24 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Tristán Suárez pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Plantilla21/08/2028
33 días de baja para Luis Giménez por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Tristán Suárez dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Brian Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla21/08/2028
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
Calificado con 7.33. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Agustín Gallo está en ella.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Alejandro Herrera tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Maipú defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Tristán Suárez pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Maximiliano Villalba no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Molina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Franco Marichal y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Quedan 24 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
39 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tristán Suárez pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Nicolás Del Priore y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Sánchez, y el técnico lo permitió.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Tristán Suárez nadie finge estar haciéndolo.
Notas de los jugadoresÁngel Almada los va pasando de uno en uno
DirectivaLos sueldos se tragan el 90% de los ingresos de Tristán Suárez
105Edición
El Correo de Tristán Suárez
31/07/2028
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla31/07/2028
Federico Mautone se lesiona los ligamentos de la rodilla: 47 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 47 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Londrina pasó página, Maximiliano Villalba se reincorpora a Tristán Suárez, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Talleres lo dice, y a nadie en Tristán Suárez le divierte adivinarlo.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Emanuel Etcheverry ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Plantilla31/07/2028
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 19 años que siente suyo. Emanuel Etcheverry la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Federico Mautone se lesiona los ligamentos de la rodilla: 54 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 54 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Tristán Suárez lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Tristán Suárez ya hablan de él en pasado.
Directiva24/07/2028
Pasa el cierre con 0 de alta y 5 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Tristán Suárez hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Nicolás Del Priore estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla24/07/2028
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Tristán Suárez preguntó y Morón dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
0‑1 para Almagro, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo24/07/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Alejandro Herrera ante una sala que ya las había oído.
61 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tristán Suárez pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Dos goles y un 8.19 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
El acuerdo con Talleres está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
$2.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Quilmes pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Tristán Suárez preguntó y Ferrocarril Midland dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Federico Mautone se lesiona los ligamentos de la rodilla: 68 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 68 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
7.59, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Sarmiento quería más de $4.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Federico Mautone se lesiona los ligamentos de la rodilla: 75 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 75 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Quedaban 88 minutos y Alvarado tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Tristán Suárez no se detuvo a dar explicaciones.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tristán Suárez nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
1 para Marcos Enrique, calificado con 7.89, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Atlético Tucumán quería más de $33.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Nicolás Henry
83 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tristán Suárez pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con San Lorenzo está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
$33.0K sobre la mesa de Atlético Tucumán. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Platense quería más de $32.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
90 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tristán Suárez pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
7.91, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Argentinos Juniors lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Morón conserva a su hombre, y Tristán Suárez vuelve a una lista con un nombre tachado.
17 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
Federico Mautone se lesiona los ligamentos de la rodilla: 97 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 97 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Un nombre más en la lista: Gimnasia La Plata ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Mateo Bustamante. La respuesta de Tristán Suárez no ha cambiado. De momento.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Tristán Suárez hablarán de 18 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Tristán Suárez ha hecho la parte difícil con Argentinos Juniors, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Tristán Suárez lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Sarmiento, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
104 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tristán Suárez pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
El acuerdo con Argentino de Merlo está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Tristán Suárez preguntó y Talleres dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Brian Aguilar, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Tristán Suárez, otra semana sin la firma de Brian Aguilar.
Federico Mautone se lesiona los ligamentos de la rodilla: 111 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 111 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Maximiliano Villalba no lo necesitó: 7.98, y parecía el más cómodo del campo.
Nicolás Del Priore estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Molina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
118 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Tristán Suárez pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Tristán Suárez lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Joaquín Mendive lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
125 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tristán Suárez pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Federico Mautone, y el técnico lo permitió.
Federico Mautone se lesiona los ligamentos de la rodilla: 132 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 132 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joaquín Mendive será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Molina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Mastrángelo, y el técnico lo permitió.
139 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tristán Suárez pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Plantilla01/05/2028
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 11 acciones, 7.09, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Directiva01/05/2028
Los sueldos se tragan el 108% de los ingresos de Tristán Suárez
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Jorge Colman y Tristán Suárez acuerdan 4 años más.
