«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maccabi Tel Aviv lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ester Sokler será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Tel Aviv las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hélio Varela estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Noam Ben-Harush, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sayed Abu Farchi está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ido Shahar entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Maccabi Tel Aviv nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 35 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Tel Aviv nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Issouf Sissokho y Maccabi Tel Aviv acuerdan 5 años más.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Maccabi Tel Aviv ha sido explícito sobre la situación de Sayed Abu Farchi, que es más de lo que reciben muchos.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Ion Nicolăescu está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Hélio Varela está en ella.
Ya son 35 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Dos goles y un 8.83 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Tel Aviv la escuchó como otra cosa.
Plantilla01/11/2027
Hélio Varela choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 11 acciones, 7.42, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Un gol en el minuto 91 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Tel Aviv cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya son 34 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Tel Aviv no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Tel Aviv nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hélio Varela estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Liran Shpigel y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Kristijan Belić
El banquilloLa vista desde el banquillo
64Edición
El Correo de Maccabi Tel Aviv
18/10/2027
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Partido16/10/2027
El Maccabi Tel Aviv convierte su casa en un mal sitio para visitar
18 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Notas de los jugadores18/10/2027
Hisham Layous jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.31. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Ester Sokler y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Tel Aviv, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Itay Ben-Hemo será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Tel Aviv las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hélio Varela estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Liran Shpigel estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Hélio Varela está en ella.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Maccabi Tel Aviv le dijo a Noam Ben-Harush que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Plantilla11/10/2027
El mejor de la categoría el pasado fin de semana fue un jugador del Maccabi Tel Aviv
Es un honor pequeño y no es poca cosa: alguien vio todos los partidos de la división y decidió que Kristijan Belić fue lo mejor de cualquiera de ellos.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Tel Aviv saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Elad Madmon ha apuntado la fecha.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maccabi Tel Aviv lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Plantilla04/10/2027
Hélio Varela choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Notas de los jugadores04/10/2027
Kristijan Belić jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.46. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Tel Aviv cosas que tardan más de una semana en retirarse.
17 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Dos goles y un 8.55 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
2 goles en veinte minutos con Kristijan Belić en medio de todo, y Hapoel Kiryat Shmona sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
Notas de los jugadores27/09/2027
Noventa minutos de Hélio Varela en su mejor versión
Calificado con 8.37. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Maccabi Tel Aviv.
Ya son 30 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Tel Aviv nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Reef Sheratzky tiene 19 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hélio Varela está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Notas de los jugadores20/09/2027
Hélio Varela jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.01. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Ya son 29 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
16 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Maccabi Tel Aviv volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces AIK ya no venda.
La operación que iba a llevar a Raz Shlomo al Hapoel Raanana se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Maccabi Tel Aviv con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Tel Aviv nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Tel Aviv escucha una frase así exactamente como está construida.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Hisham Layous y Maccabi Tel Aviv acuerdan 3 años más.
En breve
PlantillaHélio Varela choca con un compañero por las exigencias
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Hélio Varela
El banquilloHisham Layous se lleva el toque del técnico
Los clubes se han dado la mano con AIK; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Tel Aviv lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La oferta de Maccabi Haifa por Ion Nicolăescu se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La operación que iba a llevar a Ido Shahar al Hapoel Raanana se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Maccabi Tel Aviv con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 13; bajas, 23; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Yonatan David y Maccabi Tel Aviv acuerdan 4 años más.
Ya son 28 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Tel Aviv la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La oferta se quedó lejos y en Maccabi Tel Aviv no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Partido28/08/2027
El Maccabi Tel Aviv convierte su casa en un mal sitio para visitar
15 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
Maccabi Tel Aviv preguntó y Maccabi Haifa dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Tel Aviv no han contestado, que también es una forma de contestar.
6 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Maccabi Tel Aviv
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Tel Aviv lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Maccabi Tel Aviv ofreció $4.6M; Hapoel Beer Sheva dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Hapoel Beer Sheva conserva a su hombre, y Maccabi Tel Aviv vuelve a una lista con un nombre tachado.
