103 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Chapecoense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Chapecoense la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. De Lucca marcó en el minuto 89, Ypiranga ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Chapecoense se lo llevó todo.
Criciúma ha aceptado el dinero. Lo que Chapecoense no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.93 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Notas de los jugadores17/07/2034
Un gol de defensa lo gana para el Chapecoense: 7.80
1 para Alex Aguado, calificado con 7.80, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Nicolás Marcos ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chapecoense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
110 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Chapecoense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Goiânia esperando con una camiseta. En Chapecoense nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nicolás Marcos será jugador de otro club este fin de semana, y en Chapecoense las despedidas han empezado en voz baja.
La persecución de Thiago Pimenta terminó con $610.0K cambiando de manos y Athletico Paranaense sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Jaderson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
$240.0K sobre la mesa de Ponte Preta. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
117 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Chapecoense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Chapecoense la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
El Fortaleza no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $970.0K por Alvin Ayman, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexsandro Faísca estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Chapecoense lo saben.
Chapecoense preguntó y Floresta dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Jaderson se lesiona los ligamentos de la rodilla: 124 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 124 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Dos goles y un 8.38 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Chapecoense lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Chapecoense ha hecho la parte difícil con Fortaleza, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
La oferta de Mixto por Bernardo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Chapecoense no han contestado, que también es una forma de contestar.
En breve
Notas de los jugadoresDavi Samuel sube y la mete: 7.58
PartidoNadie quiere jugar contra Chapecoense ahora mismo
Jaderson se lesiona los ligamentos de la rodilla: 131 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 131 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Anápolis esperando con una camiseta. En Chapecoense nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
7.66, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Davi Samuel marcó, fue calificado con 7.99 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Chapecoense ha hecho la parte difícil con CSA, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Bernardo ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chapecoense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaUn traspaso que Brayan habría hecho gratis
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Chapecoense lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Notas de los jugadores12/06/2034
Un gol de defensa lo gana para el Chapecoense: 7.66
1 para Alex Aguado, calificado con 7.66, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
El acuerdo con Fortaleza está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
João Pedro Tchoca estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Chapecoense ha acudido a São Bernardo con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
En breve
PlantillaAlexsandro Faísca choca con un compañero por las exigencias
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 41 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Chapecoense la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Chapecoense sabe decir en qué semana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chapecoense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lucas Felippe será jugador de otro club este fin de semana, y en Chapecoense las despedidas han empezado en voz baja.
Jaderson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Keder Junior ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Chapecoense se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Plantilla29/05/2034
Palabras en el entrenamiento del Chapecoense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alexsandro Faísca está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Chapecoense ha sido explícito sobre la situación de Léo Felix, que es más de lo que reciben muchos.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo29/05/2034
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Victoria por 1‑0 ante Azuriz, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chapecoense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Chapecoense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Chapecoense no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chapecoense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 33 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Chapecoense es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Plantilla22/05/2034
Palabras en el entrenamiento del Chapecoense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alexsandro Faísca está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Notas de los jugadores22/05/2034
Nicolás Marcos jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.25. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Alex Aguado de ejemplo
El banquilloA medias: Interim Coach, sobre el empate
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chapecoense tiene que sacar un resultado de donde sea.
Jaderson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Chapecoense nadie finge estar haciéndolo.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Chapecoense, otra semana sin la firma de João Lima.
El banquillo15/05/2034
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Chapecoense tampoco lo escondía nadie.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
En breve
El banquilloLéo Felix se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chapecoense, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lucas Daniel será jugador de otro club este fin de semana, y en Chapecoense las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexsandro Faísca estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 36 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Chapecoense se está agotando.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chapecoense pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alex Rojas será jugador de otro club este fin de semana, y en Chapecoense las despedidas han empezado en voz baja.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
João Pedro Tchoca y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 43 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Chapecoense lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Gehring marcó, fue calificado con 7.62 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
João Pedro Tchoca y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Directiva17/04/2034
9 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Chapecoense
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Chapecoense trata con un hombre que quiere otro país.
