Wagner Leonardo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jovane Cabral estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo25/10/2027
Maurício se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La historia de la ambición al revés, la que nadie cuenta: un futbolista pidiendo un escenario más pequeño, menos cámaras y una grada que no se gire. No es debilidad y casi siempre se cuenta como si lo fuera.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Marlon: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Grêmio necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Maracás ha apuntado la fecha.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Gustavo Martins. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
4 partidos sin encajar en 9 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Thiago Beltrame está teniendo muchas.
Una media de 7.24 en la temporada con 12 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Plantilla18/10/2027
Jovane Cabral choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Samuel Oliveira tras el 2‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El banquillo18/10/2027
Mathías Villasanti se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Grêmio no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Miguel Monsalve y Grêmio acuerdan 4 años más.
Alexsandro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Paulinho está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Miguel Monsalve entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Cedidos11/10/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Leonel Pérez
7 goles en 30 partidos en Portuguesa: números que viajan a casa más rápido que él. En Grêmio alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Paulinho: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Grêmio necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Nautico querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Grêmio fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 9.07 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Grêmio escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jovane Cabral estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo27/09/2027
Maurício se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grêmio, y no se va a retirar.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Francis Amuzu. 2‑1 ante São Paulo, y la ovación final fue sobre todo suya.
Minuto 88, medio estadio ya camino de la salida, y André Henrique decidió que nadie se iba a ninguna parte. A Vitória no le quedó tiempo para responder.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Un 1‑0 ante Vitória, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla13/09/2027
Jovane Cabral choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El banquillo13/09/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Samuel Oliveira fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Plantilla06/09/2027
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Olivera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Paulinho está en ella.
Wagner Leonardo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Notas de los jugadores30/08/2027
Noventa minutos de Francis Amuzu en su mejor versión
Calificado con 9.04. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Grêmio.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 15 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Grêmio tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Maurício está en ella.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Maurício. 2‑0 ante Bahia, y la ovación final fue sobre todo suya.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Grêmio, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Wagner Leonardo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Grêmio le dijo a Paulinho que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Samuel Oliveira tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo16/08/2027
Tetê se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Directiva16/08/2027
El Grêmio ingresa $150.0K de una operación antigua
El genio poco glamuroso de un contrato bien redactado. Martin Braithwaite ya es de otro, y han llegado $150.0K porque quienes lo vendieron pensaron más allá del mercado.
Los derbis hacen nombres, y Paulinho se hizo el suyo ante Internacional. 5‑1, el orgullo asegurado, y media ciudad estará harta de oír hablar de él el martes.
Márcale a cualquier otro y es un gol. Márcales a ellos y es una historia con tu nombre durante una década, y la afición de Grêmio ya ha empezado a contarla.
Grêmio preguntó y Al Wahda dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Ignacio Nardoni, y el técnico lo permitió.
Wagner Leonardo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nada en la semana que viene es normal. Internacional el sábado, una ciudad que ya ha empezado a hablar de ello, y un vestuario al que no hace falta explicarle lo que significa.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Juan Ignacio Nardoni ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Grêmio tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Dos goles y un 9.19 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva26/07/2027
Grêmio cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 3; bajas, 4; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Grêmio preguntó y Cruzeiro dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla26/07/2027
Jovane Cabral choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». André Henrique y Grêmio acuerdan 3 años más.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
En breve
PartidoEcuador de la liga: Grêmio ocupa el puesto 10
Final cruel para Ceará ante la estocada del Grêmio
No hay forma más cruel de perder un partido. El Grêmio marcó en el 94, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grêmio, y no se va a retirar.
Wagner Leonardo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Deportivo La Guaira esperando con una camiseta. En Grêmio nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Grêmio escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El Fluminense seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Samuel Xavier ha pactado su marcha al Grêmio, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Atlético Mineiro conserva a su hombre, y Grêmio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Grêmio la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Léo Jardim acaba de firmar por el Grêmio y, por una vez, la respuesta importaba.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Grêmio preguntó y Fortaleza dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Grêmio lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Grêmio preguntó y Fluminense dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Grêmio ha acudido a Vasco da Gama con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Gustavo Ramalho lo ha hecho, en Grêmio, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Grêmio preguntó y Fluminense dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla21/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Olivera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Paulinho está viviendo esa versión en el Grêmio, y suele notarse en el primer mes.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Vasco da Gama lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Fluminense conserva a su hombre, y Grêmio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Regates completados: 32. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Mathías Villasanti y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Grêmio preguntó y Mirassol dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Notas de los jugadores07/06/2027
Maurício jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.12. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Regates completados: 20. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Plantilla31/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Olivera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Empate en el minuto 89, tras una tarde que Grêmio tenía prácticamente cerrada. Vitória lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dodô, y el técnico lo permitió.
