El final llegó un martes, como suele: una reunión corta, un comunicado más corto, y Interim Coach vaciando el despacho antes del mediodía. El ritual más cruel del fútbol, ejecutado según el calendario.
No queda nadie a quien ascender y nadie que dirija una sesión. La directiva ha traído a un nombre que la afición no conoce, y la pregunta de cómo llega un club hasta aquí durará más que quien la responda.
AS Roma ha aceptado el dinero. Lo que Bologna no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No pienso más allá del sábado, y no aconsejaría a nadie que lo hiciera». La primera regla del interino es fingir que el trabajo es pequeño; Interim Coach la recitó a la perfección.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bologna no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Bologna ya hablan de él en pasado.
Mercado25/08/2036
Tan cerca: el traspaso de Ibrahim Faik muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Arzignano pasó página, Ibrahim Faik se reincorpora a Bologna, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
En breve
PlantillaAmin Al-Hamawi, en un rifirrafe con un compañero
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Bologna la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Daniele Graziani será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Bologna ha acudido a Atalanta con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Bologna lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Juventus, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar Surmay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes se han dado la mano con Udinese; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Bologna lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La oferta de Ascoli por Bruno Henrique se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Francisco Valdés estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla11/08/2036
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar Surmay está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Saná Fernandes está en marcha
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Novara esperando con una camiseta. En Bologna nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Bologna se está agotando.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Bologna escucha una frase así exactamente como está construida.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Amin Al-Hamawi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Borussia Dortmund conserva a su hombre, y Bologna vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Picerno esperando con una camiseta. En Bologna nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Bologna preguntó y AC Milan dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla28/07/2036
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar Surmay está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nicolò Lari estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Bologna
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Bologna lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Daniele Graziani será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Bologna ofreció $1.2M; AS Roma dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
El acuerdo con AS Roma está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Amin Al-Hamawi y Bologna acuerdan 2 años más.
Óscar Surmay y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Bologna la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La oferta llegó a AS Roma esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Bologna preguntó y Inter dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla14/07/2036
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Michael Brentan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Davide Pavesi será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Bologna la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
36 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Óscar Surmay estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El objetivo es el entrenador, el sondeo es real, y la cláusula de rescisión es toda la conversación. Los clubes desmienten esta clase de historias justo hasta la fotografía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Michael Brentan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Bologna la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
La oferta llegó a Atalanta esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Bologna lo saben.
Francisco Valdés y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Bologna preguntó y Fiorentina dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla30/06/2036
Óscar Surmay choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Bologna lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Las normas lo permiten y escuece igual. Bruno Henrique ha acordado condiciones con el Bari para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Bologna es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. AC Milan conserva a su hombre, y Bologna vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Bologna lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Lorenzo Romani lo ha hecho, en Bologna, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
La petición está sobre la mesa del Perth Glory y la respuesta la tiene que dar otro. Estas cosas se resuelven en privado y se cuentan en público, normalmente por ese orden.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Bologna la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bologna lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Las normas lo permiten y escuece igual. Davide Bonaventura ha acordado condiciones con el Monopoli para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
La aproximación está hecha y la respuesta pertenece a Slávia TU Košice. Estas cosas se cierran en voz baja y se cuentan a gritos, y rara vez en ese orden.
El nombre de Daniele Graziani ha aparecido en conversaciones de las que Bologna no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
8 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
En breve
PlantillaÓscar Surmay choca con un compañero por las exigencias
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
El cuerpo técnico se ha vaciado por completo y no había nadie interno a quien ascender, así que el club ha nombrado a un nombre que casi ningún aficionado reconocerá. De esto se sale; explicarlo no le gusta a nadie.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«No pienso más allá del sábado, y no aconsejaría a nadie que lo hiciera». La primera regla del interino es fingir que el trabajo es pequeño; Interim Coach la recitó a la perfección.
