Dos goles y un 8.97 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
20 goles y una media de 7.41 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al-Ettifaq nadie finge estar haciéndolo.
Georginio Wijnaldum y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
6 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.26 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
18 goles y una media de 7.36 en la temporada. Un estado de forma así se nota mucho más allá de esta ciudad.
Notas de los jugadores22/02/2027
Un gol de defensa lo gana para el Al-Ettifaq: 7.80
1 para Ondrej Duda, calificado con 7.80, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Ettifaq cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya coincidieron antes y no acabó bien. Nadie en el Al-Ettifaq espera que el nuevo entrenador lo haya olvidado, y Yasir Al-Shammari menos que nadie.
Directiva22/02/2027
Los sueldos se llevan el 384% de lo que ingresa Al-Ettifaq
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al-Ettifaq lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
14 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.52 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Una media de 7.35 en la temporada con 14 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Ondrej Duda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Georginio Wijnaldum. 2‑1 ante Damac, y la ovación final fue sobre todo suya.
En breve
Notas de los jugadoresOndrej Duda jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Dos goles y un 9.12 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.32 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
17 goles y una media de 7.33 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Al-Ettifaq escucha una frase así exactamente como está construida.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Al-Riyadh lo dice, y a nadie en Al-Ettifaq le divierte adivinarlo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Ettifaq pueden fingir no haber oído.
Partido30/01/2027
El Al-Ettifaq convierte su casa en un mal sitio para visitar
13 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Directiva01/02/2027
Al-Ettifaq cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 1; bajas, 4; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Al-Ettifaq la escuchó como otra cosa.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Al-Ettifaq ha hecho la parte difícil con Al-Riyadh, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
15 goles y una media de 7.26 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Con 2 goles de desventaja esto era un trámite, y el trámite duró hasta que dejó de serlo. El Al-Ettifaq encontró algo que la primera parte no había anunciado, y Al-Diriyah no supo sostener lo que tenía.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Ettifaq pueden fingir no haber oído.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.41 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Olympiacos pagó $2.6M y Al-Ettifaq lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Ettifaq cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
En breve
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Ziyad Al-Jari
DirectivaEn Al-Ettifaq el 656% de los ingresos se va en sueldos
Traspaso acordado, ficha acordada, y Olympiacos esperando con una camiseta. En Al-Ettifaq nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.24 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
El acuerdo con Al-Shabab está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Al-Ettifaq preguntó y Al-Nahda dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
14 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
52 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Partido09/01/2027
El Al-Ettifaq convierte su casa en un mal sitio para visitar
11 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Las normas lo permiten y escuece igual. Turki Al-Madani ha acordado condiciones con el Al-Ta'ee para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Un nombre más en la lista: Al-Ta'ee ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Matija Gluščević. La respuesta de Al-Ettifaq no ha cambiado. De momento.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Hilal conserva a su hombre, y Al-Ettifaq vuelve a una lista con un nombre tachado.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Moussa Dembélé. 2‑0 ante Al-Hazem, y la ovación final fue sobre todo suya.
13 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Ettifaq, y no se va a retirar.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
7 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Al-Ettifaq lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Georginio Wijnaldum y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ya son 12 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Al-Saudi Al-Watani querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Al-Ettifaq fue despiadado como lo son los equipos buenos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Ettifaq cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Partido26/12/2026
El Al-Ettifaq convierte su casa en un mal sitio para visitar
10 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
DirectivaLos sueldos se llevan el 808% de lo que ingresa Al-Ettifaq
Ya son 11 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Una media de 7.46 en la temporada con 8 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Khalid Al-Ghannam, y el técnico lo permitió.
9 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Al-Ettifaq, y 5 partidos en 18 dicen que se ha ganado que le escuchen.
7 goles y una media de 7.42 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
40 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Ettifaq cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloGeorginio Wijnaldum se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Dos goles y un 9.07 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ondrej Duda lo produjo, y el 8.42 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Georginio Wijnaldum y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Partido05/12/2026
El Al-Ettifaq convierte su casa en un mal sitio para visitar
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Una media de 7.39 en la temporada con 6 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
En breve
El banquilloMohau Nkota se lleva el toque del técnico
Ya son 8 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
5 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Al-Ettifaq y de Al-Shoulla por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Abdulbasit Hindi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se llevan el 895% de lo que ingresa Al-Ettifaq
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Jordan Larsson
Notas de los jugadoresKhalid Al-Ghannam jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Notas de los jugadoresUno de esos días de Álvaro Medrán
14 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Ettifaq pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 92. Al-Faisaly repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Ya son 7 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.33 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Notas de los jugadores23/11/2026
Un gol de defensa lo gana para el Al-Ettifaq: 7.62
1 para Ondrej Duda, calificado con 7.62, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Georginio Wijnaldum estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Partido21/11/2026
Otra más recogida lejos de casa
4 seguidas fuera para el Al-Ettifaq. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Moussa Dembélé se lesiona los ligamentos de la rodilla: 21 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 21 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Al-Ettifaq, y 4 partidos en 14 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matija Gluščević, y el técnico lo permitió.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Abdullah Al-Dossary ya tiene su respuesta de Al-Ettifaq; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al-Ettifaq saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Rayane Messi está en ella.
