Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ali Ávila lo produjo, y el 8.83 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Enzo Giménez quiere fútbol continental; si el Queretaro puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Diego Reyes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
9 goles en un partido, Mateo Coronel en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Queretaro ni a Santos Laguna.
Plantilla24/08/2026
Lucas Abascia choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Notas de los jugadores24/08/2026
Noventa minutos de Paulo Victor en su mejor versión
Calificado con 8.13. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Queretaro.
Minuto 88, medio estadio ya camino de la salida, y Mateo Coronel decidió que nadie se iba a ninguna parte. A Veracruz no le quedó tiempo para responder.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Queretaro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Mateo Coronel. 1‑0 ante Veracruz, y la ovación final fue sobre todo suya.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.86 en la ficha, y la afición del Queretaro se fue a casa repitiendo un nombre.
Plantilla17/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Queretaro sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Villanueva está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: La Equidad lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Alexis Vega lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Gabriel Ramirez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Carlos Moreno es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Diego Martin ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Edison Gruezo, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.62
Un 7.62 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Diego Reyes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Ali Ávila la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Plantilla03/08/2026
Lucas Abascia choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.