En breve
MercadoUno de los nuestros: Vini se incorpora al primer equipo del Chapecoense
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Jaderson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla10/04/2034
Palabras en el entrenamiento del Chapecoense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alexsandro Faísca está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alex Aguado, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Chapecoense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chapecoense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chapecoense, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chapecoense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Arthur Gomes, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Léo Felix está en ella.
En breve
El banquilloA Alex Aguado le han prometido minutos
Roger se lesiona los ligamentos de la rodilla: 17 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 17 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Chapecoense se está agotando.
Plantilla27/03/2034
111 días de baja para Andile Jali por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Chapecoense dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chapecoense pueden fingir no haber oído.
Jaderson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo27/03/2034
Cristiano Souza se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Chapecoense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
24 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Chapecoense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chapecoense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexsandro Faísca estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo20/03/2034
Amin Krim Hamdaoui se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Chapecoense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Chapecoense. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Chapecoense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chapecoense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Jaderson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla13/03/2034
Palabras en el entrenamiento del Chapecoense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alexsandro Faísca está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Chapecoense, otra semana sin la firma de Lucas Werneck.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Chapecoense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lucas Werneck entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo13/03/2034
Roger se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Chapecoense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
38 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Chapecoense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chapecoense, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Chapecoense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chapecoense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexsandro Faísca estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
45 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Chapecoense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Directiva27/02/2034
El silencio de arriba empieza a sonar en Chapecoense
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chapecoense pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alex Rojas será jugador de otro club este fin de semana, y en Chapecoense las despedidas han empezado en voz baja.
João Pedro Tchoca y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexsandro Faísca estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Chapecoense lo saben.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Chapecoense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloJuan González se lleva el toque del técnico
El banquilloCristiano Souza se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
52 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Chapecoense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chapecoense, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexsandro Faísca estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Chapecoense lo saben.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alexsandro Faísca entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Daniel, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Amin Krim Hamdaoui está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Matías Vásquez firme algo — un contrato en Chapecoense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Roger se lesiona los ligamentos de la rodilla: 59 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 59 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Chapecoense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jaderson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La enfermería confirma 38 días de baja para Alex Aguado, y el plan construido a su alrededor hay que rehacerlo.
Plantilla13/02/2034
Palabras en el entrenamiento del Chapecoense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alexsandro Faísca está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia João Lima, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alex Aguado entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Roger se lesiona los ligamentos de la rodilla: 66 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 66 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Chapecoense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chapecoense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla06/02/2034
Palabras en el entrenamiento del Chapecoense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alexsandro Faísca está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. João Pedro Tchoca está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Roger ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vitor, y el técnico lo permitió.
73 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Chapecoense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chapecoense, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Chapecoense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Alex Rojas ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
João Pedro Tchoca y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Roger, y el técnico lo permitió.
80 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Chapecoense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chapecoense pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexsandro Faísca estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
12 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Chapecoense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Amin Krim Hamdaoui está en ella.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a João Lima
87 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Chapecoense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chapecoense pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristiano Souza será jugador de otro club este fin de semana, y en Chapecoense las despedidas han empezado en voz baja.
João Pedro Tchoca estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/01/2034
Palabras en el entrenamiento del Chapecoense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alexsandro Faísca está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Roger se lesiona los ligamentos de la rodilla: 94 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 94 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Cuiabá tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chapecoense pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Chapecoense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chapecoense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla09/01/2034
Palabras en el entrenamiento del Chapecoense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alexsandro Faísca está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia João Lima, y el técnico lo permitió.
Las cuentas se agotaron y se veía venir desde lejos. El verano difícil empieza ya, y el calendario del año que viene estará lleno de nombres desconocidos.
101 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Chapecoense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chapecoense, y no se va a retirar.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Chapecoense se está agotando.
Un nombre más en la lista: Cuiabá ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Gustavo Felix. La respuesta de Chapecoense no ha cambiado. De momento.