Sampaio Correa queda fuera y Grêmio avanza, con el 3‑0 como última palabra. El cuadro se abre un poco, y todo el mundo se permite mirarlo.
Notas de los jugadores24/05/2027
João Scatolin, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.67
Un 7.67 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.17 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
Wagner Leonardo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Ignacio Nardoni, y el técnico lo permitió.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Victor Hugo la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Harlley será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 12 acciones combinadas y un 7.00, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Dodô y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo17/05/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Samuel Oliveira salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El banquillo17/05/2027
Tetê se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Wagner Leonardo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Notas de los jugadores10/05/2027
Caio Paulista hizo el trabajo que nadie cuenta: 7.20
13 acciones combinadas y 7.20. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Tetê. 2‑1 ante Corinthians, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Olivera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores10/05/2027
Tetê jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.34. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Samuel Oliveira podía permitirse ser generoso.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia João Scatolin, y el técnico lo permitió.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grêmio, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Olivera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores03/05/2027
Tetê jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.19. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un derbi nunca va solo de fútbol, pero el fútbol ayudó: 3‑0, y el fondo visitante se vació antes de tiempo. El orgullo de la ciudad, renovado por otra temporada.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Ya son 9 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Márcale a cualquier otro y es un gol. Márcales a ellos y es una historia con tu nombre durante una década, y la afición de Grêmio ya ha empezado a contarla.
Wagner Leonardo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Grêmio irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Pagaron dos veces —la entrada y el viaje— y se llevaron un 3-0. La afición visitante es la más auténtica precisamente porque nada en ella es cómodo.
El banquillo26/04/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Samuel Oliveira fue breve tras ganar 3‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Weverton está en ella.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Grêmio lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Mathías Villasanti marcó, fue calificado con 7.84 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Mathías Villasanti estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva19/04/2027
3 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Grêmio
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Antônio Santos ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Mateus Peixoto es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
En breve
MercadoUno de los nuestros: Rodrigo se incorpora al primer equipo del Grêmio
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Lo que vieneTodos los caminos llevan a Internacional
Wagner Leonardo y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla12/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jovane Cabral está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
El banquillo12/04/2027
Gustavo Martins se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Wagner Leonardo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Francis Amuzu está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Francis Amuzu entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Harlley, y el técnico lo permitió.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Olivera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marcos Rocha, y el técnico lo permitió.
El banquillo29/03/2027
Caio Paulista se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
El banquilloDodô conserva el voto de su entrenador
PlantillaWalter Kannemann es la comidilla de la ciudad deportiva
Wagner Leonardo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Olivera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Veo todos los partidos de Grêmio desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Atlético Mineiro sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo22/03/2027
André Henrique se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gustavo Martins está en ella.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Grêmio reconocería. Los sábados se nota.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Grêmio esa pregunta es más difícil de responder.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. João Borne será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Weverton y Grêmio acuerdan 2 años más.
Wagner Leonardo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Francis Amuzu está en ella.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Grêmio trata con un hombre que quiere otro país.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla01/03/2027
Jovane Cabral choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Harlley será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
Erick Noriega y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No me fui a mirar desde el banquillo. Quiero volver a Grêmio y pelear mi sitio.» 0 partidos de 10 en Atlético Mineiro dicen el resto.
El banquillo22/02/2027
André Henrique se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Tetê ha apuntado la fecha.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Olivera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Francis Amuzu entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo15/02/2027
Gustavo Martins se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Grêmio reconocería. Los sábados se nota.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Harlley no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Victor Hugo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla08/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Olivera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo08/02/2027
Francis Amuzu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Grêmio reconocería. Los sábados se nota.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Grêmio, otra semana sin la firma de Henrique Trevisan.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Grêmio la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Grêmio la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Victor Hugo acaba de subir en él.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Un nombre más en la lista: Maluku Utara United ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Harlley. La respuesta de Grêmio no ha cambiado. De momento.
Plantilla25/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Olivera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Benjamin y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia André Henrique, y el técnico lo permitió.
Mercado25/01/2027
Nomme Kalju están a punto de descolgar el teléfono
Habrá conversación esta semana. Grêmio pondrán una cifra, y a partir de ahí deja de ser fútbol para ser aritmética.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que André Henrique está en ella.
