Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cerrito hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Emiliano Ancheta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla19/11/2029
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Casanova está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Martín Oñate está en ella.
Puesto 2, 42 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
17 días, dicen los servicios médicos, y los servicios médicos son optimistas por oficio. La alineación se va a ver rara sin él.
Plantilla12/11/2029
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Casanova está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo12/11/2029
Martín Bertola se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cerrito lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 33 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Emiliano Ancheta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Simón Trenskenchu, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Cerrito, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El cuerpo técnico le ha puesto a Martín Bertola algo aparte. Si es una carencia que se corrige o una virtud que se afila, nadie de fuera lo sabrá hasta que aparezca un sábado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cerrito hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Casanova estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín Dávila, y el técnico lo permitió.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Cerrito le dijo a Emiliano Ancheta que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Cerrito, y 13 partidos en 43 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Simón Trenskenchu entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Thiago Fernández ha apuntado la fecha.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cerrito hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Emiliano Ancheta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cerrito hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Santiago Hegler ya tiene su respuesta de Cerrito; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Plantilla15/10/2029
Rodrigo Viera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Santiago Hegler entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo15/10/2029
Martín Bertola se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cerrito lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Ignacio Yepez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 62 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo08/10/2029
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Ángel Llanes
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cerrito hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Casanova estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín Dávila, y el técnico lo permitió.
«Veo todos los partidos de Cerrito desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Albion sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 76 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Emiliano Ancheta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Martín Oñate está en ella.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Cerrito. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cerrito hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Cerrito ha sido explícito sobre la situación de Simón Trenskenchu, que es más de lo que reciben muchos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tobías Pérez, y el técnico lo permitió.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Cerrito tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Martín Bertola está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Ignacio Yepez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Franko Ramos será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerrito las despedidas han empezado en voz baja.
Emiliano Ancheta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla10/09/2029
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Casanova está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo10/09/2029
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Ángel Llanes
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerrito pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Bautista Ramos será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerrito las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla27/08/2029
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Casanova está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Bautista Ramos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Martín Oñate está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Francisco Casanova firme algo — un contrato en Cerrito o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Puesto 2, 42 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Casanova estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tobías Pérez, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Santiago Hegler entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerrito pueden fingir no haber oído.
Emiliano Ancheta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Santiago Viera marcó, fue calificado con 7.92 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Santiago Sanchez lo ha hecho, en Cerrito, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Bautista Ramos será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerrito las despedidas han empezado en voz baja.
6 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Huracan del Paso fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ignacio Yepez. 2‑1 ante Huracan del Paso, y la ovación final fue sobre todo suya.
Emiliano Ancheta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Cerrito cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Cerrito tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Cerrito le dijo a Briam Acosta que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
En breve
El banquilloEl técnico pone a David Stabile de ejemplo
Notas de los jugadoresLo único que Mateo Ayres no pudo hacer
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerrito pueden fingir no haber oído.
Puesto 2, 37 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cerrito lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Directiva23/07/2029
Pasa el cierre con 1 de alta y 2 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Cerrito hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Cerro Largo conserva a su hombre, y Cerrito vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Cerrito la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Liverpool Montevideo ha aceptado el dinero. Lo que Cerrito no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Emiliano Ancheta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cerrito lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Wanderers conserva a su hombre, y Cerrito vuelve a una lista con un nombre tachado.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santiago Hegler, y el técnico lo permitió.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Salto esperando con una camiseta. En Cerrito nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Cerrito preguntó y Racing dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Un nombre más en la lista: Bella Vista ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Emiliano Márquez. La respuesta de Cerrito no ha cambiado. De momento.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerrito pueden fingir no haber oído.
Puesto 2, 34 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
La oferta de Villa Teresa por Emiliano Márquez se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Cerrito ha acudido a Cerro Largo con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Federico Varese estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Casanova estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Ignacio Yepez puso al Cerrito en tablas en 2 minutos, y Atenas no llegó a jugar nunca con ventaja.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristian González, y el técnico lo permitió.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cerrito lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Cristian González marcó, fue calificado con 7.40 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Cerrito ha hecho la parte difícil con Wanderers, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Emiliano Ancheta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Tobías Pérez la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Cerrito la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
13 acciones combinadas y 6.76. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Liverpool Montevideo conserva a su hombre, y Cerrito vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tobías Pérez, y el técnico lo permitió.