Federico Mautone se lesiona los ligamentos de la rodilla: 147 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 147 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.75 en la ficha, y la afición del Tristán Suárez se fue a casa repitiendo un nombre.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Un 7.89 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Nicolás Del Priore y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Agustín Gallo está en ella.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joaquín Mendive será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Mastrángelo, y el técnico lo permitió.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Alejandro Herrera sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Un 8.04 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.81 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Directiva03/04/2028
Los sueldos se llevan el 105% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Tristán Suárez nadie finge estar haciéndolo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Tristán Suárez no han contestado, que también es una forma de contestar.
Las cuentas son de lectura incómoda. Primero los salarios y después la ambición: ese es ahora el orden en Tristán Suárez.
Plantilla27/03/2028
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Tristán Suárez trata con un hombre que quiere otro país.
A Maximiliano Villalba le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Agustín Gallo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Tristán Suárez ha hecho saber al mercado que Diego Mastrángelo está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Nano tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Molina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Tristán Suárez, otra semana sin la firma de Agustín Baldi.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Marcos Enrique entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La desventaja de 2 goles fue real y la remontada también. Agustín Gallo estuvo en el centro, Almirante Brown en el final, y todo el que se marchó antes oirá hablar de esta tarde durante años.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Joaquín Mendive ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Tristán Suárez sabe decir en qué semana.
Plantilla06/03/2028
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Mercado06/03/2028
Brian Aguilar tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Tristán Suárez ha sido explícito sobre la situación de Brian Aguilar, que es más de lo que reciben muchos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Plantilla28/02/2028
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ángel Almada, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Magnus Bunkenborg tiene 20 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Nicolás Del Priore y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mateo Bustamante está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alejandro Molina. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo14/02/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Marcos Enrique
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Federico Mautone sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
En breve
El banquilloMaximiliano Villalba se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
1 para Brian Aguilar, calificado con 7.60, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Plantilla07/02/2028
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Maximiliano Herrera ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Facundo Peralta lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Emanuel Etcheverry y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Tristán Suárez nadie finge estar haciéndolo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tristán Suárez saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Marcos Enrique puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Plantilla24/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Tristán Suárez lo saben.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Magnus Bunkenborg, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Molina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Puesto 4, 49 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Tristán Suárez no tiene una buena respuesta.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Tiburón está viviendo esa versión en el Tristán Suárez, y suele notarse en el primer mes.
Brian Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Valentino Rojas es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Juan Vázquez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Julián Marino es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Miguel Miranda lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Tristán Suárez volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Racing Club ya no venda.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Brian Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
27 encuentros, 1 goles y una alternativa de plantilla que ha llegado sin traspaso. La pregunta interesante en el Tristán Suárez ya no es si juega, sino a quién desplaza.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Tristán Suárez volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces San Telmo ya no venda.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Maximiliano Villalba y Tristán Suárez acuerdan 4 años más.
Racing Club ha aceptado el dinero. Lo que Tristán Suárez no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Un nombre más en la lista: Chacarita Juniors ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Gianluca Ruggi. La respuesta de Tristán Suárez no ha cambiado. De momento.
Maximiliano Luayza Koot y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla27/12/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva27/12/2027
Los sueldos se llevan el 96% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Racing Club ha aceptado el dinero. Lo que Tristán Suárez no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Plantilla20/12/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Del Priore está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Tristán Suárez, otra semana sin la firma de Emanuel Etcheverry.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Marcos Enrique. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Puesto 4, 49 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
«Júzguenme por él». Un entrenador no dice algo así por accidente: traslada la presión de los hombros de Emanuel Etcheverry a los suyos, y ambos lo saben.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Aldosivi pagó $260.0K y Tristán Suárez lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Emanuel Etcheverry y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Marcos Enrique entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Obaid Ahmed, y el técnico lo permitió.
El acuerdo con Morón está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Maximiliano Luayza Koot estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Magnus Bunkenborg y Tristán Suárez acuerdan 3 años más.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Diego Mastrángelo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Maximiliano Luayza Koot y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Del Priore estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Tristán Suárez lo saben.