Bologna preguntó y Fiorentina dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla02/06/2036
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar Surmay está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bologna no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Francisco Valdés quiere fútbol continental; si el Bologna puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Hubert Janyszka será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bologna no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alieu Njie y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar Surmay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Deivid Tegues, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Flavio Junčaj entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Flavio Junčaj será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
Francisco Valdés estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar Surmay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Bologna lo saben.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Óscar Surmay y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gabriele Indragoli será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar Surmay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Hubert Janyszka será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Alieu Njie y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar Surmay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Flavio Junčaj será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Alieu Njie estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Bologna
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla31/03/2036
Óscar Surmay choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
El banquillo31/03/2036
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Moussa Cissokho
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bologna lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Francisco Valdés quiere fútbol continental; si el Bologna puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Óscar Surmay estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Michael Brentan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Bologna, otra semana sin la firma de Amin Al-Hamawi.
En breve
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Bologna
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bologna no han contestado, que también es una forma de contestar.
Francisco Valdés estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar Surmay está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Bologna trata con un hombre que quiere otro país.
Juventus avanza y Bologna se vuelve a casa, con el 1‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Davide Pavesi será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Alieu Njie estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Davide Pavesi ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
2‑3 para Hellas Verona, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla10/03/2036
Óscar Surmay choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Martino Odero de ejemplo
19 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Bologna pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gabriele Indragoli será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bologna lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Miroslav Georgiev ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Bologna se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nikola Knežević, y el técnico lo permitió.
El banquilloA medias: el entrenador, sobre el empate
MercadoGerardo Gatti tiene permiso para buscarse otro sitio
500Edición
El Heraldo de Bologna
25/02/2036
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla25/02/2036
Nicolò Mariani se lesiona los ligamentos de la rodilla: 28 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 28 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alieu Njie y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla25/02/2036
Óscar Surmay choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Sebastiano Esposito lo produjo, y el 8.86 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Flavio Junčaj será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Pietro Arnaboldi ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Bologna trata con un hombre que quiere otro país.
Francisco Valdés estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Bologna preguntó y Inter dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla18/02/2036
Óscar Surmay choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
1‑8 para Juventus, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
La oferta de Audace Cerignola por Daniel Mercier se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Udinese conserva a su hombre, y Bologna vuelve a una lista con un nombre tachado.
Amin Al-Hamawi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El nombre de Daniele Graziani ha aparecido en conversaciones de las que Bologna no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Óscar Surmay de ejemplo
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Traspaso acordado, ficha acordada, y Arezzo esperando con una camiseta. En Bologna nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Bologna la escuchó como otra cosa.
Directiva04/02/2036
Cierra el mercado en Bologna: 3 de alta, 6 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 3; bajas, 6; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Francisco Valdés y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Bologna preguntó y Juventus dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla04/02/2036
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar Surmay está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Victoria por 1‑0 ante Lazio, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Bologna lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Moussa Cissokho lo ha hecho, en Bologna, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alessandro Perrotti será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Bologna ha hecho la parte difícil con Inter, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Bologna la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Flavio Junčaj será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bologna no han contestado, que también es una forma de contestar.
La oferta de ENPPI por Mohamed Khalifa se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Las normas lo permiten y escuece igual. Flavio Junčaj ha acordado condiciones con el Genoa para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Un nombre más en la lista: Südtirol ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Jonathan Díaz. La respuesta de Bologna no ha cambiado. De momento.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Bologna la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Alcione Milano tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Hubert Janyszka ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Udinese conserva a su hombre, y Bologna vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla14/01/2036
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar Surmay está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Bologna la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gabriele Indragoli será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. AC Milan conserva a su hombre, y Bologna vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar Surmay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
1‑5 para AC Milan, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Bologna y AC Milan, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Francisco Valdés estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla24/12/2035
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar Surmay está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Flavio Junčaj, y el técnico lo permitió.
