Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bumprom Gomel nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bumprom Gomel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El Bumprom Gomel pasó todo el mercado intentando colocar a Yaroslav Makushinskiy y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bumprom Gomel lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Directiva13/09/2027
Pasa el cierre con 9 de alta y 5 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Bumprom Gomel hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Artem Miroevskiy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla13/09/2027
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maxim Samotoy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Valery Chalavach ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Raman Skavysh ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Dmitriy Latykhov vuelve a Bumprom Gomel con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Volna Pinsk lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Molodechno conserva a su hombre, y Bumprom Gomel vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla06/09/2027
Maxim Samotoy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva06/09/2027
En Bumprom Gomel el 184% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Artem Miroevskiy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Bumprom Gomel preguntó y BATE dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Zhevnerenko estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Yaroslav Makushinskiy. 1‑0 ante Osipovichi, y la ovación final fue sobre todo suya.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Yaroslav Makushinskiy será jugador de otro club este fin de semana, y en Bumprom Gomel las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. BATE conserva a su hombre, y Bumprom Gomel vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla23/08/2027
Maxim Samotoy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
El banquillo23/08/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Sergei Klimovich salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Bumprom Gomel ha hecho la llamada a BATE. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Kirill Butevich está en marcha
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Notas de los jugadores16/08/2027
Pavel Kendysh, 15 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.71
Un 7.71 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 15. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Kirill Yakuta vuelve a ser jugador de Bumprom Gomel, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Bumprom Gomel preguntó y Uni-X Labs dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla16/08/2027
Maxim Samotoy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 15 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Vitaliy Palitsevich lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Regates completados: 30. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Volna Pinsk lo dice, y a nadie en Bumprom Gomel le divierte adivinarlo.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Dmitriy Latykhov. 3‑1 ante Ostrovets, y la ovación final fue sobre todo suya.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Belshina conserva a su hombre, y Bumprom Gomel vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Zhevnerenko estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva09/08/2027
En Bumprom Gomel el 164% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Bumprom Gomel ha hecho la parte difícil con BATE, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Artem Miroevskiy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Plantilla02/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maxim Samotoy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Bumprom Gomel le dijo a Maxim Samotoy que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Sergey Kruzhilin está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Yaroslav Makushinskiy será jugador de otro club este fin de semana, y en Bumprom Gomel las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bumprom Gomel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Bumprom Gomel sabe decir en qué semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Maxim Samotoy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Regates completados: 30. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Bumprom Gomel ha hecho la parte difícil con Dinamo Minsk, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Artem Miroevskiy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Bumprom Gomel preguntó y Torpedo-BelAZ dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Zhevnerenko estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Artem Zhevnerenko entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
Lo que vieneBumprom Gomel se enfrenta al equipo al que todos persiguen
El banquilloKirill Yakuta se lleva el toque del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Uni-X Labs está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Artem Miroevskiy y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla12/07/2027
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Artem Zhevnerenko está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva12/07/2027
En Bumprom Gomel el 189% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Uladzimir Skavysh ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Dos goles y un 8.92 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Quedaban 85 minutos y Slonim tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Bumprom Gomel no se detuvo a dar explicaciones.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla05/07/2027
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maxim Samotoy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
Dos goles y un 8.90 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Artem Miroevskiy marcó en el minuto 85, Lida ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Bumprom Gomel se lo llevó todo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bumprom Gomel nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Artem Zhevnerenko está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Artem Miroevskiy. 2‑1 ante Lida, y la ovación final fue sobre todo suya.
Bumprom Gomel ha hecho la llamada a Dinamo Brest. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Artem Miroevskiy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 37. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bumprom Gomel lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva14/06/2027
Los sueldos se tragan el 194% de los ingresos de Bumprom Gomel
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
En breve
El banquilloSino Absamadov se lleva el toque del técnico
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Bumprom Gomel
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
Artem Miroevskiy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla07/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Artem Zhevnerenko está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bumprom Gomel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla31/05/2027
Maxim Samotoy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Artem Zhevnerenko, y el técnico lo permitió.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Artem Miroevskiy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Zhevnerenko estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sergey Kruzhilin, y el técnico lo permitió.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Sergei Klimovich podía permitirse ser generoso.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bumprom Gomel no han contestado, que también es una forma de contestar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva17/05/2027
Los sueldos se tragan el 184% de los ingresos de Bumprom Gomel
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Maxim Samotoy. 2‑0 ante Lokomotiv Gomel, y la ovación final fue sobre todo suya.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Sergei Klimovich podía permitirse ser generoso.