Habrá conversación esta semana. Maccabi Tel Aviv pondrán una cifra, y a partir de ahí deja de ser fútbol para ser aritmética.
Plantilla23/08/2027
Dan Glazer choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Roi Mishpati: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Maccabi Tel Aviv necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sayed Abu Farchi está en ella.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Maccabi Tel Aviv. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Tel Aviv lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
$5.3M era lo máximo que el club iba a pagar y Hapoel Tel Aviv pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Liran Shpigel será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Tel Aviv las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Liran Shpigel estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Maccabi Tel Aviv, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
En breve
El banquilloGabi Kanichowsky se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Orlando Mosquera
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kristijan Belić está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ester Sokler estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Reef Sheratzky y Maccabi Tel Aviv acuerdan 4 años más.
13 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Maccabi Tel Aviv, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Hélio Varela está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Tel Aviv, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Issouf Sissokho. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Tel Aviv lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
67 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Un nombre más en la lista: Hapoel Raanana ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Ester Sokler. La respuesta de Maccabi Tel Aviv no ha cambiado. De momento.
Plantilla02/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Osher Davida está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Orlando Mosquera, y el técnico lo permitió.
Liran Shpigel y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Tel Aviv, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
MercadoLa historia de Hélio Varela se niega a morir
El banquilloIssouf Sissokho conserva el voto de su entrenador
Traspaso acordado, ficha acordada, y Hapoel Raanana esperando con una camiseta. En Maccabi Tel Aviv nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Bnei Yehuda pagó $180.0K y Maccabi Tel Aviv lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Osher Davida estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Osher Davida, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Tel Aviv, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloA Ester Sokler le han prometido minutos
Traspaso acordado, ficha acordada, y Hapoel Acre esperando con una camiseta. En Maccabi Tel Aviv nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Hapoel Beer Sheva conserva a su hombre, y Maccabi Tel Aviv vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla19/07/2027
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kristijan Belić está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Veo todos los partidos de Maccabi Tel Aviv desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Hapoel Haifa sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloElad Madmon pide hablar con el técnico
PlantillaRoi Mishpati quiere saber por qué cobra menos
La oferta de Bnei Sakhnin por Itamar Noy se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Osher Davida estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Maccabi Tel Aviv ha sido explícito sobre la situación de Raz Shlomo, que es más de lo que reciben muchos.
Todos han dejado de fingir: Hapoel Acre hará la llamada por Ester Sokler esta semana. En Maccabi Tel Aviv tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Tel Aviv cosas que tardan más de una semana en retirarse.
14 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Issouf Sissokho. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Tel Aviv lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Primero, con 67 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Dor Peretz era uno de los motivos por los que la gente venía, y $2.8M no sustituye eso por sí solo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Tel Aviv nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Itay Ben-Hemo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Heitor ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
En breve
DirectivaDía de incorporaciones en la cantera del Maccabi Tel Aviv
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Tel Aviv, y no se va a retirar.
La oferta de Hapoel Raanana por Ido Shahar se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ester Sokler será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Tel Aviv las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Adi Levy y Maccabi Tel Aviv acuerdan 4 años más.
Adi Levy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo28/06/2027
Sayed Abu Farchi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maccabi Tel Aviv lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Hapoel Raanana esperando con una camiseta. En Maccabi Tel Aviv nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Maccabi Tel Aviv preguntó y Rapid Wien dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla21/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kristijan Belić está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Liran Shpigel estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Maccabi Tel Aviv cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Tel Aviv la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La oferta de Bnei Sakhnin por Dor Peretz se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
El traspaso es de $2.2M, el contrato está firmado y la discusión sobre si los vale puede empezar. Hapoel Beer Sheva negoció duro; el tiempo dirá quién ganó.
Maccabi Tel Aviv preguntó y Hapoel Tel Aviv dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Un nombre más en la lista: Hapoel Raanana ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Raz Shlomo. La respuesta de Maccabi Tel Aviv no ha cambiado. De momento.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Tel Aviv cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Primero, con 67 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Tel Aviv, y no se va a retirar.