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Ettifaq pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Al-Ettifaq la escuchó como otra cosa.
Georginio Wijnaldum y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
35 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Ettifaq pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se llevan el 895% de lo que ingresa Al-Ettifaq
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Notas de los jugadoresAbdoulaye Kanté mandó en el medio: 7.19
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Jordan Larsson en su mejor versión
13Edición
El Centinela de Al-Ettifaq
26/10/2026
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla26/10/2026
Moussa Dembélé se lesiona los ligamentos de la rodilla: 42 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 42 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo26/10/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Hassan Al-Nemer fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Anas Al-Ahmadi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Moussa Dembélé se lesiona los ligamentos de la rodilla: 49 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 49 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Ocasiones creadas: 12. La columna que nadie lee llevaba toda la historia del partido, y su nombre estaba arriba del todo.
El banquillo19/10/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Hassan Al-Nemer fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Yasir Al-Shammari lo ha hecho, en Al-Ettifaq, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Yasir Al-Shammari vuelve a ser jugador de Al-Ettifaq, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Ettifaq cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Al-Ettifaq, y 3 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
La historia de la ambición al revés, la que nadie cuenta: un futbolista que quiere un estadio más pequeño, menos cámaras y una grada que no se vuelva en contra. No es debilidad, y rara vez se cuenta como otra cosa.
Hace su trabajo y no se asienta. Al-Ettifaq iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Ettifaq, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Ettifaq cosas que tardan más de una semana en retirarse.
8 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Al-Ettifaq y de Al-Riyadh por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Todos sospechaban que había esta versión suya ahí dentro, y aquí está la prueba. 9.89, y ni una objeción en todo el estadio.
Directiva05/10/2026
En Al-Ettifaq el 1024% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Georginio Wijnaldum estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
A los 19 fue el mejor de todos los de su edad en la categoría durante un fin de semana. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todos lo hacen en silencio.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Jordan Larsson. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloRayane Messi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.45 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Nota de 8.02: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
El banquillo21/09/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Jordan Larsson
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
3 penaltis detenidos desde los once metros, y un estadio que los describirá uno por uno durante veinte años. A un portero le hace falta una noche así en toda su carrera, y esta fue la suya.
Victoria por 1‑1 ante Ohod, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Notas de los jugadores14/09/2026
Ni rastro de nervios en Rayane Messi a los 19: 8.12
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Rayane Messi no lo necesitó: 8.12, y parecía el más cómodo del campo.
Tiene 19 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Veo todos los partidos de Al-Ettifaq desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Al-Njoom sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Hassan Al-Nemer tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
En breve
El banquilloSultan Harun, fuera tras una mala racha
Notas de los jugadoresLa tarde pasó por los pies de Ziyad Al-Ghamdi
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Ettifaq, y no se va a retirar.
La oferta de ES Setif por Radhi Al-Otaibi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La operación que iba a llevar a Mohau Nkota al Al-Hilal se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Al-Ettifaq con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Directiva07/09/2026
Pasa el cierre con 13 de alta y 10 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Al-Ettifaq hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Nassr conserva a su hombre, y Al-Ettifaq vuelve a una lista con un nombre tachado.
A los 21 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Al-Ettifaq intentarán no darle demasiada importancia.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Abdoulaye Kanté está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Georginio Wijnaldum sale de esa comparación dentro del equipo, y el Al-Ettifaq se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
La oferta de Olympiacos por Moussa Dembélé se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La ciudad deportiva se queda en silencio durante dos semanas. 4 hombres se han ido a ser jugadores de otro, y el entrenador se queda con los que nadie ha llamado.
El banquillo31/08/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Hassan Al-Nemer fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Sultan Harun
Notas de los jugadoresJordan Larsson los va pasando de uno en uno
Dos goles y un 8.47 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Ettifaq, y no se va a retirar.
El nombre de Radhi Al-Otaibi ha aparecido en conversaciones de las que Al-Ettifaq no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Abdulbasit Hindi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 4 veces antes del minuto veinte. Al-Saudi Al-Watani intentó reordenarse, el Al-Ettifaq no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
Ocasiones creadas: 12. Sin aparecer en el acta y sin pasar desapercibido: un recital de pases que desarmó a una defensa sin dejar rastro en la columna que se lee.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Georginio Wijnaldum lo produjo, y el 8.44 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $77.1K: un club que quiere a Abdullah Al-Joui lo suficiente como para preguntar dos veces.
Georginio Wijnaldum y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
$65.0K sobre la mesa de Al-Fayha. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Un nombre más en la lista: Al-Nahda ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Meshal Sibyani. La respuesta de Al-Ettifaq no ha cambiado. De momento.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Al-Mojzel intentó reordenarse, el Al-Ettifaq no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Al-Ettifaq la escuchó como otra cosa.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Al-Hilal lo dice, y a nadie en Al-Ettifaq le divierte adivinarlo.
Georginio Wijnaldum estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Bandar Al-Mansour lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Hamad Al-Juhani es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Khalid Al-Ghannam, y el técnico lo permitió.
Moussa Dembélé ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Ettifaq cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un nombre más en la lista: Al-Shoulla ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Jalal Al-Salem. La respuesta de Al-Ettifaq no ha cambiado. De momento.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Marek Rodák sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Al-Ettifaq sobre quién trabaja