«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Nadie en el Levante lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Karl Etta Eyong: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Levante necesitando que juegue como si nada de eso importara.
En breve
Notas de los jugadoresA Petar Ratkov le bastó media hora
Notas de los jugadoresRoger Brugué encuentra la llave
15 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Victoria por 4‑3 ante Almería, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 114. Almería repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 6 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Manu Sánchez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Levante y Barcelona, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levante hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Levante la escuchó como otra cosa.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Ifeanyi Ndukwe tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Miguel Aguilar tras el 1‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Toca Barcelona, y hay un hombre en el vestuario de Levante que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 26 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Puesto 18 y 6 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Levante nadie finge estar haciéndolo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Levante cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Miguel Aguilar tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
2‑7 para Rayo Vallecano, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 9 goles entre el Levante y Rayo Vallecano, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 2‑7, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
José Luis Morales y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo16/11/2026
Dani Requena se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Levante lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Karl Etta Eyong. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jon Ander Olasagasti entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 52 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
0‑4 para Real Madrid, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Dani Requena lo produjo, y el 8.48 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Levante no han contestado, que también es una forma de contestar.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gonzalo Vidal y Levante acuerdan 4 años más.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levante hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Ya son 50 con el club, cada uno archivado en la memoria de alguien con una fecha y un marcador. Sobre cifras así discuten los aficionados dentro de veinte años.
Un punto rescatado en el minuto 88 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Miguel Aguilar tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levante hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Héctor Navarro es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Gonzalo Vidal lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Miguel Aguilar tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Jon Ander Olasagasti
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 74 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Iván Romero. 1‑0 ante Girona, y la ovación final fue sobre todo suya.
Acciones defensivas: 16, y la portería a cero al final. Las mejores tardes de un central parecen no tener nada dentro, y de eso se trata exactamente.
El banquillo19/10/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Miguel Aguilar fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Karl Etta Eyong. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Levante trata con un hombre que quiere otro país.
Jeremías Merlo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Jorge Cabello ya tiene su respuesta de Levante; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Víctor García, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Levante, otra semana sin la firma de Canario.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jorge Cabello entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Pablo Campos ha apuntado la fecha.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 89 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Manu Sánchez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
15 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
El banquillo05/10/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Miguel Aguilar no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Levante tampoco lo escondía nadie.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levante hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Levante cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mathew Ryan, y el técnico lo permitió.
Plantilla28/09/2026
9 caras nuevas y el Levante todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Manu Sánchez: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Levante necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levante hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
José Luis Morales y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Getafe se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo21/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Miguel Aguilar ante una sala que ya las había oído.
Diez hombres y un portero por detrás, y aun así acabó en la red. Lo supo antes de que se lo dijeran, y en el Levante nadie tuvo que hacerlo.
El banquillo21/09/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Aïssa Mandi
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Levante esa pregunta es más difícil de responder.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levante hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Axel Tape tiene 19 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Levante, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Jeremy Toljan ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Objetivos de mercado07/09/2026
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Sergio Gómez
A Levante se le acabó el tiempo con Real Sociedad. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Xavi Grande no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Directiva07/09/2026
Levante cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 14; bajas, 0; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Ifeanyi Ndukwe tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Dinamo Moscow conserva a su hombre, y Levante vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levante hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Sport Recife conserva a su hombre, y Levante vuelve a una lista con un nombre tachado.
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Hizo falta que Karl Etta Eyong marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Mallorca, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo31/08/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Miguel Aguilar no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Levante tampoco lo escondía nadie.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Levante reconocería. Los sábados se nota.
La oferta de Oviedo por José Luis Morales se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Napoli lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Manu Sánchez, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Valencia conserva a su hombre, y Levante vuelve a una lista con un nombre tachado.
Real Madrid quería más de $1.6M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Levante cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Canario y Levante acuerdan 1 años más.
Una consulta de cesión a Napoli: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Directiva17/08/2026
El Levante rechaza el plan para la ciudad deportiva
Es la forma más silenciosa que tiene un club de decirte cuáles son sus ambiciones. Se pidió el dinero, se denegó el dinero, y quienes trabajan allí cada día ya saben exactamente a qué atenerse.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Levante cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Aïssa Mandi: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Levante necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Betis conserva a su hombre, y Levante vuelve a una lista con un nombre tachado.
La oferta de Athletic Bilbao por Karl Etta Eyong se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La oferta llegó a Real Madrid esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Levante ofreció $1.3M; Estudiantes dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.7M: un club que quiere a Ferland Mendy lo suficiente como para preguntar dos veces.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Levante cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
En breve
MercadoUno de los nuestros: Aimar Rey se incorpora al primer equipo del Levante
Levante ha acudido a Gimnasia La Plata con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
$1.3M sobre la mesa de Estudiantes. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». José Luis Morales y Levante acuerdan 2 años más.
José Luis Morales estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«122 internacionalidades. He disfrutado cada una, y ahora le toca a otro». A los 34 se ha apartado de su país y no tiene intención de moverse de Levante.
Levante preguntó y Independiente dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Quedan 24 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
En breve
PlantillaLevante, un equipo de desconocidos entre sí
El banquilloIván Romero llama a la puerta del técnico