La oferta llegó a Hapoel Beer Sheva esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Maccabi Tel Aviv ha acudido a Hapoel Tel Aviv con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
El nombre de Kervin Andrade ha aparecido en conversaciones de las que Maccabi Tel Aviv no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Tel Aviv la escuchó como otra cosa.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $2.0M: un club que quiere a Andrian Kraev lo suficiente como para preguntar dos veces.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Roy Gafni se lesiona los ligamentos de la rodilla: 14 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 14 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Kervin Andrade estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla31/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Osher Davida está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
24 partidos y 2 goles lejos de aquí, y un futbolista que el entrenador no tenía en agosto. Las cesiones se hacen esperando exactamente esto y la mayoría no lo dan.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Dan Glazer puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Kervin Andrade entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sayed Abu Farchi está en ella.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Osher Davida
Esta es la temporada con la que la ciudad medirá las veinte siguientes. El trofeo viaja a casa con la plantilla, y el recorrido por las calles se acordó hace días.
Plantilla24/05/2027
Una lesión de rodilla de las peores para Roy Gafni
23 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maccabi Tel Aviv pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Tel Aviv, y no se va a retirar.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Maccabi Tel Aviv lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Osher Davida estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Tel Aviv saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Kristijan Belić ha apuntado la fecha.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Tel Aviv nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Noam Ben-Harush y Maccabi Tel Aviv acuerdan 4 años más.
El banquillo17/05/2027
Hélio Varela se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maccabi Tel Aviv lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Maccabi Tel Aviv. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Alguien con quien hablar en la percha de al lado, unas palabras del idioma y una ciudad deportiva que ha dejado de ser un país extranjero. Nunca aparece en un informe de ojeadores y decide la mayoría de los fichajes.
67 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Tel Aviv nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla10/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Osher Davida está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Ion Nicolăescu firme algo — un contrato en Maccabi Tel Aviv o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Maccabi Tel Aviv. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Tel Aviv, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Emir Sahiti y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla03/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Osher Davida está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Maccabi Tel Aviv, y 4 partidos en 12 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sayed Abu Farchi está en ella.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
El idioma va llegando y ya hay con quien hablar en el vestuario. Un futbolista que se siente en casa juega como tal, y eso no aparece en ningún informe de ojeadores.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Tel Aviv, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Tel Aviv saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Ido Shahar ha apuntado la fecha.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ester Sokler será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Tel Aviv las despedidas han empezado en voz baja.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Plantilla19/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Osher Davida está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Hélio Varela está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Tel Aviv, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Dor Peretz firme algo — un contrato en Maccabi Tel Aviv o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Maccabi Tel Aviv. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
PlantillaSe habla en la ciudad deportiva: Raz Shlomo
67 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Osher Davida estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Kristijan Belić entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
PlantillaDor Peretz es la comidilla de la ciudad deportiva
CedidosSe acerca la hora de decidir sobre Itamar Noy
El banquilloEl técnico planta su bandera en Roei Alkukin
36Edición
El Correo de Maccabi Tel Aviv
05/04/2027
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla05/04/2027
Itay Ben-Hemo ha mejorado a los 25, y nadie lo esperaba
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Tel Aviv cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Dor Peretz está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
A Idan Nachmias le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Tel Aviv, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Issouf Sissokho firme algo — un contrato en Maccabi Tel Aviv o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo05/04/2027
Sayed Abu Farchi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maccabi Tel Aviv lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Quiero seguir en el fútbol cuando lo deje, y no voy a esperar a dejarlo para prepararme». A los 31 ya ha empezado con los títulos, y todos los entrenadores de la categoría recuerdan haber hecho lo mismo.
Kristijan Belić se lesiona los ligamentos de la rodilla: 16 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 16 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Plantilla29/03/2027
Osher Davida choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Orlando Mosquera, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Hélio Varela. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Osher Davida ha apuntado la fecha.
