Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Youssef Maleh será jugador de otro club este fin de semana, y en Cremonese las despedidas han empezado en voz baja.
Martín Payero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Cremonese nadie finge estar haciéndolo.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 89, y Udinese pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cremonese lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Simone Pontisso será jugador de otro club este fin de semana, y en Cremonese las despedidas han empezado en voz baja.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Cremonese lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cremonese cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cremonese pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alessandro Vogliacco será jugador de otro club este fin de semana, y en Cremonese las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cremonese cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Cremonese trata con un hombre que quiere otro país.
Toda carrera larga llega a la semana en que el jugador empieza a pensar en la última. Le gustaría que fuera en el club que lo puso por primera vez en un campo, y en el Cremonese ya lo saben.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La afición se organiza contra la directiva de Cremonese
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Puesto 18 y 14 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Jari Vandeputte y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jayden Addai, y el técnico lo permitió.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cremonese nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
7 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rui Patrício, y el técnico lo permitió.
Como se llevó los puntos tras un 0‑2 que costará explicar en la grada.
El banquillo15/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Romano Caruso ante una sala que ya las había oído.
En breve
El banquilloJayden Addai llama a la puerta del técnico
El banquilloMatteo Bianchetti se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Cremonese todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cremonese lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La oferta de Luzern por Mario Galeano se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
5 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Cremonese preguntó y Juventus dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cremonese lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Directiva01/02/2027
Cremonese cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 3; bajas, 1; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Cremonese la escuchó como otra cosa.
Rui Patrício y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Freddi Greco
PartidoNinguna portería a cero a la vista para el Cremonese
26Edición
La Gaceta de Cremonese
25/01/2027
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada25/01/2027
El ánimo en el Cremonese ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Audace Cerignola esperando con una camiseta. En Cremonese nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La oferta de Palermo por Michele Collocolo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Matteo Bianchetti será jugador de otro club este fin de semana, y en Cremonese las despedidas han empezado en voz baja.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cremonese lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
El acuerdo con Udinese está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
En breve
Objetivos de mercadoNo, gracias: Niccolò Pierozzi rechaza el traspaso
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cremonese lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Batido 9 veces y con 5 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
Esequiel Barco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 10 goles entre el Cremonese y Napoli, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Un nombre más en la lista: Palermo ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Michele Collocolo. La respuesta de Cremonese no ha cambiado. De momento.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cremonese lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Alberto Grassi no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La oferta de Trapani por Lapo Nava se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Jari Vandeputte estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Lapo Nava tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Cremonese preguntó y AC Milan dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cremonese, y no se va a retirar.
Directiva04/01/2027
El silencio de arriba empieza a sonar en Cremonese
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
Notas de los jugadores04/01/2027
La edad todavía no ha alcanzado a Milan Đurić: 8.13
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.13 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cremonese cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un nombre más en la lista: Sambenedettese ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Alberto Grassi. La respuesta de Cremonese no ha cambiado. De momento.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Milan Đurić. 1‑0 ante Hellas Verona, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Jari Vandeputte
22Edición
La Gaceta de Cremonese
28/12/2026
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
La grada28/12/2026
El ánimo en el Cremonese ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Puesto 18 y 11 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
La oferta de Independiente por Martín Payero se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lapo Nava será jugador de otro club este fin de semana, y en Cremonese las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cremonese cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jamie Vardy. 2‑1 ante Sassuolo, y la ovación final fue sobre todo suya.
12 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
17 acciones combinadas y 6.76. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Rui Patrício estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Regates completados: 26. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Salvatore Elia será jugador de otro club este fin de semana, y en Cremonese las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cremonese cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Martín Payero, y el técnico lo permitió.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Romano Caruso tras el 0‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cremonese no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Youssef Maleh será jugador de otro club este fin de semana, y en Cremonese las despedidas han empezado en voz baja.
