78 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Hossein Abarghouei vuelve a ser jugador de Persepolis, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Las palabras que un fisio dice despacio. 85 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Persepolis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Saleh Hardani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las palabras que un fisio dice despacio. 92 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Persepolis lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
0‑0 ante Esteghlal Ahvaz, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
15 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Persepolis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Oston O'runov lo produjo, y el 8.64 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
Las palabras que un fisio dice despacio. 99 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Naft Tehran esperando con una camiseta. En Persepolis nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Utrecht lo dice, y a nadie en Persepolis le divierte adivinarlo.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Plantilla30/08/2032
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammad Mohebi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Mohammad Hossein Eslami y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
106 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Mohammad Mohebi lo produjo, y el 9.35 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
Partido21/08/2032
El Persepolis convierte su casa en un mal sitio para visitar
13 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Las palabras que un fisio dice despacio. 114 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Persepolis la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Notas de los jugadores16/08/2032
Ali Alipour, 36 años, hace retroceder el reloj: 8.12
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.12 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Persepolis lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Sporting CP, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
121 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Siah Jamegan querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Persepolis fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Oston O'runov lo produjo, y el 8.46 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Persepolis lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Notas de los jugadores09/08/2032
Ali Alipour, 36 años, hace retroceder el reloj: 8.19
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.19 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Reza Jahanbakhsh está viviendo esa versión en el Persepolis, y suele notarse en el primer mes.
El Esteghlal no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $1.5M por Morteza Gholizadeh, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
12 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
128 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Persepolis lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
$5.3M era lo máximo que el club iba a pagar y Tractor pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Esteghlal conserva a su hombre, y Persepolis vuelve a una lista con un nombre tachado.
Persepolis se movió antes de que pudiera hacerlo otro: nuevo contrato para Mehdi Moharrami, acordado en silencio y anunciado a lo grande. Las juntas renuevan a los técnicos por muchos motivos; el bueno es al que se parece este.
Persepolis lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Basel, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Saleh Hardani y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
135 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Oleksandriya lo dice, y a nadie en Persepolis le divierte adivinarlo.
Amir Mohammad Razzaghinia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Ramin Cheshmi tiene 19 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Saleh Hardani estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
142 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Persepolis lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Stade Brestois lo dice, y a nadie en Persepolis le divierte adivinarlo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Mohammad Hossein Eslami estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
149 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Persepolis la escuchó como otra cosa.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Paris Saint-Germain lo dice, y a nadie en Persepolis le divierte adivinarlo.
Las normas lo permiten y escuece igual. Iliya Hayejanizadegan ha acordado condiciones con el Tractor para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Persepolis preguntó y Hajduk Split dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Payam Niazmand se lesiona los ligamentos de la rodilla: 129 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 129 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
Puesto 3, 71 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Borussia Dortmund lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla05/07/2032
Saleh Hardani choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lokomotiv Moscow conserva a su hombre, y Persepolis vuelve a una lista con un nombre tachado.
136 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Naft Tehran esperando con una camiseta. En Persepolis nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Persepolis escucha una frase así exactamente como está construida.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Al-Hilal lo dice, y a nadie en Persepolis le divierte adivinarlo.
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammad Mohebi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
143 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Persepolis lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
Saleh Hardani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla21/06/2032
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammad Mohebi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A Al-Hilal le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
A Borussia Dortmund le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
En breve
PlantillaPersepolis, un equipo de desconocidos entre sí
164 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Persepolis la escuchó como otra cosa.
Amir Mohammad Razzaghinia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla14/06/2032
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ali Alipour está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Hajduk Split conserva a su hombre, y Persepolis vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Persepolis nadie finge estar haciéndolo.
Las palabras que un fisio dice despacio. 14 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Zob Ahan esperando con una camiseta. En Persepolis nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Esteghlal Khuzestan ha aceptado el dinero. Lo que Persepolis no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
Persepolis preguntó y Saipa dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La camiseta todavía le queda bien. Arash Akbarzadeh está de vuelta en Persepolis, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Plantilla07/06/2032
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammad Mohebi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Las palabras que un fisio dice despacio. 21 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hecho, y con jornadas de margen. La próxima temporada tendrá noches bajo los focos contra clubes de otros países, y las cuentas, una línea que el año pasado no existía.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Persepolis estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mohammad Hossein Momeni será jugador de otro club este fin de semana, y en Persepolis las despedidas han empezado en voz baja.