Diego Bonilla consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Diego Bonilla acaba de firmar por el Cerrito y, por una vez, la respuesta importaba.
Emiliano Ancheta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El Frontera Rivera seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Santiago Sanchez ha pactado su marcha al Cerrito, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
32 días, dicen los servicios médicos, y los servicios médicos son optimistas por oficio. La alineación se va a ver rara sin él.
Plantilla04/06/2029
Ángel Llanes choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerrito pueden fingir no haber oído.
Puesto 2, 29 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
7.66, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Emiliano Ancheta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Dos goles y un 8.31 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rodrigo Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Diego Ramirez sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Cerrito pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
0‑1 ante River Plate, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Cristian González marcó, fue calificado con 7.46 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luis Barbat será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerrito las despedidas han empezado en voz baja.
Francisco Casanova y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ángel Llanes estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Primero, con 23 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cerrito no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ignacio Yepez. 1‑0 ante Huracan del Paso, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla07/05/2029
Rodrigo Viera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Santiago Hegler está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Cerrito marcó en el 90, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Emiliano Ancheta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo30/04/2029
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Diego Ramirez fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla23/04/2029
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ángel Llanes está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Diego Ramirez tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Calificado con 4.23. Nada de lo que intentó salió y a partir de la hora dejó de intentar gran cosa, que es la parte en la que se fija un entrenador, más que en los errores.
Puesto 2, 17 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Emiliano Ancheta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Federico Varese, y el técnico lo permitió.
Toca Rocha, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
Plantilla16/04/2029
Rodrigo Viera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
16 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Thiago Fernández la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
Emiliano Ancheta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla02/04/2029
Ángel Llanes choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. David Stabile está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Mateo Ayres sale de esa comparación dentro del equipo, y el Cerrito se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Toca Central Espanol, y hay un hombre en el vestuario de Cerrito que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Ignacio Yepez firme algo — un contrato en Cerrito o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo02/04/2029
Martín Bertola se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cerrito lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ángel Llanes. 2‑0 ante Oriental, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia David Stabile, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
10 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Cerrito entrevistó al mercado y nombró al pasillo: Diego Ramirez se queda con el trabajo que ya hacía, ahora con el título. A veces las manos más seguras son las que ya sujetan el volante.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Martín Oñate lo hizo ante La Luz. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Cerrito.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Francisco Casanova y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores19/03/2029
Martín Oñate jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.15. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Briam Acosta, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
Notas de los jugadoresDavid Stabile pudo haber hecho tres
El banquilloEl plan no tenía sitio para Ignacio Yepez
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cerrito pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alejandro Galván será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerrito las despedidas han empezado en voz baja.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Casanova, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ángel Llanes estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresUna exhibición de Mateo Ayres
21 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerrito pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
0‑4 para Deportivo Maldonado, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cerrito lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Emiliano Ancheta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Jonathan Isasmendi se lesiona los ligamentos de la rodilla: 29 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 29 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Regates completados: 26. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
36 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cerrito pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luis Barbat será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerrito las despedidas han empezado en voz baja.
Emiliano Ancheta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
9 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Mercado19/02/2029
David Stabile tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Cerrito ha sido explícito sobre la situación de David Stabile, que es más de lo que reciben muchos.
100 partidos con estos colores. Una entrega así es cada temporada más rara, y la grada lo sabe.
Plantilla19/02/2029
9 caras nuevas y el Cerrito todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
44 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cerrito pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cerrito no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Alejandro Galván ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
MercadoUno de los nuestros: Juan Barrios se incorpora al primer equipo del Cerrito
132Edición
El Diario de Cerrito
05/02/2029
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla05/02/2029
Jonathan Isasmendi se lesiona los ligamentos de la rodilla: 52 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 52 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
Francisco Casanova estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
59 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerrito pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Briam Acosta, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Briam Acosta está en ella.
66 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerrito pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Emiliano Ancheta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla22/01/2029
Rodrigo Viera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Briam Acosta entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La afición se organiza contra la directiva de Cerrito
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
73 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerrito pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Tobías Pérez está viviendo esa versión en el Cerrito, y suele notarse en el primer mes.