Directiva29/11/2027
Los sueldos se tragan el 94% de los ingresos de Tristán Suárez
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alejandro Molina firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
5 goles en 18 partidos en Sousa: números que viajan a casa más rápido que él. En Tristán Suárez alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Maximiliano Luayza Koot y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Magnus Bunkenborg tiene 20 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Plantilla22/11/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Tristán Suárez trata con un hombre que quiere otro país.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Marcos Enrique. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Puesto 4, 49 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloTiziano Noriega conserva el voto de su entrenador
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Magnus Bunkenborg estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Agustín Gallo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Un entrenador perdona un mal sábado mucho antes que un mal martes, porque uno lo puede explicar y el otro lo eligió. Los informes de esta semana no han sido buenos.
Maximiliano Luayza Koot estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Del Priore estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tristán Suárez saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Su pasado entró por la puerta antes que él. A los jugadores que han estado donde él ha estado un vestuario los escucha antes de que se lo hayan ganado, y lo tendrá mientras le dure la forma.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Tristán Suárez puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Maximiliano Luayza Koot y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla01/11/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva01/11/2027
Los sueldos se llevan el 124% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Gianluca Ruggi ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Marcos Enrique entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Tristán Suárez no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Molina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Obaid Ahmed, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Tristán Suárez se está agotando.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gianluca Ruggi, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo18/10/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Alejandro Herrera ante una sala que ya las había oído.
Plantilla18/10/2027
6 caras nuevas y el Tristán Suárez todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Maximiliano Luayza Koot estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla11/10/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kevin Colli, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tristán Suárez saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Tristán Suárez esa pregunta es más difícil de responder.
Maximiliano Luayza Koot y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nicolás Sánchez y Tristán Suárez acuerdan 2 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Molina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva04/10/2027
En Tristán Suárez el 141% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Tristán Suárez nadie finge estar haciéndolo.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Alejandro Herrera tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gianluca Ruggi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Tristán Suárez lo saben.
Obaid Ahmed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Molina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Maximiliano Luayza Koot, y el técnico lo permitió.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
El banquillo20/09/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑3, pronunciadas por Alejandro Herrera ante una sala que ya las había oído.
Plantilla20/09/2027
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Tristán Suárez
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Molina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Partido11/09/2027
Tras 5 partidos, Tristán Suárez vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 5 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Güemes; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Directiva06/09/2027
Los sueldos se tragan el 144% de los ingresos de Tristán Suárez
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Emanuel Etcheverry estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Alejandro Molina sale de esa comparación dentro del equipo, y el Tristán Suárez se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Tristán Suárez, otra semana sin la firma de Emanuel Etcheverry.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Marcos Enrique quiere fútbol continental; si el Tristán Suárez puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Maximiliano Luayza Koot y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Agustín Gallo lo produjo, y el 8.85 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Tristán Suárez se está agotando.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla23/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Molina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Augusto Berrondo, y el técnico lo permitió.
9 acciones combinadas y 6.29. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Quedaban 85 minutos y Atlanta tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Tristán Suárez no se detuvo a dar explicaciones.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nicolás Del Priore y Tristán Suárez acuerdan 2 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Molina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Atlanta obligó a Tristán Suárez a sudarlo, pero el marcador decía 2‑1 al final y la tabla no pregunta cómo.
Directiva09/08/2027
Los sueldos se llevan el 156% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Agustín Gallo lo produjo, y el 8.81 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Obaid Ahmed lo ha hecho, en Tristán Suárez, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Maximiliano Luayza Koot y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Mateo Bustamante la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Tristán Suárez volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Madryn ya no venda.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Del Priore estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Tristán Suárez lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Directiva26/07/2027
Pasa el cierre con 1 de alta y 18 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Tristán Suárez hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Ferro Carril Oeste se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Plantilla26/07/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Del Priore está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo26/07/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Alejandro Herrera salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Tristán Suárez ha hecho la parte difícil con UAI Urquiza, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Lanús paga $250.0K, y la operación queda cerrada. El número luce en el balance; si luce en el campo es la pregunta de la próxima temporada.