Amir Mohammad Razzaghinia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
28 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Persepolis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
Amir Mohammad Razzaghinia y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ali Alipour estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
35 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Amir Mohammad Razzaghinia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mohammad Mehdi Mohebi está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Persepolis saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloYaghoub Barage llama a la puerta del técnico
42 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Persepolis escucha una frase así exactamente como está construida.
Saleh Hardani y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammad Mohebi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mohammad Hossein Sadeghi está en ella.
En breve
El banquilloAli Alipour pide hablar con el técnico
49 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
Amir Mohammad Razzaghinia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ali Alipour estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
56 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Persepolis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Amir Mohammad Razzaghinia y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
63 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 51 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie en el Persepolis lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
70 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Puesto 3, 71 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Persepolis lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ali Alipour estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alireza Homaeifard, y el técnico lo permitió.
Directiva12/04/2032
Los sueldos se llevan el 103% de lo que ingresa Persepolis
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mohammad Hossein Sadeghi está en ella.
Las palabras que un fisio dice despacio. 78 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Persepolis lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Amir Mohammad Razzaghinia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammad Mohebi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Hossein Abarghouei ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Persepolis se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Oston O'runov está en ella.
85 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Saleh Hardani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammad Mohebi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Persepolis saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Yaghoub Barage entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
92 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Amir Mohammad Razzaghinia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla22/03/2032
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ali Alipour está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Persepolis, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Las palabras que un fisio dice despacio. 99 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 28 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Persepolis lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Amir Mohammad Razzaghinia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammad Mohebi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva15/03/2032
Los sueldos se llevan el 108% de lo que ingresa Persepolis
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 36 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Persepolis la escuchó como otra cosa.
Saleh Hardani y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una media de 7.68 en la temporada con 23 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Padideh avanza y Persepolis se vuelve a casa, con el 0‑4 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Persepolis lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La grada01/03/2032
Una goleada en copa ante el Padideh deja al Persepolis dando explicaciones
0-4, y mucho antes del final la afición visitante había pasado del ánimo a algo bastante más afilado. Nadie llama a una tertulia por perder por poco.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ali Alipour estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Oston O'runov está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.88 en la temporada con 31 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Dos goles y un 9.08 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Partido21/02/2032
El Persepolis convierte su casa en un mal sitio para visitar
11 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Mohammad Hossein Eslami estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una media de 7.64 en la temporada con 21 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 14 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Amir Mohammad Razzaghinia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/02/2032
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammad Mohebi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
DirectivaLos sueldos se llevan el 108% de lo que ingresa Persepolis
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Persepolis
289Edición
El Correo de Persepolis
09/02/2032
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla09/02/2032
Oston O'runov está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.88 en la temporada con 30 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Esteghlal Ahvaz querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Persepolis fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Oston O'runov lo produjo, y el 8.53 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Mercado09/02/2032
Tan cerca: el traspaso de Soheil Sahraei muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Naft Tehran pasó página, Soheil Sahraei se reincorpora a Persepolis, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Persepolis la escuchó como otra cosa.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mohammad Hossein Eslami y Persepolis acuerdan 3 años más.
Oston O'runov está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.87 en la temporada con 28 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Esteghlal lo dice, y a nadie en Persepolis le divierte adivinarlo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Persepolis ya hablan de él en pasado.
Directiva02/02/2032
Cierra el mercado en Persepolis: 6 de alta, 5 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 6; bajas, 5; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mohammad Hossein Eslami y Persepolis acuerdan 3 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaMohammad Mohebi choca con un compañero por las exigencias
Saipa querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Persepolis fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Persepolis la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
Dos goles y un 8.22 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 9.14 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Oston O'runov está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.81 en la temporada con 26 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Persepolis la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Dos goles y un 9.67 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La racha sin perder llega a 11. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Seyed Alireza Hosseinimagham lo ha hecho, en Persepolis, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
La oferta de Esteghlal Khuzestan por Mohammad Hossein Momeni se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Persepolis escucha una frase así exactamente como está construida.