Victoria por 2‑0 ante Parma, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Emiliano Machado será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Francisco Valdés y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla17/12/2035
Óscar Surmay choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Taku Muvhuti ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Bologna se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Plantilla10/12/2035
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pietro Arnaboldi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar Surmay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Óscar Surmay, y el técnico lo permitió.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Bologna trata con un hombre que quiere otro país.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Sebastiano Esposito lo produjo, y el 8.80 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla26/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar Surmay está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hubert Janyszka y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Regates completados: 18. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
El banquillo26/11/2035
el entrenador da su versión
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». el entrenador sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Lo que viene26/11/2035
Bologna se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Napoli llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Mario Vilardi: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Bologna necesitando que juegue como si nada de eso importara.
En breve
El banquilloLéo Gaúcho queda fuera por motivos tácticos en el Bologna
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pietro Arnaboldi, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jakub Stasiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Axel Sjöström Falk está en ella.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Alessandro Perrotti ya tiene su respuesta de Bologna; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Nicolò Lari: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Bologna necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Francisco Valdés ha apuntado la fecha.
En breve
PlantillaÓscar Surmay quiere saber por qué cobra menos
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Bologna ya hablan de él en pasado.
Plantilla12/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar Surmay está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nikola Knežević, y el técnico lo permitió.
Nicolò Lari estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo12/11/2035
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». el entrenador fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bologna lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Bologna trata con un hombre que quiere otro país.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«La firma más fácil de mi carrera.» Léo Gaúcho y Bologna acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Plantilla05/11/2035
Óscar Surmay choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Óscar Surmay, y el técnico lo permitió.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Bologna nadie finge estar haciéndolo.
El banquillo29/10/2035
el entrenador da la cara
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Plantilla29/10/2035
Jakub Stasiak choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Mercado29/10/2035
Jonathan Díaz tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Bologna ha sido explícito sobre la situación de Jonathan Díaz, que es más de lo que reciben muchos.
En breve
El banquilloLéo Gaúcho queda fuera por motivos tácticos en el Bologna
El banquilloMariano Spinelli se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
482Edición
El Heraldo de Bologna
22/10/2035
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla22/10/2035
Deivid Tegues consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Deivid Tegues acaba de firmar por el Bologna y, por una vez, la respuesta importaba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar Surmay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Bologna donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bologna, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Axel Sjöström Falk está en ella.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla15/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar Surmay está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Emiliano Machado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Toca Avellino, y hay un hombre en el vestuario de Bologna que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Sebastiano Esposito lo produjo, y el 9.02 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
Óscar Surmay estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
2 goles en veinte minutos con Sebastiano Esposito en medio de todo, y Cagliari sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Bologna, otra semana sin la firma de Flavio Junčaj.
Marcello Lombardi se lesiona los ligamentos de la rodilla: 21 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 21 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Bologna, otra semana sin la firma de Léo Gaúcho.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Bologna lo saben.
El banquillo01/10/2035
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». el entrenador eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
28 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Bologna pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tobías Pantoja será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Plantilla24/09/2035
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar Surmay está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Francisco Ventre se compromete con Bologna 4 años más.
El banquillo24/09/2035
el entrenador: «Sin excusas»
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
En breve
El banquilloAxel Sjöström Falk se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloÓscar Surmay llama a la puerta del técnico
38 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Bologna pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Cagliari esperando con una camiseta. En Bologna nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Francisco Ventre será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Bologna volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Inter ya no venda.
Óscar Surmay estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Bologna preguntó y Juventus dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
45 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Bologna pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bologna lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
Objetivos de mercado10/09/2035
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Cesare Casadei
A Bologna se le acabó el tiempo con Juventus. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Jakub Stasiak ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Udinese conserva a su hombre, y Bologna vuelve a una lista con un nombre tachado.
