«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sarmiento nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Javier Burrai tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Sarmiento no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
El traspaso es de $220.0K, el contrato está firmado y la discusión sobre si los vale puede empezar. Deportivo Riestra negoció duro; el tiempo dirá quién ganó.
8 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
El nombre de Danilo Monza ha aparecido en conversaciones de las que Sarmiento no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 4 partidos en 16 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
0-1 ante Newell's Old Boys, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
El nombre de Danilo Monza ha aparecido en conversaciones de las que Sarmiento no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaJhon Renteria conserva el voto de su entrenador
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Sarmiento pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Sabino González lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
18 canteranos de una academia valorada ahora en 9 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
La grada09/04/2029
La prensa ha encontrado a su hombre en Manuel Mónaco
Los titulares no dan puntos, pero un futbolista cuyo nombre aparece siempre por buenos motivos es un futbolista que acaba de subir de precio.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Joaquín Toranzo, 22 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Sarmiento tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El nombre de Franco Calderón ha aparecido en conversaciones de las que Sarmiento no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Un socio nuevo, una firma y una foto que nadie recordará. Paga quince días de sueldos, que es más de lo que puede decir de sí misma la mayoría de los titulares de esta página.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La camiseta todavía le queda bien. Gael Álvarez está de vuelta en Sarmiento, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Jorge Marino está de vuelta en Sarmiento, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Maestro está de vuelta en Sarmiento, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
14 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
26 años, todas las categorías de esta casa a la espalda y, cada sábado, un cedido de nivel parecido por delante. Los padres en la grada se han dado cuenta, y los chavales de abajo también.
Le han quitado la capitanía a Javier Burrai. En el Sarmiento lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Con 26 años, Manuel Mónaco ha pasado por todas las categorías del club y ve cómo un cedido de nivel parecido sale de inicio cada semana. En la cantera se toma nota de estas cosas, y en la grada también.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 9 partidos en 35 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 0 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 9 partidos en 31 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 9 partidos en 27 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sarmiento nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla16/10/2028
Alan Cantero quiere un sitio de verdad en este equipo
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Alan Cantero está harto de ser útil y querría ser titular. En Sarmiento lo saben, y lo saben desde hace semanas.
Dados por muertos hace quince días, el vestuario ha cerrado filas y ha respondido en el campo. Algo se dijo detrás de esa puerta, y de momento aguanta.
«Lo sabré cuando llegue el momento. Todavía no ha llegado». Jonatan Gómez tiene 38 años y 387 partidos a sus espaldas, y el Sarmiento tendrá que planificar con cualquiera de las dos respuestas.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sarmiento nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 0 partidos en 6 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Derrota por 0-3 ante Independiente Rivadavia, y superado en todo lo que importa. La autopsia empieza el lunes por la mañana en el campo de entrenamiento.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Le han quitado la capitanía a Alan Cantero. En el Sarmiento lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Con 26 años, Manuel Mónaco ha pasado por todas las categorías del club y ve cómo un cedido de nivel parecido sale de inicio cada semana. En la cantera se toma nota de estas cosas, y en la grada también.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 0 partidos en 28 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Sarmiento pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Vélez avanza y Sarmiento se vuelve a casa, con el 1-2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Sarmiento tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
La operación que iba a llevar a Diego Churín al Aldosivi se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Sarmiento con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 4 partidos en 24 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
9 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sarmiento nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 4 partidos en 20 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Benjamín Morales deja Sarmiento por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Victoria por 2-0 ante Banfield, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Sarmiento tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Federico Paradela está harto de ser útil y querría ser titular. En Sarmiento lo saben, y lo saben desde hace semanas.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Mario Alvarado deja Sarmiento por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
En breve
La gradaLa prensa ha encontrado a su hombre en Javier Burrai
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
Le han quitado la capitanía a Nicolás Pasquini. En el Sarmiento lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Javier Burrai: 2 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Sarmiento tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Plantilla24/04/2028
Primera camiseta del primer equipo para Thiago Bustos
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Thiago Bustos, 20 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Rodrigo Godoy se compromete con Sarmiento 3 años más.
Plantilla10/04/2028
Alan Cantero quiere un sitio de verdad en este equipo
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Alan Cantero está harto de ser útil y querría ser titular. En Sarmiento lo saben, y lo saben desde hace semanas.
25 años, todas las categorías de esta casa a la espalda y, cada sábado, un cedido de nivel parecido por delante. Los padres en la grada se han dado cuenta, y los chavales de abajo también.
«Preguntádmelo en verano. Lo sabré antes que nadie.» Tiene 38 años y 310 partidos a la espalda, y Sarmiento tienen que planificar con las dos respuestas.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
10 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Sarmiento tiene que sacar un resultado de donde sea.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Mauricio Martínez tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Sarmiento no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
La directiva ha atado más tiempo al hombre del banquillo, y eso dice más que cualquier comunicado de apoyo. La estabilidad es fácil de prometer y cara de mantener.
La camiseta todavía le queda bien. Felipe Morales está de vuelta en Sarmiento, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. José Luis Ferrari está de vuelta en Sarmiento, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Tito está de vuelta en Sarmiento, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Joel Godoy deja Sarmiento por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
La clasificación está sellada y la próxima temporada las grandes noches bajo los focos serán continentales. Para los jugadores es un escaparate; para las cuentas, un salvavidas; para la afición, pasaportes.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Carlos Villalba deja Sarmiento por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sarmiento nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Lo que era una noticia de contraportada es ya asunto del graderío, y el graderío no entiende de matices. En Sarmiento querrían resolverlo antes de que sea la única pregunta.
22 años, todas las categorías de esta casa a la espalda y, cada sábado, un cedido de nivel parecido por delante. Los padres en la grada se han dado cuenta, y los chavales de abajo también.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Jonatan Gómez puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
2 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sarmiento nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Un 2-1 ante Defensa y Justicia, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una media de 7.20 en la temporada con 3 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sarmiento nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sarmiento nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Con 37 años, Javier Burrai ha pasado por todas las categorías del club y ve cómo un cedido de nivel parecido sale de inicio cada semana. En la cantera se toma nota de estas cosas, y en la grada también.
Una media de 7.06 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Sarmiento saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Sarmiento pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sarmiento nadie finge que volverá a vestir la camiseta.