0‑3 para Ostrovets, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 16. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
El banquillo10/05/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑3, pronunciadas por Sergei Klimovich ante una sala que ya las había oído.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Lokomotiv Gomel con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Yaroslav Makushinskiy será jugador de otro club este fin de semana, y en Bumprom Gomel las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bumprom Gomel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Bumprom Gomel desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Dnepr Mogilev sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Grisha Paronyan está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Mercado03/05/2027
Kirill Yakuta tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Bumprom Gomel ha sido explícito sobre la situación de Kirill Yakuta, que es más de lo que reciben muchos.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Ilya Udodov de ejemplo
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La grada26/04/2027
Los silbidos bajan desde tres lados
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 5 de los 25 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
Artem Miroevskiy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Zhevnerenko estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Artem Zhevnerenko, y el técnico lo permitió.
Kirill Parmonov lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 93. Kirill Parmonov encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Belshina pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
Artem Miroevskiy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Zhevnerenko estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Belshina obligó a Bumprom Gomel a sudarlo, pero el marcador decía 2‑1 al final y la tabla no pregunta cómo.
Directiva19/04/2027
Los sueldos se llevan el 178% de lo que ingresa Bumprom Gomel
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Kirill Parmonov la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
El banquillo19/04/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Sergei Klimovich fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Dmitriy Latykhov lo produjo, y el 8.63 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
Iban 11 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bumprom Gomel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla12/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Artem Zhevnerenko está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo12/04/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Sergei Klimovich fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
11 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Bumprom Gomel tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bumprom Gomel nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Bumprom Gomel tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ruslan Belov será jugador de otro club este fin de semana, y en Bumprom Gomel las despedidas han empezado en voz baja.
Las cuentas son de lectura incómoda. Primero los salarios y después la ambición: ese es ahora el orden en Bumprom Gomel.
Plantilla29/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Artem Zhevnerenko está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla22/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Artem Zhevnerenko está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva22/03/2027
Los sueldos se llevan el 166% de lo que ingresa Bumprom Gomel
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo22/03/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Sergei Klimovich ante una sala que ya las había oído.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bumprom Gomel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sergey Kruzhilin estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Sergei Klimovich tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Yaroslav Makushinskiy será jugador de otro club este fin de semana, y en Bumprom Gomel las despedidas han empezado en voz baja.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La orden ha llegado de arriba y no del banquillo, que es la versión de esta conversación que ningún entrenador disfruta. Alguien de esa plantilla está ya disponible, lo vea así o no quien pone el once.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ivan Zhestkin y Bumprom Gomel acuerdan 2 años más.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Bumprom Gomel ya hablan de él en pasado.
Directiva01/03/2027
Bumprom Gomel cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 2; bajas, 1; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Zhevnerenko estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El reloj hizo lo que Slavia Mozyr no quiso, y le puso fin. Los aficionados que siguieron la cuenta atrás pasarán el próximo mercado haciéndolo otra vez.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Kirill Sidorenko ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bumprom Gomel, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Artem Miroevskiy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Bumprom Gomel preguntó y Molodechno dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Directiva22/02/2027
Los sueldos se llevan el 167% de lo que ingresa Bumprom Gomel
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Bumprom Gomel la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bumprom Gomel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Bumprom Gomel ha hecho la llamada a Uni-X Labs. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Stepan Sokolovskiy y Bumprom Gomel acuerdan 3 años más.
Lo que era una noticia de contraportada es ya asunto del graderío, y el graderío no entiende de matices. En Bumprom Gomel querrían resolverlo antes de que sea la única pregunta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Dinamo Minsk lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Raman Kavalyou ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bumprom Gomel, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Orsha quería más de $120.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Dinamo Minsk conserva a su hombre, y Bumprom Gomel vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla01/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sergey Kruzhilin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Maxim Vospukov, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Yaroslav Makushinskiy entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
A Ilya Udodov le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
En breve
DirectivaAbierto por fichajes: Bumprom Gomel entra en el mercado
El banquilloKirill Parmonov conserva el voto de su entrenador
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
Artem Miroevskiy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva25/01/2027
Los sueldos se llevan el 153% de lo que ingresa Bumprom Gomel
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ilya Udodov, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bumprom Gomel, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bumprom Gomel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Zhevnerenko estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Artem Miroevskiy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Pavel Palitsevich es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Kirill Parmonov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Bumprom Gomel ha hecho saber al mercado que Kirill Parmonov está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Zhevnerenko estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Artem Zhevnerenko, y el técnico lo permitió.