Dos goles y un 9.33 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Minuto 88, medio estadio ya camino de la salida, y Mohammad Mohebi decidió que nadie se iba a ninguna parte. A Esteghlal Khuzestan no le quedó tiempo para responder.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Esteghlal Ahvaz esperando con una camiseta. En Persepolis nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
17 goles y una media de 7.54 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
La racha sin perder llega a 10. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
La oferta de Kashiwa Reysol por Baba Bello Ilou se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Persepolis la escuchó como otra cosa.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Amir Mohammad Razzaghinia lo produjo, y el 8.27 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Persepolis lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Regates completados: 26. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ali Alipour, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.11 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Una media de 7.51 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Robin Gakpo, y el técnico lo permitió.
Toca Padideh, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
DirectivaEn Persepolis el 90% de los ingresos se va en sueldos
282Edición
El Correo de Persepolis
22/12/2031
De nuestro corresponsal de fútbolTriunfo
Plantilla22/12/2031
Oston O'runov está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.82 en la temporada con 25 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 9.96 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Puesto 3, 53 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
En breve
Notas de los jugadoresOston O'runov jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Partido7 goles con el Persepolis y Saba a cara descubierta
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 23 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Persepolis la escuchó como otra cosa.
11 goles y una media de 7.40 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Plantilla15/12/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Saleh Hardani está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 30 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Amir Mohammad Razzaghinia lo produjo, y el 8.29 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dániel Gera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Persepolis dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Plantilla01/12/2031
Oston O'runov está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.75 en la temporada con 21 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaMohammad Mohebi choca con un compañero por las exigencias
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Persepolis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Persepolis lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammad Mohebi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Mohammad Hossein Eslami y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 53 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
19 goles y una media de 7.68 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Notas de los jugadores17/11/2031
La edad todavía no ha alcanzado a Dániel Gera: 7.92
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.92 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 10 goles entre el Persepolis y Siah Jamegan, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
En breve
Notas de los jugadoresMohammad Khodabandelou jugó una tarde distinta a la de todos los demás
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
Plantilla10/11/2031
Oston O'runov está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.59 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
Dániel Gera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Persepolis y de Esteghlal por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 68 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos goles y un 9.32 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Persepolis escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
6 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Dániel Gera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Amir Mohammad Razzaghinia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Mohammad Mohebi. 3‑1 ante Esteghlal Ahvaz, y la ovación final fue sobre todo suya.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Persepolis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mohammad Hossein Momeni será jugador de otro club este fin de semana, y en Persepolis las despedidas han empezado en voz baja.
Plantilla20/10/2031
Oston O'runov está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.48 en la temporada con 12 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammad Mohebi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores20/10/2031
Noventa minutos de Oston O'runov en su mejor versión
Calificado con 8.52. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Persepolis.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Oston O'runov puso al Persepolis en tablas en 1 minutos, y Tractor no llegó a jugar nunca con ventaja.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Oston O'runov lo produjo, y el 9.70 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ali Alipour lo produjo, y el 9.67 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Primero, con 30 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Notas de los jugadores13/10/2031
La edad todavía no ha alcanzado a Saleh Hardani: 7.95
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.95 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
5 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
En breve
PlantillaOston O'runov está en el mejor momento de su carrera
PartidoOston O'runov, entre los goles en una tarde loca
Naft Tehran querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Persepolis fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Persepolis la escuchó como otra cosa.
Saleh Hardani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
Notas de los jugadoresUna exhibición de Oston O'runov
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Persepolis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Persepolis lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Dániel Gera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Plantilla29/09/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammad Mohebi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Persepolis trata con un hombre que quiere otro país.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 110 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Persepolis lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Regates completados: 23. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 8 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Dániel Gera y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla22/09/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammad Mohebi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Persepolis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Dániel Gera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un 3‑2 ante Zob Ahan, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla15/09/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Amir Mohammad Razzaghinia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Persepolis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya son 7 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
2 goles, y el segundo fue el que lo cerró. Nota de 8.36, y con algo más de suerte en el primer palo habría tenido un tercero.
