El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Carlos Alberto Giménez lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Las normas lo permiten y escuece igual. Renzo Lo Bianco ha acordado condiciones con el Independiente Rivadavia para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Sarmiento sabe decir en qué semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Adrián Balboa, y el técnico lo permitió.
Matías Rosales y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A Thiago Santamaría le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
En breve
El banquilloLa salida del técnico deja a Jonathan Herrera a la intemperie
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Santamaría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
Thiago Santamaría y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
0‑1 para Atlético Tucumán, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo25/10/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Carlos Alberto Giménez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
Plantilla18/10/2027
Palabras en el entrenamiento del Sarmiento sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Martínez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A Cristian Zabala le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
El banquillo18/10/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Carlos Alberto Giménez no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Sarmiento tampoco lo escondía nadie.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Barracas Central? El debate seguirá vivo el jueves.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que Adrián Balboa no pudo hacer
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Federico Paradela
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Carlos Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Iván Arboleda firme algo — un contrato en Sarmiento o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Sarmiento. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Las normas lo permiten y escuece igual. Sabino González ha acordado condiciones con el Flandria para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mauricio Martínez y Sarmiento acuerdan 2 años más.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Juan Manuel Cabrera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El premio al mejor joven del mes va para un futbolista de 21 años del Sarmiento que ha parecido un jugador hecho durante cuatro jornadas seguidas. Las cuatro siguientes son las que deciden si lo es.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 9.57 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Sarmiento y Mitre, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Santiago Salle la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
En breve
Notas de los jugadoresSantiago Salle en cifras de sobresaliente
El banquilloEl técnico pone a Jhon Renteria de ejemplo
60Edición
El Heraldo de Sarmiento
20/09/2027
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
La grada20/09/2027
La afición se organiza contra la directiva de Sarmiento
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Un gol en el minuto 86 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Thiago Santamaría entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Carlos Villalba ya tiene su respuesta de Sarmiento; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Alexis González está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Carlos Villalba entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.83 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Benjamín Borasi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La afición se organiza contra la directiva de Sarmiento
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Valentino Acuña la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Carlos Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos Villalba, y el técnico lo permitió.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Carlos Alberto Giménez tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Mauricio Martínez: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Sarmiento necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Juan Manuel Cabrera entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo09/08/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Carlos Alberto Giménez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Sarmiento cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 18 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
89 partidos a lo largo de 10 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie planea una carrera así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Carlos Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Sarmiento preguntó y Talleres dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El ánimo en el Sarmiento ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Victoria por 1‑0 ante Boca Juniors, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Sarmiento dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Notas de los jugadores26/07/2027
Federico Mazzurco, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.71
Un 7.71 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Directiva26/07/2027
Sarmiento cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 1; bajas, 5; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Botafogo lo dice, y a nadie en Sarmiento le divierte adivinarlo.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Sarmiento ha hecho la parte difícil con Vitória, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Regates completados: 21. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Plantilla19/07/2027
Palabras en el entrenamiento del Sarmiento sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Martínez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Carlos Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
La oferta se quedó lejos y en Sarmiento no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Plantilla12/07/2027
Palabras en el entrenamiento del Sarmiento sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Martínez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
11 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Yair Arismendi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Sarmiento preguntó y Racing Club dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Sarmiento ha hecho saber al mercado que Nicolás Pasquini está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sarmiento lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Carlos Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Sarmiento preguntó y Vélez dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
14 partidos y 3 goles lejos de aquí, y un futbolista que el entrenador no tenía en agosto. Las cesiones se hacen esperando exactamente esto y la mayoría no lo dan.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Directiva28/06/2027
El silencio de arriba empieza a sonar en Sarmiento
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. River Plate conserva a su hombre, y Sarmiento vuelve a una lista con un nombre tachado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alexis González está en ella.
16 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sarmiento pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Carlos Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Sarmiento ha hecho la llamada a River Plate. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
El banquillo21/06/2027
Iván Arboleda se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Sarmiento lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
25 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sarmiento pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
Notas de los jugadores14/06/2027
Ni rastro de nervios en Jhon Renteria a los 21: 7.71
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Jhon Renteria no lo necesitó: 7.71, y parecía el más cómodo del campo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: River Plate lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Plantilla14/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Sarmiento sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Martínez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Thiago Ciminelli se lesiona los ligamentos de la rodilla: 32 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 32 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sarmiento lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: River Plate lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Carlos Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Vélez conserva a su hombre, y Sarmiento vuelve a una lista con un nombre tachado.
A River Plate le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
La afición se organiza contra la directiva de Sarmiento
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
40 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sarmiento pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla31/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Sarmiento sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Martínez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.96 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Esto no es rotación. Manuel García lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Sarmiento ya nadie finge lo contrario.
Plantilla24/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Sarmiento sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Martínez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Santiago Salle la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Enzo Correa sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Puesto 15 y 4 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jonathan Herrera, y el técnico lo permitió.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Agustín San Juan y Sarmiento acuerdan 4 años más.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Yair Arismendi
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Sarmiento y Atlético Tucumán, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Carlos Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo10/05/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 2‑4 Enzo Correa salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra River Plate.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alexis González está en ella.
