Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Estudiantes tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla20/05/2030
Uriel Iehara está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.24 en la temporada con 13 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Dados por muertos hace quince días, el vestuario ha cerrado filas y ha respondido en el campo. Algo se dijo detrás de esa puerta, y de momento aguanta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Estudiantes tiene que sacar un resultado de donde sea.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
Las noticias comerciales no las canta nadie y con ellas se paga todo lo demás. La directiva lo llamará una alianza; los contables lo llamarán la diferencia entre esta plantilla y otra más pequeña.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Estudiantes tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
La gradaLa prensa ha encontrado a su hombre en Uriel Iehara
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Francisco Gualtieri lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Estudiantes tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Contrato nuevo para el hombre del banquillo, y lo más claro que puede decir una directiva sin convocar una rueda de prensa. Prometer estabilidad sale barato; darla, no.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Joaquín Navarro está de vuelta en Estudiantes, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Tiene 18 años y nadie en Estudiantes lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Enzo Arias tiene 20 años, y Estudiantes lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Tobías Ostchega tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Estudiantes no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El nombre de Francisco Gualtieri ha aparecido en conversaciones de las que Estudiantes no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Tiene 19 años y nadie en Estudiantes lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Francisco Gualtieri puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Una media de 7.40 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Tomás González ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Estudiantes. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
Una media de 7.30 en la temporada con 4 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Una media de 7.40 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaTomás González, incómodo con el papel que le dan
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Estudiantes tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
Tiene 19 años y nadie en Estudiantes lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Una media de 7.26 en la temporada con 4 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Estudiantes tiene que sacar un resultado de donde sea.
Una media de 7.34 en la temporada con 8 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
La operación que iba a llevar a Gringo al Alvarado se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Estudiantes con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Una media de 7.20 en la temporada con 3 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Una media de 7.36 en la temporada con 8 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Francisco Gualtieri puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
DirectivaLa cantera de Estudiantes sigue produciendo
La gradaLa prensa ha encontrado a su hombre en Lautaro Cepeha
La gradaLa grada ya tiene cántico para Uriel Iehara
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El nombre de Alejo Mainero ha aparecido en conversaciones de las que Estudiantes no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Una media de 7.29 en la temporada con 6 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
El nombre de Francisco Gualtieri ha aparecido en conversaciones de las que Estudiantes no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Ramiro Bornia puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Una media de 7.32 en la temporada con 6 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Lo sabré cuando llegue el momento. Todavía no ha llegado». Alejandro Cabrera tiene 36 años y 57 partidos a sus espaldas, y el Estudiantes tendrá que planificar con cualquiera de las dos respuestas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
0-1 ante Newell's Old Boys, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Agropecuario Argentino defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Una media de 7.36 en la temporada con 6 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Estudiantes tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Una media de 7.27 en la temporada con 4 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Le han quitado la capitanía a Tobías Ostchega. En el Estudiantes lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Una media de 7.21 en la temporada con 3 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Tomás González está harto de ser útil y querría ser titular. En Estudiantes lo saben, y lo saben desde hace semanas.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Lautaro Cepeha está harto de ser útil y querría ser titular. En Estudiantes lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Estudiantes tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Estudiantes tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Central Norte defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Estudiantes tiene que sacar un resultado de donde sea.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Tomás González ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Estudiantes. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Estudiantes tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Estudiantes tiene que sacar un resultado de donde sea.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Loquito está de vuelta en Estudiantes, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Estudiantes tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Matías Pagliaricci puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Estudiantes todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El nombre de Francisco Gualtieri ha aparecido en conversaciones de las que Estudiantes no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Lo que era una noticia de contraportada es ya asunto del graderío, y el graderío no entiende de matices. En Estudiantes querrían resolverlo antes de que sea la única pregunta.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El nombre de Ramiro Bornia ha aparecido en conversaciones de las que Estudiantes no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Francisco Gualtieri puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
DirectivaLa cantera de Estudiantes sigue produciendo
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Estudiantes todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Directiva02/10/2028
El silencio de arriba empieza a sonar en Estudiantes
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Cero a cero y apenas una ocasión digna de ese nombre. Chaco For Ever vino a defender y se marchó con lo que había venido a buscar.
Plantilla25/09/2028
Primera camiseta del primer equipo para Vito Rosané
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Vito Rosané, 21 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Estudiantes pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Estudiantes pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Leonel Herrera, 23 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
En breve
PlantillaAlejo Mainero llama a la puerta del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Estudiantes tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Francisco Gualtieri lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Matías Pagliaricci puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Estudiantes tiene que sacar un resultado de donde sea.
El nombre de Mateo Falcione ha aparecido en conversaciones de las que Estudiantes no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Quedan 1 meses y no hay acuerdo cerca. Cada semana sin firma le cuesta dinero a Estudiantes.
Plantilla31/07/2028
Alejo Mainero quiere un sitio de verdad en este equipo
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Alejo Mainero está harto de ser útil y querría ser titular. En Estudiantes lo saben, y lo saben desde hace semanas.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Estudiantes tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Defensores Unidos defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Estudiantes tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
El nombre de Mateo Falcione ha aparecido en conversaciones de las que Estudiantes no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Estudiantes tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.