Notas de los jugadores08/09/2031
Ni rastro de nervios en Ramin Cheshmi a los 18: 8.75
Lo más difícil de tener 18 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Ramin Cheshmi no lo necesitó: 8.75, y parecía el más cómodo del campo.
Notas de los jugadores08/09/2031
Saleh Hardani, 33 años, hace retroceder el reloj: 7.82
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.82 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Dos goles y un 9.41 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
Notas de los jugadores01/09/2031
La edad todavía no ha alcanzado a Ali Alipour: 9.00
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 9.00 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo Persepolis acumula 5 triunfos consecutivos.
Directiva01/09/2031
Cierra el mercado en Persepolis: 32 de alta, 13 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 32; bajas, 13; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Amir Mohammad Razzaghinia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Cristian Devenish quiere fútbol continental; si el Persepolis puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 93. Sepahan repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Saba esperando con una camiseta. En Persepolis nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La camiseta todavía le queda bien. Mohammad Ghoreishi está de vuelta en Persepolis, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Regates completados: 33. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Notas de los jugadores18/08/2031
La edad todavía no ha alcanzado a Ali Alipour: 7.93
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.93 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Amir Mohammad Razzaghinia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Sporting CP lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Amir Mohammad Razzaghinia y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Persepolis nadie finge estar haciéndolo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ali Alipour lo produjo, y el 9.15 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mehrdad Mohammadi será jugador de otro club este fin de semana, y en Persepolis las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Persepolis escucha una frase así exactamente como está construida.
Contrato nuevo para el hombre del banquillo, y lo más claro que puede decir una directiva sin convocar una rueda de prensa. Prometer estabilidad sale barato; darla, no.
Dániel Gera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Persepolis y Siah Jamegan, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $1.4M porque Mohammad Hossein Eslami es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mohammad Hossein Momeni será jugador de otro club este fin de semana, y en Persepolis las despedidas han empezado en voz baja.
Persepolis lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Clermont Foot, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 23 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 25 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Esteghlal Ahvaz esperando con una camiseta. En Persepolis nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Persepolis y Esteghlal han fijado $1.4M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Amir Mohammad Razzaghinia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Mohammad Reza Yousefi tiene 23 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. CSKA Sofia conserva a su hombre, y Persepolis vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla21/07/2031
Daler Tuxsanov ha mejorado a los 26, y nadie lo esperaba
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
Persepolis ha hecho la llamada a Clermont Foot. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Persepolis la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lumezzane conserva a su hombre, y Persepolis vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Devenish estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Persepolis escucha una frase así exactamente como está construida.
Persepolis preguntó y Tractor dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Amir Mohammad Razzaghinia y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Masoud Ghoddos y Persepolis acuerdan 4 años más.
Plantilla07/07/2031
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Persepolis
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Shota Shekiladze está en marcha
DirectivaDía de incorporaciones en la cantera del Persepolis
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Clermont Foot lo dice, y a nadie en Persepolis le divierte adivinarlo.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Amir Mohammad Razzaghinia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammad Mohebi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Persepolis preguntó y Dynamo Kyiv dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Una consulta de cesión a Lumezzane: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
El banquilloAli Karimi se lleva el toque del técnico
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Persepolis lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La oferta de Esteghlal Ahvaz por Alireza Homaeifard se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Persepolis preguntó y CSKA Sofia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Persepolis donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Maxence Soulet está en marcha
El banquilloArash Hashemi se lleva el toque del técnico
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Persepolis lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Persepolis preguntó y Malavan dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ali Alipour y Persepolis acuerdan 2 años más.
Plantilla16/06/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammad Mohebi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un club de su país ha hecho la pregunta, y él nunca ha fingido que no quisiera que se la hicieran. A Persepolis le espera una conversación que no va a ganar con dinero.
Con 5 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Persepolis lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Objetivos de mercado09/06/2031
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Ali Alipour
Persepolis y Esteghlal han fijado $250.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Persepolis preguntó y Zob Ahan dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Saleh Hardani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla09/06/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammad Mohebi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Persepolis ha hecho la llamada a Barcelona. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Plantilla09/06/2031
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Persepolis
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Esteghlal quería más de $3.8M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Persepolis la escuchó como otra cosa.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Daler Tuxsanov lo ha hecho, en Persepolis, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Dániel Gera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
29 partidos y 0 goles lejos de aquí, y un hombre que el entrenador no tenía el verano pasado. La cesión hizo lo que se supone que hacen las cesiones y casi nunca hacen.