Juan Ignacio Nardoni y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Roberto Machado lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Mercado18/01/2027
Uno de los nuestros: Bruno Mendes se incorpora al primer equipo del Grêmio
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Bruno Mendes es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Mercado18/01/2027
Uno de los nuestros: Danilo Silva se incorpora al primer equipo del Grêmio
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Danilo Silva es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Plantilla18/01/2027
Jovane Cabral choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Grêmio desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Portuguesa sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Grêmio ofreció $14.7M; Corinthians dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. João Scatolin lo ha hecho, en Grêmio, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 23 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo11/01/2027
Francis Amuzu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
La oferta llegó a Corinthians esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Grêmio la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Olivera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Grêmio lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Grêmio la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Mathías Villasanti estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Vitória pagó $800.0K y Grêmio lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Plantilla28/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Ignacio Nardoni está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Criciuma conserva a su hombre, y Grêmio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Maurício lo ha hecho, en Grêmio, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Plantilla21/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Ignacio Nardoni está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Fluminense conserva a su hombre, y Grêmio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Grêmio cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Gustavo Martins puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Tetê
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Victor Hugo está viviendo esa versión en el Grêmio, y suele notarse en el primer mes.
Martin Braithwaite y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 23 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Grêmio ha hecho la llamada a Palmeiras. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Grêmio ha hecho la llamada a Palmeiras. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Grêmio ha hecho saber al mercado que Mathías Villasanti está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
La oferta de Deportivo Riestra por Leonel Pérez se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Grêmio lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Young lo ha hecho, en Grêmio, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Juventude conserva a su hombre, y Grêmio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Regates completados: 28. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dodi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Regates completados: 34. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Juan Ignacio Nardoni y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Juan Ignacio Nardoni entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Martin Braithwaite y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo16/11/2026
Francis Amuzu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
Lo que vieneUn desplazamiento a Ceará espera a Grêmio
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Grêmio le dijo a Mathías Villasanti que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
El banquillo09/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Samuel Oliveira, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Harlley, y el técnico lo permitió.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.13 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
El gol que puso a Corinthians por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Grêmio empató, 3 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
Dodô estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El banquillo26/10/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Samuel Oliveira eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grêmio, y no se va a retirar.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.03 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Grêmio hablarán de 15 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
9 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo19/10/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Samuel Oliveira salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dodi, y el técnico lo permitió.
Juan Ignacio Nardoni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 23 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
A Francis Amuzu le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Jugador de la semana, medido contra todos los demás de la categoría. Un premio pequeño, y uno que la mayoría de las carreras nunca recoge.
El banquillo12/10/2026
João Pedro se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Francis Amuzu lo produjo, y el 8.73 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
2 goles en veinte minutos con Francis Amuzu en medio de todo, y Juventude sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
Dodô estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Martin Braithwaite ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
El banquilloUn error, y Leonel Pérez todavía lo paga
9Edición
El Heraldo de Grêmio
28/09/2026
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Partido26/09/2026
Final cruel para Santos ante la estocada del Grêmio
No hay forma más cruel de perder un partido. El Grêmio marcó en el 91, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Martin Braithwaite lo produjo, y el 8.95 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Riquelme, y el técnico lo permitió.
El banquillo28/09/2026
Dodi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Mathías Villasanti y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Henrique Trevisan está viviendo esa versión en el Grêmio, y suele notarse en el primer mes.
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«La firma más fácil de mi carrera.» Diego Monteiro y Grêmio acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Samuel Oliveira fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Botafogo avanza y Grêmio se vuelve a casa, con el 0‑1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Ignacio Nardoni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Pyunik tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Adrielson ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Ignacio Nardoni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Dodô estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gustavo Martins está en ella.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Victoria por 4‑0 ante Fortaleza, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Victoria por 2‑0 ante Fortaleza, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 9.68 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Alexsandro no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
Notas de los jugadores31/08/2026
Riquelme, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.78
Un 7.78 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Thiago Beltrame estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla24/08/2026
10 caras nuevas y el Grêmio todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Samuel Oliveira tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Carlos Vinícius se ha ido, en las cuentas hay $5.0M más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
Al Ahly pagó $5.0M y Grêmio lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Juan Ignacio Nardoni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Un derbi nunca va solo de fútbol, pero el fútbol ayudó: 2‑1, y el fondo visitante se vació antes de tiempo. El orgullo de la ciudad, renovado por otra temporada.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Gustavo Martins no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Minuto 89, medio estadio ya camino de la salida, y Carlos Vinícius decidió que nadie se iba a ninguna parte. A Internacional no le quedó tiempo para responder.
Márcale a cualquier otro y es un gol. Márcales a ellos y es una historia con tu nombre durante una década, y la afición de Grêmio ya ha empezado a contarla.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Grêmio escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Dodô lo ha hecho, en Grêmio, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
La oferta de Hapoel Tel Aviv por Carlos Vinícius se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
285 partidos a lo largo de 10 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie planea una carrera así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Grêmio la escuchó como otra cosa.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Martin Braithwaite y Grêmio acuerdan 2 años más.
Martin Braithwaite estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Weverton, y el técnico lo permitió.
Un nombre más en la lista: Beitar Jerusalem ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Leonel Pérez. La respuesta de Grêmio no ha cambiado. De momento.