Emiliano Ancheta y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla15/01/2029
Rodrigo Viera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
El banquillo15/01/2029
Ignacio Yepez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cerrito lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Francisco Casanova entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Las cuentas se agotaron y se veía venir desde lejos. El verano difícil empieza ya, y el calendario del año que viene estará lleno de nombres desconocidos.
80 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cerrito pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Cerrito todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Leandro Mora está viviendo esa versión en el Cerrito, y suele notarse en el primer mes.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Cerrito escucha una frase así exactamente como está construida.
Emiliano Ancheta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La operación que iba a llevar a Luis Barbat al Cerro se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Cerrito con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Ya es aritmética, y la aritmética está hecha. En Cerrito el verano de las preguntas difíciles empieza antes de tiempo, y el calendario de la próxima temporada se lee muy distinto.
87 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerrito pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Ángel Llanes lo ha hecho, en Cerrito, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerrito pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Cerrito ha acudido a Nacional con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ángel Llanes y Cerrito acuerdan 3 años más.
96 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cerrito pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerrito pueden fingir no haber oído.
La grada25/12/2028
La afición se rebela por la venta de Marcelo Acosta por $210.0K
Se va al Wanderers, el club tiene $210.0K que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
Emiliano Ancheta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Godoy Cruz conserva a su hombre, y Cerrito vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Plantilla18/12/2028
Jonathan Isasmendi se lesiona los ligamentos de la rodilla: 106 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 106 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Simón Meza será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerrito las despedidas han empezado en voz baja.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla18/12/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alex Servián está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Bella Vista esperando con una camiseta. En Cerrito nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
La oferta de Colon por Facundo González se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Francisco Casanova estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla11/12/2028
Santiago Viera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cerrito preguntó y Danubio dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Gabriel Hernandez lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«La firma más fácil de mi carrera.» Rodrigo Viera y Cerrito acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Plantilla04/12/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Cerrito preguntó y Wanderers dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Puesto 15 y 20 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerrito pueden fingir no haber oído.
Emiliano Ancheta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alex Servián estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Francisco Casanova entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La afición se organiza contra la directiva de Cerrito
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Emiliano Ancheta y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla20/11/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Francisco Casanova. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Bautista Ramos entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
El banquilloMarcelo Acosta conserva el voto de su entrenador
Emiliano Ancheta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla13/11/2028
Santiago Viera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo13/11/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Agustín da Rocha
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Cerrito esa pregunta es más difícil de responder.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Cerrito todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Briam Acosta, y el técnico lo permitió.
Un cambio en el banquillo no es una historia, son veinticinco. Esta es la de Emiliano Ancheta: era el jugador de alguien y ahora tiene que ser el de otro, empezando de cero.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
PlantillaMateo La Bollita choca con un compañero por las exigencias
Puesto 15 y 20 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Francisco Casanova y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla30/10/2028
Santiago Viera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mateo La Bollita, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mateo Ayres está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Francisco Casanova. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Cerrito, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
Francisco Casanova estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/10/2028
Alex Servián choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo16/10/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Agustín da Rocha
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
En breve
El banquilloBriam Acosta se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla09/10/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo09/10/2028
Ignacio Yepez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cerrito lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Cerrito, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Ignacio Yepez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Tiago Simoni ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
Se empieza a mirar la tabla antes de que acaben los partidos, y eso siempre es la señal. En el Cerrito nadie dice la palabra en voz alta, y todo el mundo la está pensando.
Puesto 15 y 20 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Gabriel Hernandez lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Emiliano Ancheta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El premio al mejor joven del mes va para un futbolista de 21 años del Cerrito que ha parecido un jugador hecho durante cuatro jornadas seguidas. Las cuatro siguientes son las que deciden si lo es.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Briam Acosta, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Rodrigo Viera sale de esa comparación dentro del equipo, y el Cerrito se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
En breve
El banquilloFederico Varese pierde al técnico que creía en él
El banquilloSantiago Viera llama a la puerta del técnico
La afición se organiza contra la directiva de Cerrito
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Emiliano Ancheta y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla25/09/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alex Servián está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A Federico Varese le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mateo Ayres está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Cerrito, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Francisco Casanova. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Cerrito se está agotando.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 20 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Emiliano Ancheta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
Francisco Casanova y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo11/09/2028
Ignacio Yepez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cerrito lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Marcelo Acosta entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Emiliano Ancheta: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Cerrito necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Cerrito saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla04/09/2028
Alex Servián choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cerrito no han contestado, que también es una forma de contestar.