Francisco Valdés y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla10/09/2035
Óscar Surmay choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
53 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Bologna pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Juventus ha aceptado el dinero. Lo que Bologna no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
La oferta de Vicenza por Axel Sjöström Falk se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jakub Stasiak será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Directiva03/09/2035
Pasa el cierre con 24 de alta y 26 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Bologna hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: AS Roma lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Bologna lo saben.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 22 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
Bologna preguntó y AS Roma dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bologna lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
$300.0K sobre la mesa de AS Roma. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
La oferta de Ittihad por Mohamed Khalifa se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Eryk Kozłowski será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Francisco Ventre vuelve a Bologna con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
$590.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Lazio pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Bologna preguntó y AS Roma dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar Surmay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jakub Stasiak, y el técnico lo permitió.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla13/08/2035
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Palancica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Bologna ha sido explícito sobre la situación de Axel Sjöström Falk, que es más de lo que reciben muchos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A Eintracht Frankfurt le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Bologna ha hecho la llamada a Basel. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Bologna lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Axel Sjöström Falk vuelve a Bologna con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Bologna ha acudido a Inter con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Udinese conserva a su hombre, y Bologna vuelve a una lista con un nombre tachado.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Vladyslav Kravets ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Vladyslav Kravets estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Vicenza esperando con una camiseta. En Bologna nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tobías Pantoja será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Hubert Janyszka y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla30/07/2035
Óscar Surmay choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Bologna nadie finge estar haciéndolo.
Bologna ha hecho la llamada a Real Sociedad. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
A AC Milan le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Luis Millán de ejemplo
El banquilloAlessandro Perrotti se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Una lesión de rodilla de las peores para Pietro Guerra
22 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Bologna pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Gerardo Gatti no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
La oferta llegó a Inter esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Inter conserva a su hombre, y Bologna vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Vladyslav Kravets y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Objetivos de mercadoUna cesión de Nick Dobben está en marcha
MercadoCavese están a punto de descolgar el teléfono
468Edición
El Heraldo de Bologna
16/07/2035
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla16/07/2035
Pietro Guerra se lesiona los ligamentos de la rodilla: 32 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 32 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luis Millán será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
La oferta llegó a Pescara esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Bologna preguntó y Udinese dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla16/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Palancica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hubert Janyszka estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Mercado16/07/2035
Pergolettese están a punto de descolgar el teléfono
Habrá conversación esta semana. Bologna pondrán una cifra, y a partir de ahí deja de ser fútbol para ser aritmética.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Bologna la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Udinese conserva a su hombre, y Bologna vuelve a una lista con un nombre tachado.
Pescara quería más de $410.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar Surmay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gabriele Indragoli, y el técnico lo permitió.
Ascenso confirmado y matemático, y una ciudad que esta noche va a dormir poco. Pase lo que pase con el resto del balance, la temporada acaba una categoría más arriba de donde empezó.
Traspaso acordado, ficha acordada, y AlbinoLeffe esperando con una camiseta. En Bologna nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
$410.0K sobre la mesa de Pescara. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Pescara quería más de $66.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Los clubes se han dado la mano con Inter; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Bologna preguntó y Napoli dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Bologna ofreció $1.6M; AlbinoLeffe dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
La oferta de Novara por Daniele Graziani se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Deivid Tegues ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Bologna se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Primero, con 89 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Pergolettese esperando con una camiseta. En Bologna nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Bologna lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Bologna preguntó y Cremonese dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luis Millán será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Bologna ha acudido a Latina con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La camiseta todavía le queda bien. Ibrahim Faik está de vuelta en Bologna, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
$260.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Frosinone pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
En breve
PlantillaÓscar Surmay choca con un compañero por las exigencias
Traspaso acordado, ficha acordada, y Salernitana esperando con una camiseta. En Bologna nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Bologna preguntó y Napoli dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La oferta llegó a Cremonese esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Bologna ofreció $1.4M; Napoli dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
$360.0K sobre la mesa de Altamura. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Sebastiano Esposito lo produjo, y el 8.89 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
$4.0M sobre la mesa de Cremonese. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Bologna ha acudido a Pescara con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Notas de los jugadores04/06/2035
Léo Gaúcho, 33 años, hace retroceder el reloj: 7.92
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.92 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Daniele Graziani no lo necesitó: 8.04, y parecía el más cómodo del campo.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.23 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Acabó 3‑1 y la tarde fue de Cesare Casadei: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Bologna.
