Juan Espínola y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Barracas Central, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se va a ser jugador de otro durante quince días. Barracas Central lo pierde durante el parón y querría que se lo devolvieran en el estado en que se fue.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Esteban Rolón
MercadoLa historia de Elías Pereyra se niega a morir
Las normas lo permiten y escuece igual. Lucas Faggioli ha acordado condiciones con el Newell's Old Boys para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lucas Faggioli será jugador de otro club este fin de semana, y en Barracas Central las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Yonatthan Rak, y el técnico lo permitió.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Manuel Duarte. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barracas Central cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jhonatan Candia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Barracas Central le dijo a Gastón Campi que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Barracas Central saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Barracas Central. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barracas Central cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla26/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Barracas Central sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jhonatan Candia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Notas de los jugadores26/10/2026
Elías Pereyra hizo el trabajo que nadie cuenta: 7.45
13 acciones combinadas y 7.45. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Un punto rescatado en el minuto 89 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Barracas Central, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 2‑2, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Juan Espínola y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Facundo Bruera. 2‑1 ante Aldosivi, y la ovación final fue sobre todo suya.
El gol que puso a Aldosivi por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Barracas Central empató, 2 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Barracas Central tiene que sacar un resultado de donde sea.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jhonatan Candia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Barracas Central sabe decir en qué semana.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Barracas Central hablarán de 16 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Juan Espínola estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
19 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barracas Central cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Barracas Central, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nadie en el Barracas Central lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Facundo Bruera: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Barracas Central necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Barracas Central no tiene una buena respuesta.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Gastón Campi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.83 en la ficha, y la afición del Barracas Central se fue a casa repitiendo un nombre.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Felipe Romano no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Barracas Central tampoco lo escondía nadie.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Belgrano? El debate seguirá vivo el jueves.
En breve
El banquilloEl plan no tenía sitio para Esteban Rolón
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Ya van 5 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Plantilla14/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Barracas Central sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jhonatan Candia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Jhonatan Candia puso al Barracas Central en tablas en 2 minutos, y Huracán no llegó a jugar nunca con ventaja.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Iván Tapia marcó, fue calificado con 7.97 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Juan Espínola estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla07/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Barracas Central sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jhonatan Candia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Cora, y el técnico lo permitió.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Gonzalo Maroni está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
La oferta de SKA Khabarovsk por Valentino Gandín se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barracas Central cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fernando Tobio, y el técnico lo permitió.
El banquillo31/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Felipe Romano ante una sala que ya las había oído.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Barracas Central tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
1‑3 ante All Boys, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Juan Espínola y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Barracas Central y Argentinos Juniors, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jhonatan Candia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un nombre más en la lista: Eibar ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Nicolás Orsini. La respuesta de Barracas Central no ha cambiado. De momento.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
16 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barracas Central cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Nota de 7.76. Hay un tipo de atacante cuyo valor solo aparece cuando cuentas en qué participó en vez de qué remató, y este es el día en que ese argumento se demuestra solo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Felipe Iglesias ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Iván Ramírez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Franco Villalba es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
240 partidos en 11 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie construye carreras así a propósito, y en Barracas Central saben exactamente lo que tienen.
Gastón Campi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jhonatan Candia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Le quedan 36 meses y no ha habido ni una palabra de oferta. El club que deja negociar al calendario acaba perdiendo contra el calendario.
El banquillo03/08/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Felipe Romano eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.