Plantilla19/07/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Guzmán está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Minuto 85, contra Alvarado, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Calificado con 7.86. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
La oferta de Persib por Juan Romero se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Rosario Central pagó $230.0K y Tristán Suárez lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Martín Álvarez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva12/07/2027
En Tristán Suárez el 123% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Una consulta de cesión a UAI Urquiza: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una consulta de cesión a Unión de Santa Fe: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mauricio Guzmán entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Marcos Enrique
La oferta de Rosario Central por Joaquín Bigo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Maximiliano Luayza Koot y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Guzmán estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Tristán Suárez puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Tristán Suárez tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
Ninguno de ellos será visto por nadie de fuera de la ciudad deportiva en tres años, la mayoría no jugará jamás un partido del primer equipo, y uno podría cambiar el club. Esa es toda la propuesta, y por eso existen las canteras.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Maximiliano Luayza Koot está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
En breve
El banquilloKevin Colli se lleva el toque del técnico
Lo que vieneAgustín Gallo se enfrenta a su antiguo club
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Jonathan Berón lo produjo, y el 9.19 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Tristán Suárez lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Tristán Suárez puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Guzmán estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jonathan Berón. 2‑0 ante San Martín, y la ovación final fue sobre todo suya.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Dila esperando con una camiseta. En Tristán Suárez nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Maximiliano Luayza Koot estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El nombre de Gianluca Ruggi ha aparecido en conversaciones de las que Tristán Suárez no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Diego Mastrángelo quiere fútbol continental; si el Tristán Suárez puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Alejandro Herrera tras el 1‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
PlantillaIan Ortega, en un rifirrafe con un compañero
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Maximiliano Luayza Koot y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Guzmán estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva14/06/2027
En Tristán Suárez el 128% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Sacachispas esperando con una camiseta. En Tristán Suárez nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Tristán Suárez lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La oferta no se acercaba y se rechazó casi sin debate. Si la segunda se rechaza igual de rápido ya es otra cuestión.
Plantilla07/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Guzmán está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tristán Suárez nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Maximiliano Luayza Koot estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Maximiliano Luayza Koot estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Nicolás Del Priore lo produjo, y el 8.36 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ayrton Sánchez será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En Tristán Suárez el 121% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Mastrángelo, y el técnico lo permitió.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Alejandro Herrera podía permitirse ser generoso.
A Martín Álvarez le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Ian Ortega y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Gonzalo Galarza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Alejandro Herrera sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kevin Colli, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Tristán Suárez se está agotando.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Brian Aguilar será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastián Ramírez, y el técnico lo permitió.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Tristán Suárez puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Martín Álvarez lo produjo, y el 8.13 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo26/04/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Alejandro Herrera, sobre una victoria por 4‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Mauricio Guzmán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Diego Mastrángelo quiere fútbol continental; si el Tristán Suárez puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Directiva19/04/2027
Los sueldos se llevan el 133% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Del Priore estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloBrian Aguilar se lleva el toque del técnico
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Nicolás Sánchez
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Tristán Suárez lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Tristán Suárez sabe decir en qué semana.
Nicolás Fernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Nicolás Fernández quiere fútbol continental; si el Tristán Suárez puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Del Priore estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A Mauricio Guzmán le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alejandro Molina firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Tristán Suárez lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
Nicolás Del Priore estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
0‑1 para Ferro Carril Oeste, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla22/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Guzmán está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
10 acciones combinadas y 6.84. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Directiva22/03/2027
Los sueldos se tragan el 121% de los ingresos de Tristán Suárez
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
1 para Nicolás Fernández, calificado con 7.66, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Guzmán está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Minuto 86, contra Alvarado, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Maximiliano Villalba no lo necesitó: 7.85, y parecía el más cómodo del campo.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Augusto Berrondo quiere fútbol continental; si el Tristán Suárez puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 19 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Plantilla08/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Del Priore está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Maximiliano Luayza Koot, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Marcos Enrique
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Tristán Suárez puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Nicolás Fernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla01/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Guzmán está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Maximiliano Luayza Koot entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Toca Central Córdoba SdE, y hay un hombre en el vestuario de Tristán Suárez que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Nadie en el Tristán Suárez lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tristán Suárez nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Tristán Suárez puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Guzmán estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva22/02/2027
Los sueldos se llevan el 121% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 88, y Quilmes pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Tristán Suárez lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Del Priore está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.93 en la ficha, y la afición del Tristán Suárez se fue a casa repitiendo un nombre.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloJoaquín Bigo llama a la puerta del técnico
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Brian Aguilar será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
Agustín Gallo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Luis Giménez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Nano lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Mago lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
La oferta de Athens Kallithea por Maximiliano Villalba se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Nicolás Fernández quiere fútbol continental; si el Tristán Suárez puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Toca Almagro, y hay un hombre en el vestuario de Tristán Suárez que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Joaquín Bigo firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva25/01/2027
Los sueldos se tragan el 103% de los ingresos de Tristán Suárez
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Tristán Suárez tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Maximiliano Villalba está en ella.