Plantilla28/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Palancica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Daniele Graziani la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Bologna trata con un hombre que quiere otro país.
Primero, con 82 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Dos goles y un 8.95 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Notas de los jugadores21/05/2035
La edad todavía no ha alcanzado a Léo Gaúcho: 8.18
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.18 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Michael Brentan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Sebastiano Esposito lo produjo, y el 8.85 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Cesare Casadei y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla14/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Palancica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jacopo Del Fabro será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.83 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Bologna escucha una frase así exactamente como está construida.
18 partidos sin encajar en 26 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Emiliano Machado está teniendo muchas.
Cesare Casadei estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Palancica estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Bologna trata con un hombre que quiere otro país.
El banquillo30/04/2035
el entrenador da la cara
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Una media de 7.47 en la temporada con 27 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bologna lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian Palancica será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Cesare Casadei y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Palancica estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Luca Lo Scalzo.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Bologna trata con un hombre que quiere otro país.
En breve
Notas de los jugadoresNadie sobre el césped estuvo cerca de Sebastiano Esposito
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloEl técnico pone a Jakub Stasiak de ejemplo
26 goles y una media de 7.46 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Palancica estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una media de 7.44 en la temporada con 25 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
18 partidos sin encajar en 25 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Emiliano Machado está teniendo muchas.
Cesare Casadei estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
8 partidos sin perder, y entonces Torino. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
Plantilla09/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Palancica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luca Lo Scalzo será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bologna no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Palancica estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristian Palancica, y el técnico lo permitió.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Bologna no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Bologna trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla02/04/2035
7 caras nuevas y el Bologna todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
En breve
El banquilloUn error, y Luca Sonzogni todavía lo paga
El banquilloLuca Lo Scalzo llama a la puerta del técnico
MercadoSamuel Wiafe tiene permiso para buscarse otro sitio
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Cesare Casadei y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Axel Sjöström Falk. 1‑0 ante Arezzo, y la ovación final fue sobre todo suya.
La carrera de un portero se cuenta en los partidos en los que nadie marcó, y Mohamed Khalifa ya acumula 25 en 154 encuentros. En ese número no hay nada de suerte.
21 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Bologna pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Casertana querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Bologna fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Ya son 7 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Partido17/03/2035
El Bologna convierte su casa en un mal sitio para visitar
15 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.05 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
1 para Cesare Casadei, calificado con 7.84, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
17 partidos sin encajar en 23 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Emiliano Machado está teniendo muchas.
28 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Bologna pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
16 partidos sin encajar en 22 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Emiliano Machado está teniendo muchas.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Palancica estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Cristian Palancica ya tiene su respuesta de Bologna; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Eryk Kozłowski se lesiona los ligamentos de la rodilla: 37 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 37 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
25 goles y una media de 7.51 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Sebastiano Esposito lo produjo, y el 8.84 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Partido03/03/2035
El Bologna convierte su casa en un mal sitio para visitar
14 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.97 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bologna no han contestado, que también es una forma de contestar.
44 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Bologna pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Sebastiano Esposito lo produjo, y el 9.39 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Primero, con 57 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
15 partidos sin encajar en 20 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Emiliano Machado está teniendo muchas.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
51 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Bologna pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Partido17/02/2035
El Bologna convierte su casa en un mal sitio para visitar
13 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ignacio Vila será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Izan Yurrieta ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Palancica estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
58 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Bologna pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Bologna lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jacopo Del Fabro será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.99 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Michael Brentan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Bologna preguntó y Napoli dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla12/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Palancica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
13 porterías a cero en 18 partidos con Torres. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
67 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Bologna pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Bologna lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
21 goles y una media de 7.46 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Llegó por un traspaso y se va por una fracción de él. $98.2K de lo que el Bologna pagó por Gennaro Colombo es dinero que el club no volverá a ver, y en el palco se lo recordarán durante dos temporadas.
12 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Bologna la escuchó como otra cosa.