El ánimo en el Sarmiento ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Sarmiento se está agotando.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Manuel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 16. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
El banquillo03/05/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Enzo Correa salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Alexis González lo hizo ante Villa Dálmine. 4‑1 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Sarmiento.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Notas de los jugadores26/04/2027
Alexis González jugó una tarde distinta a la de todos los demás
9.03. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Manuel Mónaco, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Agustín Wierna en su mejor versión
Ya van 11 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Puesto 15 y 2 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Carlos Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Nicolás Pasquini ya tiene su respuesta de Sarmiento; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Sarmiento le dijo a Santiago Salle que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Calificado con 7.54. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sarmiento lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Manuel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
El ánimo en el Sarmiento ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sarmiento lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Agustín San Juan tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
5 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín Nadruz, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Yair Arismendi firme algo — un contrato en Sarmiento o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Sarmiento tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla22/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Sarmiento sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Martínez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Partido20/03/2027
Ninguna portería a cero a la vista para el Sarmiento
Ya van 4 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Manuel García, y el técnico lo permitió.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Manuel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Enzo Correa tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Jhon Renteria ya tiene su respuesta de Sarmiento; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
En breve
Notas de los jugadoresSantiago Salle los va pasando de uno en uno
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Carlos Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mauricio Martínez, y el técnico lo permitió.
El banquillo08/03/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Iván Arboleda
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Regates completados: 21. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Plantilla01/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Sarmiento sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Martínez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Carlos Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 2 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Juárez, y el técnico lo permitió.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Argentinos Juniors defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Yair Arismendi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Santiago Salle entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Thiago Santamaría: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Sarmiento necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Matías Rosales está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Sarmiento tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
20 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sarmiento pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sarmiento lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
2 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Plantilla08/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Sarmiento sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Martínez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Carlos Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Chapa ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Diego Campos lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sarmiento pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
36 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sarmiento pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Plantilla25/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Sarmiento sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Martínez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Carlos Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sarmiento, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristian Zabala, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Sarmiento tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
44 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sarmiento pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Manuel Mónaco, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sarmiento saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
52 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sarmiento pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Yair Arismendi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Sarmiento se está agotando.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
La oferta de Cobreloa por Joel Godoy se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Agustín Wierna y Sarmiento acuerdan 5 años más.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Mauricio Martínez lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
Rosario Central pagó $240.0K y Sarmiento lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Newell's Old Boys paga $220.0K, y la operación queda cerrada. El número luce en el balance; si luce en el campo es la pregunta de la próxima temporada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un nombre más en la lista: Cobreloa ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Joel Godoy. La respuesta de Sarmiento no ha cambiado. De momento.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Sarmiento lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sarmiento lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
El acuerdo con Estudiantes está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Liam Castillo lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Sebastián Marino lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
El acuerdo con Bragantino está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Flamengo conserva a su hombre, y Sarmiento vuelve a una lista con un nombre tachado.
Sarmiento ha hecho la llamada a Boca Juniors. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sarmiento lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Sarmiento ha hecho la parte difícil con Boca Juniors, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Manuel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mauricio Martínez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
MercadoAgustín Nadruz tiene permiso para buscarse otro sitio
El banquilloEl técnico pone a Lucas Suárez de ejemplo
DirectivaAbierto por fichajes: Sarmiento entra en el mercado
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Elián Giménez está en ella.
Junior Marabel estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla23/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Sarmiento sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Martínez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Manuel Mónaco, y el técnico lo permitió.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Sarmiento le dijo a Nicolás Pasquini que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tomás Guiacobini será jugador de otro club este fin de semana, y en Sarmiento las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Sarmiento. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sarmiento no han contestado, que también es una forma de contestar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Yair Arismendi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla09/11/2026
El vestuario del Sarmiento se ha partido en 5 grupos
En las plantillas se hacen amistades y eso es sano; esto no es eso. 5 grupos separados, 3 jugadores que no pertenecen a ninguno, y unas mesas en la comida que han dejado de recomponerse. Rara vez se arregla solo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sarmiento lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Carlos Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Veo todos los partidos de Sarmiento desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Veracruz sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sarmiento, y no se va a retirar.
Junior Marabel estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mauricio Martínez, y el técnico lo permitió.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sarmiento pueden fingir no haber oído.
Las normas lo permiten y escuece igual. Tomás Guiacobini ha acordado condiciones con el Aldosivi para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sarmiento nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Iván Arboleda, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Villalba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Junior Marabel y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Federico Mazzurco tiene 20 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Plantilla12/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Sarmiento sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Martínez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Manuel Mónaco, y el técnico lo permitió.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Bichi ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Gustavo Ferreyra ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Matías Rey es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Sergio Cohen ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloGastón Arturia llama a la puerta del técnico
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Manuel García marcó, fue calificado con 7.69 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Yair Arismendi ya tiene su respuesta de Sarmiento; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Plantilla05/10/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Sarmiento
20 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Santiago Salle
0‑3 para Independiente Rivadavia, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sarmiento lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Yair Arismendi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Carlos Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sarmiento, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Carlos Villalba ha apuntado la fecha.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Dos goles y un 8.91 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Ya son 200 goles con estos colores, cada uno el recuerdo de alguien. En la grada hay un aficionado capaz de decirte dónde estaba en la mayoría de ellos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Manuel Insaurralde estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Manuel Insaurralde estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Adrián Balboa, y el técnico lo permitió.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Nicolás Pasquini ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Toca Belgrano, y hay un hombre en el vestuario de Sarmiento que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
El banquilloPablo Magnín se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El nombre de Franco Calderón ha aparecido en conversaciones de las que Sarmiento no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
21 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Victoria por 2‑0 ante UAI Urquiza, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Manuel Insaurralde estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Carlos Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 19 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Renzo Orihuela, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
En breve
Notas de los jugadoresGastón González los va pasando de uno en uno
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sarmiento cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Regates completados: 12. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Toca River Plate, y hay un hombre en el vestuario de Sarmiento que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Quedan 24 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
El banquillo10/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Enzo Correa ante una sala que ya las había oído.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Carlos Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 89. Estudiantes tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Mauricio Martínez sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
Plantilla03/08/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Sarmiento
27 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 3‑3, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
En breve
Notas de los jugadoresDel banquillo y decisivo: Gastón González
El banquilloEl plan no tenía sitio para Thyago Ayala