Nicolás Fernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla18/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Guzmán está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Agustín Gallo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Santiago Aquino ha apuntado la fecha.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alejandro Molina. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Tristán Suárez esa pregunta es más difícil de responder.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Tristán Suárez. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
MercadoSe cerró el mercado y Diego Becker sigue aquí
El banquilloEl técnico planta su bandera en Marcos Enrique
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Tristán Suárez lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Nicolás Fernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joaquín Bigo, y el técnico lo permitió.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Maximiliano Luayza Koot quiere fútbol continental; si el Tristán Suárez puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Tristán Suárez, otra semana sin la firma de Joaquín Bigo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Joaquín Bigo firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Matías Olguín
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Tristán Suárez la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Tristán Suárez puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Nicolás Henry estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva28/12/2026
Los sueldos se llevan el 227% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Maximiliano Villalba, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Joaquín Bigo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Tristán Suárez se ha beneficiado de él.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Tristán Suárez puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Un nombre más en la lista: Trujillanos ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Maximiliano Villalba. La respuesta de Tristán Suárez no ha cambiado. De momento.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla21/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Guzmán está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Becker, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Agustín Gallo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Tristán Suárez la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Del Priore estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Brian Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Del Priore, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alejandro Molina. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Joaquín Bigo ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Tristán Suárez lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Nicolás Fernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla07/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Sánchez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Resuelto internamente, que es la fórmula que usa un club cuando prefiere que nadie pregunte dos veces. Le pondrán una multa, pedirá perdón y jugará el sábado.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Augusto Berrondo está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Veo todos los partidos de Tristán Suárez desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Talavera sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Nicolás Fernández quiere fútbol continental; si el Tristán Suárez puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nicolás Fernández y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Directiva30/11/2026
En Tristán Suárez el 231% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Maximiliano Villalba está en ella.
Nicolás Fernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Del Priore estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mauricio Guzmán, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Diego Becker entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tristán Suárez saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Tristán Suárez. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Tristán Suárez no han contestado, que también es una forma de contestar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alejandro Molina. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Mauricio Guzmán
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Augusto Berrondo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Joaquín Bigo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Tristán Suárez no tiene una buena respuesta.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Mauricio Guzmán ha apuntado la fecha.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Directiva02/11/2026
En Tristán Suárez el 231% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Maximiliano Villalba está en ella.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Tristán Suárez. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla26/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Sánchez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Del Priore, y el técnico lo permitió.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Tristán Suárez, y 2 partidos en 6 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Marcos Funes ya tiene su respuesta de Tristán Suárez; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Martín Álvarez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tristán Suárez saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Augusto Berrondo ha apuntado la fecha.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de Dylan Sandoval no son buenos
PlantillaJonathan Berón entrena como quien tiene algo que demostrar
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Tristán Suárez puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Tristán Suárez es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Becker, y el técnico lo permitió.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Nicolás Fernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Del Priore estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En el Tristán Suárez todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 35 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
22 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Maximiliano Luayza Koot: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Tristán Suárez necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Lo que era una línea en la contraportada se ha convertido en cántico, y el cántico no es amable. En Tristán Suárez preferirían resolverlo con discreción, y de discreto ya no le queda nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Maximiliano Villalba entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Dos goles y un 9.05 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Augusto Berrondo y Tristán Suárez acuerdan 4 años más.
Nicolás Fernández y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se llevan el 329% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Plantilla05/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Sánchez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La historia favorita de todo periódico y la menos favorita de todo entrenador. Lo ocurrido «se está tratando internamente», que es lo que dicen los clubes cuando preferirían que nadie volviera a preguntar.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Un 2‑2 ante San Miguel deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
El banquillo05/10/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Alejandro Herrera no lo escondía tras el 2‑2, y en el vestuario de Tristán Suárez tampoco lo escondía nadie.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tristán Suárez nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Augusto Berrondo ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nicolás Fernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Mastrángelo, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloJoaquín Bigo llama a la puerta del técnico