Kristijan Belić se lesiona los ligamentos de la rodilla: 24 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 24 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Tel Aviv nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
4 convocatorias son un cumplido para la plantilla y un dolor de cabeza para quien la dirige. Los recuperará en dos semanas, cansados y en distintos estados de conservación.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Itay Ben-Hemo, y el técnico lo permitió.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Dor Peretz firme algo — un contrato en Maccabi Tel Aviv o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Kristijan Belić se lesiona los ligamentos de la rodilla: 31 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 31 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
67 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Puesto 1 con 67 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Partido13/03/2027
El Maccabi Tel Aviv convierte su casa en un mal sitio para visitar
15 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Una media de 7.33 en la temporada con 23 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Sagiv Jehezkel será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Tel Aviv las despedidas han empezado en voz baja.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Tel Aviv nadie finge estar haciéndolo.
Ser difícil de batir no es lo mismo que ganar, pero 26 partidos sin derrota son un cimiento que Maccabi Tel Aviv no tenía en otoño.
Plantilla08/03/2027
Osher Davida se lesiona los ligamentos de la rodilla: 15 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 15 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Hélio Varela lo produjo, y el 8.31 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Partido06/03/2027
El Maccabi Tel Aviv convierte su casa en un mal sitio para visitar
14 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
20 goles y una media de 7.27 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Tel Aviv lo saben.
Hélio Varela y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Notas de los jugadores08/03/2027
Ion Nicolăescu jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.26. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
La racha sin perder llega a 25. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Plantilla01/03/2027
Una lesión de rodilla de las peores para Osher Davida
22 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maccabi Tel Aviv pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hapoel Tel Aviv avanza y Maccabi Tel Aviv se vuelve a casa, con el 3‑3 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
2 goles de ventaja y luego una rendición lenta de todo lo ganado. Emir Sahiti no será el señalado, pero nadie en el Maccabi Tel Aviv se libra de la conversación que sigue a un desplome así.
Dos goles y un 8.34 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Partido27/02/2027
El Maccabi Tel Aviv convierte su casa en un mal sitio para visitar
13 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Maccabi Tel Aviv trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla01/03/2027
Osher Davida choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Osher Davida se lesiona los ligamentos de la rodilla: 31 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 31 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Partido20/02/2027
El Maccabi Tel Aviv convierte su casa en un mal sitio para visitar
12 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Sagiv Jehezkel marcó, fue calificado con 7.98 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Corinthians lo dice, y a nadie en Maccabi Tel Aviv le divierte adivinarlo.
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo Maccabi Tel Aviv acumula 3 triunfos consecutivos.
Plantilla22/02/2027
Osher Davida choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Hélio Varela
55 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Sagiv Jehezkel lo produjo, y el 8.61 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Sagiv Jehezkel será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Tel Aviv las despedidas han empezado en voz baja.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lokomotiv Moscow conserva a su hombre, y Maccabi Tel Aviv vuelve a una lista con un nombre tachado.
Ester Sokler y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ya son 21 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Dos goles y un 8.77 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Maccabi Tel Aviv volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Hapoel Tel Aviv ya no venda.
19 goles y una media de 7.24 en la temporada. Un estado de forma así se nota mucho más allá de esta ciudad.
Plantilla08/02/2027
Ion Nicolăescu sufre una lesión muscular: 14 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
11 partidos invicto aquí. A cada entrenador visitante le preguntan por ello en la semana previa, que es exactamente por lo que la racha continúa.
Plantilla08/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Osher Davida está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Hapoel Haifa conserva a su hombre, y Maccabi Tel Aviv vuelve a una lista con un nombre tachado.
La racha sin perder llega a 20. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Raz Shlomo no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Objetivos de mercado01/02/2027
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Xande Silva
Maccabi Tel Aviv y Hapoel Tel Aviv han fijado $4.1M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Tel Aviv, y no se va a retirar.