Jamie Vardy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo07/12/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Romano Caruso ante una sala que ya las había oído.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Marco Silvestri ya tiene su respuesta de Cremonese; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marco Silvestri, y el técnico lo permitió.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Jamie Vardy sale de esa comparación dentro del equipo, y el Cremonese se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La grada30/11/2026
La afición se organiza contra la directiva de Cremonese
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cremonese cosas que tardan más de una semana en retirarse.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Orazio Pannitteri, y el técnico lo permitió.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Jamie Vardy lo produjo, y el 9.10 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cremonese nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jamie Vardy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un gol en el minuto 93 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Cremonese le dijo a Jayden Addai que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matteo Bianchetti, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloRomano Caruso: «Tenemos que ser mejores»
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Salvatore Elia será jugador de otro club este fin de semana, y en Cremonese las despedidas han empezado en voz baja.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jayden Addai firme algo — un contrato en Cremonese o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lucas Ontivero entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Toca Lecce, y hay un hombre en el vestuario de Cremonese que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Cedidos16/11/2026
Los goles siguen llegando desde el destierro de Frank Tsadjout
4 goles en 9 partidos en Pescara: números que viajan a casa más rápido que él. En Cremonese alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Alberto Grassi ha apuntado la fecha.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Marco Festa: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Cremonese ya hablan de él en pasado.
Notas de los jugadores09/11/2026
Jamie Vardy, 39 años, hace retroceder el reloj: 7.87
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.87 con 39 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Sebastiano Luperto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cristian Bagordo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 22 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 22 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Cremonese la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cremonese cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Ontivero, y el técnico lo permitió.
29 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cremonese pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cremonese lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
7 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Pisa fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Martín Payero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Simone Pontisso, y el técnico lo permitió.
37 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cremonese pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cremonese nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Romano Caruso tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Cremonese tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Youssef Maleh será jugador de otro club este fin de semana, y en Cremonese las despedidas han empezado en voz baja.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Jayden Addai tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Jamie Vardy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
11 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pietro Biolchi, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Jayden Addai. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
1 para Morten Thorsby, calificado con 7.35, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lapo Nava será jugador de otro club este fin de semana, y en Cremonese las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cremonese cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Romano Caruso tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
DirectivaLos sueldos se llevan el 90% de lo que ingresa Cremonese
PlantillaUn sitio en el once del mes para Jayden Addai
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cremonese nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jamie Vardy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
500 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Como se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo28/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Romano Caruso ante una sala que ya las había oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Ontivero, y el técnico lo permitió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑4, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Batido 4 veces y con 2 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
Toca Como, y hay un hombre en el vestuario de Cremonese que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cremonese lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Notas de los jugadores14/09/2026
Jayden Addai, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.66
Un 7.66 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cremonese nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Cremonese y Inter, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cremonese cosas que tardan más de una semana en retirarse.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Batido 6 veces y con 5 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Cremonese la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Directiva07/09/2026
Cremonese cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 3; bajas, 9; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Lucas Ontivero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Cremonese de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Cremonese saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Federico Bonazzoli: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Cremonese necesitando que juegue como si nada de eso importara.
El banquilloEl técnico sale a defender a Jayden Addai
5Edición
La Gaceta de Cremonese
31/08/2026
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
Plantilla31/08/2026
Una lesión de rodilla de las peores para Mikayil Faye
17 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cremonese pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Cremonese la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lapo Nava será jugador de otro club este fin de semana, y en Cremonese las despedidas han empezado en voz baja.
Martín Payero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
El banquillo31/08/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Morten Thorsby
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
PlantillaUna temporada al margen para Jayden Addai
4Edición
La Gaceta de Cremonese
24/08/2026
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
Plantilla24/08/2026
Una lesión de rodilla de las peores para Mikayil Faye
24 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cremonese pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La persecución de Jayden Addai terminó con $9.8M cambiando de manos y Como sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Union Brescia tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
$8.7M era lo máximo que el club iba a pagar y Como pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cremonese, y no se va a retirar.
31 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cremonese pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cremonese lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Cremonese ofreció $10.3M; Udinese dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $11.1M: un club que quiere a Jayden Addai lo suficiente como para preguntar dos veces.
Jamie Vardy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Cremonese donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
En breve
PlantillaCremonese, un equipo de desconocidos entre sí
Una lesión de rodilla de las peores para Mikayil Faye
38 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cremonese pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Cremonese la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La oferta llegó a Como esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Cremonese ha acudido a Udinese con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Orazio Pannitteri acaba de firmar por el Cremonese y, por una vez, la respuesta importaba.
Cremonese preguntó y Frosinone dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Cremonese escucha una frase así exactamente como está construida.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $15.6M: un club que quiere a Tasos Douvikas lo suficiente como para preguntar dos veces.
Una lesión de rodilla de las peores para Mikayil Faye
46 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cremonese pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Cremonese escucha una frase así exactamente como está construida.
Federico Baschirotto estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Cremonese, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
MercadoEl reloj corre para el contrato de Martín Payero