«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Molde escucha una frase así exactamente como está construida.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Directiva24/12/2029
Los sueldos se llevan el 88% de lo que ingresa Molde
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
En breve
PlantillaSergio Rizzi se lleva el toque del técnico
PlantillaElias Hagen llama a la puerta del técnico
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Molde pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Un 1-0 ante Aalesund, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Directiva01/10/2029
Los sueldos se llevan el 104% de lo que ingresa Molde
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Viking avanza y Molde se vuelve a casa, con el 0-1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Molde pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Molde tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Iver Fossum tiene 33 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La operación que iba a llevar a Mats Møller Dæhli al Mjondalen se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Molde con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Molde ha sido explícito sobre la situación de Luka Kožić, que es más de lo que reciben muchos.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La grada esperó un gol que nunca llegó. IK Start defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Molde pueden fingir no haber oído.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Molde, y 3 partidos en 15 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La grada18/06/2029
La prensa ha encontrado a su hombre en Sory Diarra
Los titulares no dan puntos, pero un futbolista cuyo nombre aparece siempre por buenos motivos es un futbolista que acaba de subir de precio.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Molde tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Un socio nuevo, una firma y una foto que nadie recordará. Paga quince días de sueldos, que es más de lo que puede decir de sí misma la mayoría de los titulares de esta página.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Thiago Galhardo está harto de ser útil y querría ser titular. En Molde lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Molde pueden fingir no haber oído.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Lo sabré cuando llegue el momento. Todavía no ha llegado». Claudio Salto tiene 34 años y 24 partidos a sus espaldas, y el Molde tendrá que planificar con cualquiera de las dos respuestas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Molde pueden fingir no haber oído.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Molde tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Sergio Rizzi ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Molde. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La camiseta todavía le queda bien. Bjorn Ajer está de vuelta en Molde, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Alexander Strandberg está de vuelta en Molde, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Thomas Meling está de vuelta en Molde, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Marcus Pedersen está de vuelta en Molde, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Molde tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un parón con la selección, y una camiseta de Molde que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Emil Breivik tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Molde no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Thiago Galhardo tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Molde no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Claudio Salto tiene 34 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Nicolai Næss tiene 36 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Marcelo Jorquera tiene 37 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Molde pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Thiago Galhardo tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Molde no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Emil Breivik tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Molde no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Fredrik Kristensen Dahl puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Vladimir Obukhov llega con 37 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Mats Møller Dæhli lo llamará otra cosa en privado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Molde tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una media de 7.20 en la temporada con 4 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Mats Møller Dæhli lo llamará otra cosa en privado.
Una media de 7.39 en la temporada con 4 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Albert Posiadała lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
El Molde pasó todo el mercado intentando colocar a Kristian Eriksen y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Molde pueden fingir no haber oído.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Molde, y 1 partidos en 30 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Caleb Zady Sery está harto de ser útil y querría ser titular. En Molde lo saben, y lo saben desde hace semanas.
En breve
MercadoLa gente de Martin Linnes está llamando a puertas
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una media de 7.33 en la temporada con 3 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Lillestrom defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Un derbi nunca va solo de fútbol, pero el fútbol ayudó: 1-0, y el fondo visitante se vació antes de tiempo. El orgullo de la ciudad, renovado por otra temporada.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un parón con la selección, y una camiseta de Molde que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
La racha sin perder llega a 10. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Albert Posiadała lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Le han quitado la capitanía a Caleb Zady Sery. En el Molde lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Una media de 7.21 en la temporada con 2 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Molde tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un club que deja pasar una falta de disciplina está invitando a la siguiente, así que se ha ido una semana de sueldo. Asunto cerrado, al menos oficialmente.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Henrik Normann está de vuelta en Molde, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
La grada esperó un gol que nunca llegó. IK Start defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Sory Diarra tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Molde no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
En breve
PlantillaThiago Galhardo quiere un sitio de verdad en este equipo
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Molde nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Miloš Cvetković llega con 38 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Molde, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Molde saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Mats Møller Dæhli tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Molde no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Diego Rosa llega a Molde con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.