Artem Miroevskiy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva28/12/2026
Los sueldos se tragan el 267% de los ingresos de Bumprom Gomel
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bumprom Gomel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sergey Kruzhilin estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sergey Kruzhilin entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Un entrenador perdona un mal sábado mucho antes que un mal martes, porque uno lo puede explicar y el otro lo eligió. Los informes de esta semana no han sido buenos.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Grisha Paronyan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Ihar Martynovich es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bumprom Gomel, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Sergey Melnik ha apuntado la fecha.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 20 años y nadie en Bumprom Gomel lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ilya Udodov, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bumprom Gomel, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Bumprom Gomel cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
En breve
El banquilloA Sergey Melnik le han prometido minutos
Artem Miroevskiy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se llevan el 255% de lo que ingresa Bumprom Gomel
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Maxim Samotoy y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla23/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Artem Miroevskiy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Artem Miroevskiy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Zhevnerenko estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Artem Zhevnerenko, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloA Sergey Melnik le han prometido minutos
El banquilloRuslan Belov conserva el voto de su entrenador
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Vitaliy Pavlov es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla09/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sergey Kruzhilin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La instrucción llegó del consejo y el banquillo no estaba de acuerdo. Alguien saldrá, el traspaso se llamará buen negocio, y el entrenador se pasará la temporada reconstruyendo alrededor del hueco.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Miroevskiy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se tragan el 255% de los ingresos de Bumprom Gomel
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Bumprom Gomel, otra semana sin la firma de Sergey Melnik.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Artem Zhevnerenko acaba de subir en él.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Plantilla26/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Artem Miroevskiy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla26/10/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Bumprom Gomel
15 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Artem Lastochkin estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bumprom Gomel no han contestado, que también es una forma de contestar.
Artem Miroevskiy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Mercado19/10/2026
Ruslan Belov tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Bumprom Gomel ha sido explícito sobre la situación de Ruslan Belov, que es más de lo que reciben muchos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sergey Kruzhilin estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Grisha Paronyan entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Bumprom Gomel la diferencia se ve desde la última fila.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de Sergey Kruzhilin no son buenos
Ivan Zhestkin y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Miroevskiy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Kirill Arlouski es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sergey Melnik, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bumprom Gomel, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Maxim Vospukov ha apuntado la fecha.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de Artem Miroevskiy no son buenos
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Artem Miroevskiy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se llevan el 331% de lo que ingresa Bumprom Gomel
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Plantilla05/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sergey Kruzhilin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Alikhan Fazylov ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Maxim Vospukov, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Kirill Parmonov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Sergey Melnik
El banquilloEl técnico sale a defender a Maxim Samotoy
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bumprom Gomel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla28/09/2026
Ilya Udodov choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla28/09/2026
16 caras nuevas y el Bumprom Gomel todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Maxim Vospukov ha apuntado la fecha.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bumprom Gomel, y no se va a retirar.
Maxim Samotoy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla21/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Artem Miroevskiy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Bumprom Gomel. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
MercadoSe cerró el mercado y Kirill Yakuta sigue aquí
El banquilloAlikhan Fazylov conserva el voto de su entrenador
7Edición
El Heraldo de Bumprom Gomel
14/09/2026
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Directiva14/09/2026
Bumprom Gomel cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 16; bajas, 0; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
El nombre de Kirill Parmonov ha aparecido en conversaciones de las que Bumprom Gomel no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Artem Miroevskiy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Kirill Korzun lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sergey Kruzhilin, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bumprom Gomel, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Artem Zhevnerenko estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sergey Melnik, y el técnico lo permitió.
Plantilla07/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ilya Udodov está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Bumprom Gomel, otra semana sin la firma de Sergey Melnik.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Mark Tychko ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Yaroslav Makushinskiy entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Andrey Akhvanderov acaba de subir en él.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Ivan Zhestkin estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Minsk conserva a su hombre, y Bumprom Gomel vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla31/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Artem Miroevskiy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ruslan Belov, y el técnico lo permitió.
Plantilla31/08/2026
16 caras nuevas y el Bumprom Gomel todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Bumprom Gomel tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Artem Miroevskiy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla24/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Bumprom Gomel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ilya Udodov está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
0‑2 ante Naftan, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Objetivos de mercado17/08/2026
El reconocimiento médico tumba el fichaje de Vitaliy Faleev
Todo estaba acordado con otro club y entonces habló el médico. Bumprom Gomel ha renunciado a un fichaje por consejo de alguien que nunca lo vio jugar, que es exactamente como debe funcionar.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Vadzim Nekhaichik ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Stanislau Palitsevich lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Pavel Kendysh lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Maksim Signevich es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Bumprom Gomel cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bumprom Gomel pueden fingir no haber oído.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Yaroslav Makushinskiy y Bumprom Gomel acuerdan 4 años más.
Artem Miroevskiy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla03/08/2026
Ilya Udodov choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Le quedan 49 meses y no ha habido ni una palabra de oferta. El club que deja negociar al calendario acaba perdiendo contra el calendario.
Plantilla03/08/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Bumprom Gomel
12 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.