Plantilla02/06/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Devenish está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammad Mohebi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie en el Persepolis lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mohammad Khodabandelou. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Partido26/05/2031
El fútbol continental está al alcance de Persepolis
62 puntos desde el puesto 5. El título es asunto de otros y el descenso es problema de otros; lo que queda es la discusión sobre pasaportes.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Masoud Ghoddos será jugador de otro club este fin de semana, y en Persepolis las despedidas han empezado en voz baja.
Abdullah Al-Hamddan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ali Karimi, y el técnico lo permitió.
El banquillo19/05/2031
Dániel Gera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Persepolis lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Persepolis saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Persepolis. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Amir Reza Afsordeh puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla12/05/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ali Karimi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Oston O'runov está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mohammad Mohebi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Persepolis, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Persepolis esa pregunta es más difícil de responder.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Ali Dastmarzeh
Abdullah Al-Hamddan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla05/05/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammad Mohebi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Arash Hashemi, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Persepolis ha sido explícito sobre la situación de Amir Reza Afsordeh, que es más de lo que reciben muchos.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Persepolis esa pregunta es más difícil de responder.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Persepolis, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla28/04/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammad Mohebi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie en el Persepolis lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mohammad Khodabandelou. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Puesto 5 con 62 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Dániel Gera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla21/04/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ali Karimi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Dániel Gera está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Persepolis saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Persepolis. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Persepolis la escuchó como otra cosa.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Oston O'runov está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mohammad Mohebi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Masoud Ghoddos entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Milad Kor ha apuntado la fecha.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Oston O'runov y Persepolis acuerdan 3 años más.
Abdullah Al-Hamddan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla07/04/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dániel Gera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mohammad Mehdi Mohebi está en ella.
«Jugaré mientras el cuerpo me deje y pararé el día que no». Tiene 36 años y 252 partidos a sus espaldas, y el club tiene que planificar con una decisión que todavía no está tomada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Persepolis, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Persepolis lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Dániel Gera y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla31/03/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ali Karimi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Arash Hashemi, y el técnico lo permitió.
Nadie en el Persepolis lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Mohammad Ghoreishi ya tiene su respuesta de Persepolis; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mohammad Khodabandelou. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Partido31/03/2031
El fútbol continental está al alcance de Persepolis
62 puntos desde el puesto 5. El título es asunto de otros y el descenso es problema de otros; lo que queda es la discusión sobre pasaportes.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Abdullah Al-Hamddan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammad Mohebi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La ciudad deportiva se queda en silencio durante dos semanas. 4 hombres se han ido a ser jugadores de otro, y el entrenador se queda con los que nadie ha llamado.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Persepolis ha sido explícito sobre la situación de Ali Karimi, que es más de lo que reciben muchos.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo24/03/2031
Dániel Gera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Persepolis lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Persepolis saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammad Mohebi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
8 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mohammad Mohebi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Persepolis esa pregunta es más difícil de responder.
En breve
El banquilloAli Karimi llama a la puerta del técnico
DirectivaLa directiva de Persepolis pone su nombre
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Dániel Gera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Soheil Sahraei, y el técnico lo permitió.
Plantilla10/03/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ali Karimi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Persepolis le dijo a Mohammad Reza Yousefi que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Nadie en el Persepolis lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Persepolis ha sido explícito sobre la situación de Ali Dastmarzeh, que es más de lo que reciben muchos.
En breve
El banquilloArash Hashemi pide hablar con el técnico
21 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
11 temporadas y 41 partidos, todos aquí. Las carreras así no se diseñan; le ocurren a cierta clase de hombre en cierta clase de club, y esta ciudad tiene uno.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie en el Persepolis lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Persepolis, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mohammad Khodabandelou. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Puesto 5 con 62 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Puesto 5 con 62 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Una media de 7.33 en la temporada con 21 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Persepolis la escuchó como otra cosa.
