Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Banfield nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Banfield, y 5 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Un parón con la selección, y una camiseta de Banfield que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla21/08/2028
Neyder Moreno está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.22 en la temporada con 4 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Banfield nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Banfield escucha una frase así exactamente como está construida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
En breve
MercadoTristán Suárez están a punto de descolgar el teléfono
Tiene 20 años y nadie en Banfield lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Ambas partes esperan hablar en los próximos días. Banfield pondrá un precio, y todo lo que venga después será aritmética.
Plantilla24/07/2028
Neyder Moreno está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.24 en la temporada con 4 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Benjamín Fariña, 20 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Gino Santilli deja Banfield por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Banfield nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
Una media de 7.23 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Banfield tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Banfield nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
El nombre de Agustín Cañete ha aparecido en conversaciones de las que Banfield no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un parón con la selección, y una camiseta de Banfield que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
Una media de 7.23 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Banfield tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Gino Santilli lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una media de 7.23 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Banfield tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Banfield escucha una frase así exactamente como está construida.
Victoria por 1-0 ante San Telmo, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Banfield pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Una media de 7.21 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Banfield tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Banfield saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Banfield escucha una frase así exactamente como está construida.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Un 1-0 ante Independiente Rivadavia, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Banfield tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
Un parón con la selección, y una camiseta de Banfield que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Una media de 7.06 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Banfield saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Banfield saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Banfield escucha una frase así exactamente como está construida.
La camiseta todavía le queda bien. Ezequiel Cabrera está de vuelta en Banfield, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Banfield pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Banfield escucha una frase así exactamente como está construida.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Gino Santilli vuelve a Banfield con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Banfield saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Banfield nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Ignacio Abraham tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Banfield no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
La clasificación está sellada y la próxima temporada las grandes noches bajo los focos serán continentales. Para los jugadores es un escaparate; para las cuentas, un salvavidas; para la afición, pasaportes.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Banfield nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Banfield ha sido explícito sobre la situación de Mariano Bareiro, que es más de lo que reciben muchos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
José Cesarini llega con 35 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Banfield saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Banfield saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Lucas Mansilla llega a Banfield con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Banfield nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La racha sin perder llega a 15. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
En breve
La gradaLa prensa ha encontrado a su hombre en Favio Álvarez
La racha sin perder llega a 14. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Central Córdoba SdE obligó a Banfield a sudarlo, pero el marcador decía 1-0 al final y la tabla no pregunta cómo.
Plantilla08/11/2027
Tomás Adoryan está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.28 en la temporada con 8 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La racha sin perder llega a 13. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Banfield nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La racha sin perder llega a 12. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Gimnasia La Plata defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La racha sin perder llega a 11. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla11/10/2027
Favio Álvarez está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.31 en la temporada con 5 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Tres puntos para Banfield: un 1-0 ante Rosario Central en un duelo resuelto por detalles mínimos.
Plantilla04/10/2027
Tomás Adoryan está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.29 en la temporada con 8 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Banfield nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Banfield, y 3 partidos en 31 dicen que se ha ganado que le escuchen.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Banfield nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Favio Álvarez ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Banfield. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Banfield pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Banfield escucha una frase así exactamente como está construida.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Banfield tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Santiago López García tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Banfield no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Banfield pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Nicolás Colazo tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Banfield no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Los minutos no llegaban en Banfield, así que los buscará en Deportivo Tachira. Todos lo llaman desarrollo; para el jugador es simplemente la ocasión de jugar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
El nombre de Joaquín Molina ha aparecido en conversaciones de las que Banfield no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Le han quitado la capitanía a Santiago López García. En el Banfield lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Banfield tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
2 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Facundo Sanguinetti lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Le han quitado la capitanía a Bruno Sepúlveda. En el Banfield lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Sebastián Ponce está de vuelta en Banfield, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
A los 34 se ha hecho dueño del puesto, y el que lo tenía antes tendrá que explicar algo. En Banfield hay una decisión que se tomó sola.
Plantilla08/02/2027
Favio Álvarez quiere un sitio de verdad en este equipo
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Favio Álvarez está harto de ser útil y querría ser titular. En Banfield lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
34 años, todas las categorías de esta casa a la espalda y, cada sábado, un cedido de nivel parecido por delante. Los padres en la grada se han dado cuenta, y los chavales de abajo también.
El Banfield pasó todo el mercado intentando colocar a Lautaro Gómez y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Banfield nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
El nombre de Cristian Jiménez Osuna ha aparecido en conversaciones de las que Banfield no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Directiva28/12/2026
En Banfield el 101% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Banfield nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Banfield ha sido explícito sobre la situación de Thomas Rodríguez, que es más de lo que reciben muchos.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La enfermería confirma 14 días de baja para Lautaro Ríos, y el plan construido a su alrededor hay que rehacerlo.
Directiva30/11/2026
En Banfield el 121% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Banfield no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un parón con la selección, y una camiseta de Banfield que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
Completó la sesión, hizo todo lo que había que hacer y acabó sonriendo. En Banfield no le van a meter prisa, y él se pasará quince días metiéndosela a ellos.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Directiva02/11/2026
En Banfield el 121% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Con 34 años, Bruno Sepúlveda ha pasado por todas las categorías del club y ve cómo un cedido de nivel parecido sale de inicio cada semana. En la cantera se toma nota de estas cosas, y en la grada también.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Banfield pueden fingir no haber oído.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Banfield, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un parón con la selección, y una camiseta de Banfield que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.