Francisco Casanova estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Casanova, y el técnico lo permitió.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santiago Viera, y el técnico lo permitió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Agustín da Rocha está en ella.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerrito pueden fingir no haber oído.
Emiliano Ancheta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla14/08/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alex Servián está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Gabriel Hernandez tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo14/08/2028
Ignacio Yepez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cerrito lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Santiago Viera entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Gabriel Hernandez lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerrito pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla07/08/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Briam Acosta, y el técnico lo permitió.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Francisco Casanova lo llamará otra cosa en privado.
En breve
MercadoUn trampolín, no un hogar, para David Stabile
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Plantilla31/07/2028
Juan Castillo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 16 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 16 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Simón Meza será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerrito las despedidas han empezado en voz baja.
Francisco Casanova estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla31/07/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alex Servián, y el técnico lo permitió.
Juan Castillo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 24 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 24 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Llegó por un traspaso y se va por una fracción de él. $66.3K de lo que el Cerrito pagó por Juan Álvarez es dinero que el club no volverá a ver, y en el palco se lo recordarán durante dos temporadas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
Deportivo Maldonado ha aceptado el dinero. Lo que Cerrito no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Un defensa en el marcador, algo bastante raro como para que todo el estadio recuerde quién sacó el córner. 1 para él, y un 7.81 por todo lo demás.
Directiva24/07/2028
Pasa el cierre con 4 de alta y 4 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Cerrito hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Juan Castillo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 31 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 31 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Villa Espanola esperando con una camiseta. En Cerrito nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes se han dado la mano con Cerro Largo; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Francisco Casanova y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla17/07/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Penarol conserva a su hombre, y Cerrito vuelve a una lista con un nombre tachado.
Juan Castillo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 38 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 38 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Minuto 91. Agustín Rodríguez encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y River Plate pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
El acuerdo con Boca Juniors está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cerrito preguntó y Progreso dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Veo todos los partidos de Cerrito desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Juventud sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Plantilla03/07/2028
Juan Castillo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 45 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 45 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cerrito no han contestado, que también es una forma de contestar.
7.77, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
El acuerdo con Basanez está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Montevideo City Torque lo dice, y a nadie en Cerrito le divierte adivinarlo.
Emiliano Ancheta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cerrito lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Cerrito ha hecho la parte difícil con Montevideo City Torque, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Plantilla26/06/2028
Santiago Viera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Rodrigo Viera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Francisco Casanova y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Emiliano Ancheta era el nombre de todas las tertulias, y el club ha ido y lo ha fichado por $740.0K. Durante una semana la directiva no puede equivocarse en nada, una semana que la mayoría de las directivas no conoce nunca.
Plantilla19/06/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Andrés Romero ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Cerrito se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
En breve
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Alexis Cuadro
Puesto 16 y 4 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerrito pueden fingir no haber oído.
Iban 12 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cerrito no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
En breve
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Jorge Nunez
La afición se organiza contra la directiva de Cerrito
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Gabriel Hernandez lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
6 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
El acuerdo con Los Halcones está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Francisco Casanova estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla05/06/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Cerrito se está agotando.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
5 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Cerrito sabe decir en qué semana.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Francisco Casanova y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo22/05/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Gabriel Hernandez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El banquillo22/05/2028
Francisco Casanova se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cerrito lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
Notas de los jugadoresIgnacio Yepez los va pasando de uno en uno
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Rodrigo Viera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Rentistas avanza y Cerrito se vuelve a casa, con el 3‑3 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Emiliano Márquez: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Cerrito y de Rentistas por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Plantilla08/05/2028
Santiago Viera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerrito, y no se va a retirar.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Tiago Simoni y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Simón Meza será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerrito las despedidas han empezado en voz baja.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Cerrito sabe decir en qué semana.
Plantilla24/04/2028
Santiago Viera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El Colon seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Darío Ferreira ha pactado su marcha al Cerrito, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Danubio se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo17/04/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Gabriel Hernandez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Cerrito ha sido explícito sobre la situación de Roberto Hernández, que es más de lo que reciben muchos.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
0‑5 contra Liverpool Montevideo, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
Francisco Casanova estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El técnico los retuvo y dijo lo que había que decir. Se espera respuesta el sábado, y si no llega las preguntas suben de planta.