Partido30/01/2027
Tras 11 partidos, Maccabi Tel Aviv vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 11 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Maccabi Netanya; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Directiva01/02/2027
Maccabi Tel Aviv cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 2; bajas, 4; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Maccabi Tel Aviv lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Dinamo Moscow, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Maccabi Tel Aviv volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Hapoel Beer Sheva ya no venda.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
11 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
2 abajo y sin rumbo, hasta que Ion Nicolăescu decidió lo contrario. Bnei Yehuda había hecho lo difícil y luego lo vio deshacerse, y el ruido del pitido final fue del que un estadio se queda.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Tel Aviv la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ion Nicolăescu lo produjo, y el 8.93 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Tel Aviv nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
6 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Hapoel Acre esperando con una camiseta. En Maccabi Tel Aviv nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Bnei Sakhnin tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Dos goles y un 8.45 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La grada18/01/2027
La afición se rebela por la venta de Tyrese Asante por $4.3M
Se va al Hapoel Kiryat Shmona, el club tiene $4.3M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
Hapoel Kiryat Shmona paga $4.3M, y la operación queda cerrada. El número luce en el balance; si luce en el campo es la pregunta de la próxima temporada.
En breve
Objetivos de mercadoNo, gracias: Ivo Mammini rechaza el traspaso
PlantillaHélio Varela, en un rifirrafe con un compañero
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Tel Aviv lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maccabi Tel Aviv lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
5 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Tel Aviv cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla11/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Osher Davida está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
8 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Tel Aviv, y no se va a retirar.
La oferta de Bnei Sakhnin por Tyrese Asante se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Tel Aviv no han contestado, que también es una forma de contestar.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Maccabi Tel Aviv lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Osher Davida estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gabi Kanichowsky lo produjo, y el 8.43 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Tel Aviv nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Las normas lo permiten y escuece igual. Sagiv Jehezkel ha acordado condiciones con el Maccabi Netanya para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Osher Davida estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo Maccabi Tel Aviv acumula 6 triunfos consecutivos.
Plantilla21/12/2026
Osher Davida choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
7.75, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Maccabi Tel Aviv tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Un 1‑0 ante Maccabi Petach Tikva, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
Media liga jugada, puesto 3, 30 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Emir Sahiti estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Calificado con 9.60. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Maccabi Tel Aviv.
Plantilla07/12/2026
Osher Davida choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Maccabi Tel Aviv tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Ion Nicolăescu marcó en el minuto 86, Hapoel Raanana ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Maccabi Tel Aviv se lo llevó todo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
Ya son 10 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Notas de los jugadores30/11/2026
Dor Peretz jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.14. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Osher Davida y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Gil Levy sobre una tarde de 3‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Tel Aviv cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla16/11/2026
Osher Davida choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y José Cortés entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Gabi Kanichowsky: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Maccabi Tel Aviv necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Maccabi Tel Aviv. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Tel Aviv saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Kervin Andrade no lo necesitó: 7.70, y parecía el más cómodo del campo.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Mohamed Camara y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla09/11/2026
Osher Davida choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Con 4 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
Puesto 3, 17 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Tel Aviv lo saben.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Maccabi Tel Aviv no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
4 partidos sin perder, y entonces Hapoel Tel Aviv. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Plantilla26/10/2026
Osher Davida choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.92 en la ficha, y la afición del Maccabi Tel Aviv se fue a casa repitiendo un nombre.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Maccabi Tel Aviv pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Tel Aviv, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
Lo que vieneOsher Davida se enfrenta a su antiguo club
El banquilloA Osher Davida le han prometido minutos
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Tel Aviv cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ion Nicolăescu. 2‑0 ante Bnei Yehuda, y la ovación final fue sobre todo suya.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Gil Levy sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Kristijan Belić
Osher Davida estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Ofek Melika tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ion Nicolăescu y Maccabi Tel Aviv acuerdan 4 años más.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Dan Glazer: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Maccabi Tel Aviv necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Osher Davida ha apuntado la fecha.
Issouf Sissokho ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
Visita un equipo del puesto 11. El resultado no le hará la temporada a nadie y podría desbaratar en silencio la forma de una, y por eso el entrenador lleva viendo vídeo desde el domingo.