Directiva05/02/2035
Cierra el mercado en Bologna: 3 de alta, 7 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 3; bajas, 7; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
76 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Bologna pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Bologna lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
0‑5 ante Juventus, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian Palancica será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Bologna preguntó y Lazio dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La racha sin perder llega a 22. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Plantilla22/01/2035
Eryk Kozłowski se lesiona los ligamentos de la rodilla: 83 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 83 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Liam Selin será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Ospitaletto esperando con una camiseta. En Bologna nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Un nombre más en la lista: Hellas Verona ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Gennaro Colombo. La respuesta de Bologna no ha cambiado. De momento.
Bologna ha acudido a Lazio con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La racha sin perder llega a 21. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
91 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Bologna pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Bologna lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Bologna ha acudido a Modena con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Cesare Casadei estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La racha sin perder llega a 20. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
98 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Bologna pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Primero, con 41 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Altamura esperando con una camiseta. En Bologna nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
Una media de 7.36 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
La oferta llegó a Genoa esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Ya son 19 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Plantilla01/01/2035
Eryk Kozłowski se lesiona los ligamentos de la rodilla: 106 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 106 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian Palancica será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Bologna estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Una media de 7.34 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
En breve
El banquilloDavid Wieser se lleva el toque del técnico
Ser difícil de batir no es lo mismo que ganar, pero 18 partidos sin derrota son un cimiento que Bologna no tenía en otoño.
Plantilla25/12/2034
Eryk Kozłowski se lesiona los ligamentos de la rodilla: 113 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 113 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, ficha acordada, y São José esperando con una camiseta. En Bologna nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
14 goles y una media de 7.32 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
El Spezia seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Max Larsson ha pactado su marcha al Bologna, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
121 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Bologna pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Victoria por 2‑0 ante Sassuolo, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Marlon será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Sassuolo intentó reordenarse, el Bologna no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Óscar Surmay de ejemplo
Eryk Kozłowski se lesiona los ligamentos de la rodilla: 128 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 128 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ya son 15 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Cesare Casadei estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
136 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Bologna pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Primero, con 32 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bologna lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ya son 13 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Cesare Casadei y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 15 acciones, 7.15, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Marlon ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
El Atalanta seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Tiago Sampaio ha pactado su marcha al Bologna, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Palancica estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Matías Ríos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Bologna lo saben.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
La racha sin perder llega a 12. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Bologna ya hablan de él en pasado.
Partido11/11/2034
Tras 10 partidos, Bologna vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 10 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Torino; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Cesare Casadei estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una media de 7.38 en la temporada con 13 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Plantilla13/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Palancica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bologna, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Matías Ríos lo produjo, y el 8.27 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Bologna la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
Notas de los jugadoresCesare Casadei en cifras de sobresaliente
8 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Liam Selin será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
Cesare Casadei y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Partido28/10/2034
Otra más recogida lejos de casa
4 seguidas fuera para el Bologna. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Una media de 7.32 en la temporada con 11 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
El Sassuolo seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Jesper van Riel ha pactado su marcha al Bologna, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Plantilla30/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Palancica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
7 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Sebastiano Esposito lo produjo, y el 8.96 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Riccardo Braschi será jugador de otro club este fin de semana, y en Bologna las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bologna cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Bologna trata con un hombre que quiere otro país.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Palancica estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una media de 7.28 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Sebastiano Esposito puso al Bologna en tablas en 2 minutos, y Catania no llegó a jugar nunca con ventaja.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bologna lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El Modena seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Jay Sway ha pactado su marcha al Bologna, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Carlos Alemán estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Bologna nadie finge estar haciéndolo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Brayan Sánchez, y el técnico lo permitió.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Sebastiano Esposito ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
La afición se organiza contra la directiva de Bologna
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bologna pueden fingir no haber oído.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Plantilla09/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Palancica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gennaro Colombo lo produjo, y el 8.64 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bologna nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Finn McKenlay ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Bologna se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Plantilla02/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Bologna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Palancica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.