Plantilla10/04/2028
Juan Álvarez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑5, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
3 paradas no zanjan la discusión sobre de quién fue la culpa, y la discusión durará toda la semana. Los porteros cargan con estos marcadores los provoque quien los provoque.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Mathías Rodríguez ya tiene su respuesta de Cerrito; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerrito pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El Montevideo City Torque seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Rodrigo Sena ha pactado su marcha al Cerrito, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Mercado03/04/2028
Rodrigo Viera tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Cerrito ha sido explícito sobre la situación de Rodrigo Viera, que es más de lo que reciben muchos.
El banquillo03/04/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Gabriel Hernandez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Cerrito le dijo a Facundo Barreto que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Simón Meza será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerrito las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Viera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
8 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Cerrito le dijo a Rodrigo Viera que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Toca Penarol, y hay un hombre en el vestuario de Cerrito que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
6 goles en un partido, Marcelo Acosta en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Cerrito ni a River Plate.
Rodrigo Viera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Cerrito tiene que sacar un resultado de donde sea.
Plantilla13/03/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ignacio Yepez, y el técnico lo permitió.
Bautista Ramos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Juan Álvarez ya tiene su respuesta de Cerrito; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ignacio Yepez está en ella.
En breve
El banquilloSantiago Viera llama a la puerta del técnico
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cerrito lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«La firma más fácil de mi carrera.» Briam Acosta y Cerrito acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Plantilla06/03/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El Liverpool Montevideo seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. David Stabile ha pactado su marcha al Cerrito, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«Veo todos los partidos de Cerrito desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Juventud sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Cristian González marcó, fue calificado con 7.38 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Francisco Casanova y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cerro se llevó los puntos tras un 1‑3 que costará explicar en la grada.
Plantilla28/02/2028
Alex Servián choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
0‑3 contra Montevideo City Torque, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla21/02/2028
Santiago Viera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
Plantilla21/02/2028
10 caras nuevas y el Cerrito todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Los porteros no cometen errores; regalan goles. Cometió uno, lo supo al instante, y detrás no tenía a nadie que lo convirtiera en otra cosa.
El banquillo21/02/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Santiago Viera
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloMateo Ayres se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Notas de los jugadoresUna tarde que Santiago Viera querría devolver
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Francisco Casanova estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
3 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Plantilla14/02/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Aarón Soria ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Cerrito se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
Tiago Simoni y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Plantilla07/02/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Álvarez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
El banquillo07/02/2028
Ignacio Yepez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cerrito lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Marcelo Acosta lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerrito nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla31/01/2028
Santiago Viera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
23 puntos y un calendario que se agota. Las cuentas aún no son crueles, pero ya no son amables.
Plantilla24/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mateo Ayres, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mateo Ayres está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Cerrito, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerrito cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
10 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo17/01/2028
Francisco Casanova se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cerrito lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Ignacio Yepez firme algo — un contrato en Cerrito o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Rodrigo Viera
El banquilloEl técnico sale a defender a Tiago Simoni
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Bautista Ramos acaba de firmar por el Cerrito y, por una vez, la respuesta importaba.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Cristian González y Cerrito acuerdan 3 años más.
Plantilla10/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Defensor Sporting conserva a su hombre, y Cerrito vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo10/01/2028
Ignacio Yepez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cerrito lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El banquillo10/01/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Agustín da Rocha
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Cerrito todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
La historia favorita de todo periódico y la menos favorita de todo entrenador. Lo ocurrido «se está tratando internamente», que es lo que dicen los clubes cuando preferirían que nadie volviera a preguntar.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Cerrito lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Simón Meza será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerrito las despedidas han empezado en voz baja.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Cerrito ha hecho la parte difícil con Terremoto, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Plantilla03/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Cerrito sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Viera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Rodrigo Viera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
16 partidos y 1 goles lejos de aquí, y un futbolista que el entrenador no tenía en agosto. Las cesiones se hacen esperando exactamente esto y la mayoría no lo dan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Santiago Pereira será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerrito las despedidas han empezado en voz baja.
Martín Fernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Defensor Sporting conserva a su hombre, y Cerrito vuelve a una lista con un nombre tachado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.