Dániel Gera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una lesión de rodilla de las peores para Dániel Gera
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
22 goles y una media de 7.68 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Regates completados: 30. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Empate en el minuto 87, tras una tarde que Persepolis tenía prácticamente cerrada. Rah Ahan lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ali Karimi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una lesión de rodilla de las peores para Dániel Gera
36 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Persepolis volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Esteghlal ya no venda.
Dániel Gera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Persepolis y de Esteghlal Ahvaz por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammad Mohebi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Dániel Gera se lesiona los ligamentos de la rodilla: 43 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 43 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Persepolis y Esteghlal han fijado $3.5M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
Notas de los jugadores03/02/2031
Un gol de defensa lo gana para el Persepolis: 7.82
1 para Danial Eiri, calificado con 7.82, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Directiva03/02/2031
Persepolis cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 6; bajas, 6; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
13 goles y una media de 7.52 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
El banquilloSoheil Sahraei se lleva el toque del técnico
235Edición
El Correo de Persepolis
27/01/2031
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla27/01/2031
Hasan Shoushtari se lesiona los ligamentos de la rodilla: 77 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 77 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Persepolis, y no se va a retirar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Abdullah Al-Hamddan lo produjo, y el 8.85 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Persepolis irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Dániel Gera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
84 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Naft Tehran querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Persepolis fue despiadado como lo son los equipos buenos.
22 goles y una media de 7.70 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Hasan Shoushtari será jugador de otro club este fin de semana, y en Persepolis las despedidas han empezado en voz baja.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Basel lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Notas de los jugadoresUno de esos días de Oston O'runov
233Edición
El Correo de Persepolis
13/01/2031
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla13/01/2031
Hasan Shoushtari se lesiona los ligamentos de la rodilla: 91 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 91 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Dos goles y un 9.45 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
19 goles y una media de 7.63 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Persepolis la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Persepolis no han contestado, que también es una forma de contestar.
Amir Mohammad Razzaghinia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla13/01/2031
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammad Mohebi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Esteghlal conserva a su hombre, y Persepolis vuelve a una lista con un nombre tachado.
98 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persepolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Persepolis pueden fingir no haber oído.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Persepolis la escuchó como otra cosa.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mohammad Khodabandelou y Persepolis acuerdan 4 años más.
6 goles en un partido, Abdullah Al-Hamddan en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Persepolis ni a Padideh.
Hasan Shoushtari se lesiona los ligamentos de la rodilla: 105 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 105 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
7.92, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
17 goles y una media de 7.32 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Abdullah Al-Hamddan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Mehdi Moharrami tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
113 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Persepolis lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Persepolis y de Saba por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Plantilla23/12/2030
Palabras en el entrenamiento del Persepolis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dániel Gera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
120 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persepolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Una media de 7.50 en la temporada con 14 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Dániel Gera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milad Kor estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohammad Mehdi Mohebi, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Abdullah Al-Hamddan, y el técnico lo permitió.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 96. Sepahan tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Foolad avanza y Persepolis se vuelve a casa, con el 3‑0 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Dos goles y un 9.01 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Amir Mohammad Razzaghinia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Dos goles y un 9.63 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milad Kor estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑0, Mehdi Moharrami podía permitirse ser generoso.
En breve
El banquilloMohammad Mehdi Mohebi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Abdullah Al-Hamddan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammad Mohebi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
4 convocatorias son un cumplido para la plantilla y un dolor de cabeza para quien la dirige. Los recuperará en dos semanas, cansados y en distintos estados de conservación.
El banquillo18/11/2030
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Mehdi Moharrami fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Esmaeil Gholizadeh está viviendo esa versión en el Persepolis, y suele notarse en el primer mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persepolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
33 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mehrdad Mohammadi y Persepolis acuerdan 1 años más.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Mehdi Moharrami tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Dos goles y un 8.63 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Dániel Gera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
9 goles y una media de 7.24 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
El balón del partido es para Mohammad Mohebi, cuyos 3 goles convirtieron una tarde difícil en un paseo.
Notas de los jugadores28/10/2030
La edad todavía no ha alcanzado a Dániel Gera: 8.27
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.27 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persepolis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Persepolis y Esteghlal Ahvaz, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Dániel Gera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
9 goles y una media de 7.39 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.