4; bajas, 5; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Nawaf Al-Shammari lo ha hecho, en Al-Riyadh, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Milan Borjan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla01/02/2027
Trezeguet choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Puesto 2, 55 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
La oferta de Al-Qadisiyah por Tozé se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Riyadh, y no se va a retirar.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Al-Fayha lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Trezeguet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
9 goles y una media de 7.39 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
En breve
DirectivaLos sueldos se llevan el 151% de lo que ingresa Al-Riyadh
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Al-Riyadh preguntó y Al-Nahda dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Abdulaziz Al-Hadhood, y el técnico lo permitió.
Notas de los jugadores18/01/2027
Trezeguet jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.08. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Mohammed Al-Khaibari ya tiene su respuesta de Al-Riyadh; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Tozé lo produjo, y el 8.30 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La oferta de Al-Orobah por Adulrahman Al-Shammari se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Al-Orobah pagó $74.0K y Al-Riyadh lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Fayha conserva a su hombre, y Al-Riyadh vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
El banquilloSaad Haqawi se lleva el toque del técnico
Notas de los jugadoresLeandro Antunes jugó una tarde distinta a la de todos los demás
MercadoAl-Shoulla están a punto de descolgar el teléfono
Al-Batin querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Al-Riyadh fue despiadado como lo son los equipos buenos.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Al-Riyadh lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Notas de los jugadores04/01/2027
Yoann Barbet, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.16
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.16 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Jan Petek ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Al-Riyadh preguntó y Al-Diriyah dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Yoann Barbet ya tiene su respuesta de Al-Riyadh; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
En breve
PartidoEl Al-Riyadh se siente en casa fuera de casa
Notas de los jugadoresUna exhibición de Victor Lekhal
Mamadou Sylla y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla28/12/2026
Trezeguet choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva28/12/2026
En Al-Riyadh el 183% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
9 goles y una media de 7.32 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
0‑1 para Damac, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo28/12/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Nasser Al-Juhani ante una sala que ya las había oído.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.16 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Al-Riyadh y de Al-Njoom por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Notas de los jugadores21/12/2026
Mamadou Sylla jugó una tarde distinta a la de todos los demás
9.54. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
13 goles y una media de 7.25 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
8 goles y una media de 7.29 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Media liga jugada, puesto 1, 40 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Trezeguet está en ella.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en Al-Riyadh
Notas de los jugadoresTrezeguet pudo haber hecho tres
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Trezeguet. 2‑1 ante Al-Diriyah, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Trezeguet, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Trezeguet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva30/11/2026
En Al-Riyadh el 172% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Toca Al-Diriyah, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
El banquillo30/11/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Rodrigo Abascal
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
El banquillo30/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Nasser Al-Juhani no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Al-Riyadh tampoco lo escondía nadie.
Plantilla30/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Riyadh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Khaled Al-Asbahi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Calificado con 4.93. Nada de lo que intentó salió y a partir de la hora dejó de intentar gran cosa, que es la parte en la que se fija un entrenador, más que en los errores.
12 goles y una media de 7.20 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Una actuación de 8.04 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
El banquillo23/11/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Trezeguet
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Al-Riyadh no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Trezeguet está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al-Riyadh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al-Riyadh, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Lo que era una línea en la contraportada se ha convertido en cántico, y el cántico no es amable. En Al-Riyadh preferirían resolverlo con discreción, y de discreto ya no le queda nada.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Saud Zaydan
30 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.36 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se tragan el 172% de los ingresos de Al-Riyadh
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohammed Al-Khaibari, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Al-Mojzel querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Al-Riyadh fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Tozé lo produjo, y el 8.36 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al-Riyadh no han contestado, que también es una forma de contestar.
5 victorias seguidas a domicilio. La afición que viaja es la más auténtica, y esta temporada se le está pagando en la única moneda que cuenta.
Plantilla26/10/2026
Trezeguet choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No me fui a mirar desde el banquillo. Quiero volver a Al-Riyadh y pelear mi sitio.» 0 partidos de 9 en Al-Njoom dicen el resto.
El banquillo26/10/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Nasser Al-Juhani fue breve tras ganar 4‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Abdulaziz Al-Hadhood la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Nasser Al-Juhani sobre una tarde de 3‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Al-Riyadh le dijo a Teddy Okou que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
El banquillo12/10/2026
Trezeguet se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Riyadh lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marzouq Tambakti, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Abdulaziz Al-Hadhood entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al-Riyadh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Lo que era una línea en la contraportada se ha convertido en cántico, y el cántico no es amable. En Al-Riyadh preferirían resolverlo con discreción, y de discreto ya no le queda nada.
7 partidos sin perder, y entonces Al-Ettifaq. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
Plantilla05/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Riyadh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Trezeguet está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se llevan el 179% de lo que ingresa Al-Riyadh
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Al-Riyadh cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Nasser Al-Juhani tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Yoann Barbet está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Ya son 7 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Al-Riyadh, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
PlantillaJan Petek choca con un compañero por las exigencias
Dos goles y un 8.29 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Trezeguet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jan Petek, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al-Riyadh, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Victoria por 1‑0 ante Al-Taawoun, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Ali Al-Otaibi es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Riyadh pueden fingir no haber oído.
Directiva07/09/2026
Al-Riyadh cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 12; bajas, 8; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Plantilla07/09/2026
Trezeguet choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Al-Nahda pagó $44.0K y Al-Riyadh lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Teddy Okou, y el técnico lo permitió.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Al-Riyadh tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Abdulaziz Al-Hadhood sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Trezeguet está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
En breve
El banquilloYoann Barbet llama a la puerta del técnico
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.24 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Riyadh, y no se va a retirar.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Notas de los jugadores31/08/2026
Trezeguet jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.31. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
El banquillo31/08/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Nasser Al-Juhani fue breve tras ganar 3‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase. En Al-Riyadh lo quieren de vuelta de una pieza y saben que nadie va a consultarles.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Riyadh pueden fingir no haber oído.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Al-Riyadh puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Al-Wehda pagó $39.0K y Al-Riyadh lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
9 acciones combinadas y 7.60. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.32 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
La oferta de Al-Ta'ee por Adulrahman Al-Shammari se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Al-Riyadh lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Al-Ettifaq, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Abdulaziz Jurmush acaba de firmar por el Al-Riyadh y, por una vez, la respuesta importaba.
Al-Riyadh preguntó y Al-Ta'ee dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Yasser Al-Dosari es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Saad Al-Nemer lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Yasser Al-Nemer lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Al-Riyadh la escuchó como otra cosa.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mamadou Sylla y Al-Riyadh acuerdan 2 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un nombre más en la lista: Al-Ta'ee ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Adulrahman Al-Shammari. La respuesta de Al-Riyadh no ha cambiado. De momento.