Jaderson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Chapecoense la escuchó como otra cosa.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexsandro Faísca estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 25 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Chapecoense ha acudido a CRB con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chapecoense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Flamengo conserva a su hombre, y Chapecoense vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla12/12/2033
Palabras en el entrenamiento del Chapecoense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alexsandro Faísca está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Chapecoense donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Todos han dejado de fingir: Tocantinópolis hará la llamada por Luiz Peu esta semana. En Chapecoense tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
18 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Chapecoense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Arthur Gomes vuelve a ser jugador de Chapecoense, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
15 porterías a cero en 29 partidos con Sergipe. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
25 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Chapecoense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Gabriel Ferreira estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 88, y Mirassol pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Samuel Félix será jugador de otro club este fin de semana, y en Chapecoense las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexsandro Faísca estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 88 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
João Pedro Tchoca y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vitor, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Chapecoense, otra semana sin la firma de Matías Vásquez.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que João Pedro Tchoca firme algo — un contrato en Chapecoense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo10/10/2033
Roger se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Chapecoense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chapecoense tiene que sacar un resultado de donde sea.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Chapecoense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia João Lima, y el técnico lo permitió.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Alisson Oliveira Da Silva ya tiene su respuesta de Chapecoense; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Chapecoense trata con un hombre que quiere otro país.
Directiva03/10/2033
En Chapecoense el 88% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
En breve
Plantilla5 caras nuevas y el Chapecoense todavía se está conociendo
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Chapecoense no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chapecoense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexsandro Faísca estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Vásquez, y el técnico lo permitió.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Chapecoense donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Puesto 18 y 25 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chapecoense tiene que sacar un resultado de donde sea.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Sanguinetti, y el técnico lo permitió.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Chapecoense donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chapecoense pueden fingir no haber oído.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Alexsandro Faísca acaba de firmar por el Chapecoense y, por una vez, la respuesta importaba.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Chapecoense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
João Pedro Tchoca y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla05/09/2033
Palabras en el entrenamiento del Chapecoense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Calebe está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Tres cesiones en tres años. En algún momento un club tiene que decidir si soy su jugador o su activo». La etapa en Retrô continúa; el mensaje viaja a casa.
26 días, dicen los servicios médicos, y los servicios médicos son optimistas por oficio. La alineación se va a ver rara sin él.
Directiva05/09/2033
En Chapecoense el 93% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Ya son 12 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Botond Vajda estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Tomasz Pieńko lo ha hecho, en Flora, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Flora la escuchó como otra cosa.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Flora trata con un hombre que quiere otro país.
16 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Flora pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flora cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matija Krivokapić estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Flora no lo retendrá fingiendo lo contrario.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mateja Đorđević, y el técnico lo permitió.
El banquillo28/03/2033
Luca Everink se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Flora lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Matija Krivokapić entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
23 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Flora pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Samuel Petráš estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ole Pohlmann. 1‑0 ante FCI Levadia, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores21/03/2033
Noventa minutos de Ole Pohlmann en su mejor versión
Calificado con 8.15. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Flora.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Flora lo saben.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Flora, otra semana sin la firma de Botond Vajda.
Ramiro González se lesiona los ligamentos de la rodilla: 86 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 86 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Flora lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Flora lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La oferta de Zalgiris por Michael Forbes se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Kaloyan Kostov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Olympiacos conserva a su hombre, y Flora vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Flora lo saben.
El banquillo17/01/2033
Ole Pohlmann se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Flora lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
0‑0 ante Qarabag, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
49 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Victor Rodrigues y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla29/11/2032
Adil Taoui choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Flora trata con un hombre que quiere otro país.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Flora estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Matthias Limberg será jugador de otro club este fin de semana, y en Flora las despedidas han empezado en voz baja.
Las normas lo permiten y escuece igual. Gregor Rõivassepp ha acordado condiciones con el Vaprus para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flora cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/11/2032
Denilson choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Flora lo saben.
El banquillo15/11/2032
Denilson se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Flora lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
0‑0 ante Qarabag, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
Luca Everink estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla20/09/2032
Denilson choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una media de 7.33 en la temporada con 6 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Flora lo saben.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Victor Rodrigues está en ella.
En breve
El banquilloLuca Everink llama a la puerta del técnico