En breve
El banquilloEl técnico sale a defender a Dor Peretz
Emir Sahiti y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla05/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Osher Davida está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Itay Ben-Hemo ha mejorado a los 24, y nadie lo esperaba
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Cortés, y el técnico lo permitió.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.69 en la ficha, y la afición del Maccabi Tel Aviv se fue a casa repitiendo un nombre.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Mohamed Camara sale de esa comparación dentro del equipo, y el Maccabi Tel Aviv se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Dos goles y un 8.89 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Osher Davida y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Plantilla28/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kristijan Belić está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos sospechaban que había esta versión suya ahí dentro, y aquí está la prueba. 8.01, y ni una objeción en todo el estadio.
El banquillo28/09/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Gil Levy fue breve tras ganar 4‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Mohamed Camara y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Gil Levy tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Tyrese Asante puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
Lo que vieneSagiv Jehezkel se enfrenta a su antiguo club
El banquilloA Osher Davida no le gusta su puesto de trabajo
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Ion Nicolăescu marcó en el minuto 89, Hapoel Haifa ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Maccabi Tel Aviv se lo llevó todo.
Plantilla14/09/2026
Osher Davida choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Flamengo conserva a su hombre, y Maccabi Tel Aviv vuelve a una lista con un nombre tachado.
Acabó 2‑1 y la tarde fue de Ion Nicolăescu: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Maccabi Tel Aviv.
El banquillo14/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Gil Levy, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Nadie en el Maccabi Tel Aviv insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Maccabi Netanya conserva a su hombre, y Maccabi Tel Aviv vuelve a una lista con un nombre tachado.
La operación que iba a llevar a Sagiv Jehezkel al Hapoel Beer Sheva se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Maccabi Tel Aviv con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 7; bajas, 4; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
La oferta de Maccabi Petach Tikva por Itay Ben-Hemo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Plantilla07/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Osher Davida está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Tel Aviv cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Gabi Kanichowsky ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Hapoel Beer Sheva esperando con una camiseta. En Maccabi Tel Aviv nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $1.5M porque José Cortés es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
Maccabi Tel Aviv lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Flamengo, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Maccabi Tel Aviv preguntó y Bnei Sakhnin dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Emir Sahiti y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Maccabi Tel Aviv donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Tel Aviv, y no se va a retirar.
$4.5M era lo máximo que el club iba a pagar y Maccabi Haifa pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Maccabi Tel Aviv preguntó y Maccabi Haifa dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La oferta llegó a Maccabi Petach Tikva esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
La persecución de Gil Cohen terminó con $1.4M cambiando de manos y Beitar Jerusalem sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
El acuerdo con Flamengo está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Osher Davida estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Hapoel Acre esperando con una camiseta. En Maccabi Tel Aviv nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La oferta llegó a Maccabi Haifa esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Maccabi Netanya conserva a su hombre, y Maccabi Tel Aviv vuelve a una lista con un nombre tachado.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $4.9M: un club que quiere a Pierre Cornud lo suficiente como para preguntar dos veces.
Osher Davida estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Kervin Andrade se compromete con Maccabi Tel Aviv 5 años más.
Plantilla17/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kristijan Belić está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La oferta de Hapoel Tel Aviv por Mohamed Camara se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Maccabi Tel Aviv preguntó y Hapoel Beer Sheva dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Osher Davida y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El nombre de Sagiv Jehezkel ha aparecido en conversaciones de las que Maccabi Tel Aviv no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Tel Aviv, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Issouf Sissokho sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Maccabi Tel Aviv, otra semana sin la firma de Sagiv Jehezkel.
En breve
PlantillaDor Peretz quiere saber por qué cobra menos
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Tel Aviv la escuchó como otra cosa.
Mohamed Camara estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Osher Davida estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Maccabi Tel Aviv preguntó y Boca Juniors dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Quedan 49 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Maccabi Tel Aviv ha hecho la llamada a Flamengo. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mohamed Camara entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.