Mario Zakaria se lesiona los ligamentos de la rodilla: 24 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 24 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zurich nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla18/10/2032
Lucas Costa consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Lucas Costa acaba de firmar por el Zurich y, por una vez, la respuesta importaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Aliou Baldé estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Malek Ishuayed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
30 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Trofense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Trofense se está agotando.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Maritimo esperando con una camiseta. En Trofense nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Trofense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Talles Wander estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla12/07/2032
Khayon Edwards choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Trofense nadie finge estar haciéndolo.
Trofense preguntó y Alverca dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Trofense se está agotando.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Trofense la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Trofense pueden fingir no haber oído.
Talles Wander estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/06/2032
Palabras en el entrenamiento del Trofense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Khayon Edwards está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Alverca conserva a su hombre, y Trofense vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Trofense ha sido explícito sobre la situación de Odivan, que es más de lo que reciben muchos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trofense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Oscar Thorn estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Trofense lo saben.
Plantilla17/05/2032
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Trofense
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Trofense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Trofense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloFabian Troost se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Trofense pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Trofense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Daniel Bragança y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla10/05/2032
Khayon Edwards choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Trofense trata con un hombre que quiere otro país.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Trofense tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Daniel Bragança y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Khayon Edwards estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Trofense lo saben.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Trofense tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Trofense, y no se va a retirar.
La oferta de Felgueiras por João Monteiro se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
El acuerdo con Benfica está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trofense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«La firma más fácil de mi carrera.» Odivan y Trofense acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Plantilla05/01/2032
Khayon Edwards choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Trofense nadie finge estar haciéndolo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Trofense lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Trofense se está agotando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Trofense, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Trofense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Daniel Bragança estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla29/12/2031
Palabras en el entrenamiento del Trofense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Khayon Edwards está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Directiva29/12/2031
Los sueldos se llevan el 127% de lo que ingresa Trofense
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Trofense no han contestado, que también es una forma de contestar.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Plantilla08/12/2031
Khayon Edwards choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jesús Duarte. 2‑1 ante Estoril Praia, y la ovación final fue sobre todo suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trofense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
El banquillo08/12/2031
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Trofense se está agotando.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Trofense lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. João Monteiro será jugador de otro club este fin de semana, y en Trofense las despedidas han empezado en voz baja.
Las normas lo permiten y escuece igual. João Monteiro ha acordado condiciones con el AVS para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Tomé Sousa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla01/12/2031
Oscar Thorn choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Puesto 17 y 6 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Trofense no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trofense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Oscar Thorn estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luca Weinhandl, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Trofense, otra semana sin la firma de Luca Weinhandl.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Plantilla10/11/2031
6 caras nuevas y el Trofense todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Trofense, y no se va a retirar.
Daniel Bragança estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla03/11/2031
Palabras en el entrenamiento del Trofense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Khayon Edwards está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Costa, y el técnico lo permitió.
Calificado con 8.35. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Trofense.
Directiva03/11/2031
En Trofense el 127% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Thiago Helguera se lesiona los ligamentos de la rodilla: 25 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 25 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trofense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla13/10/2031
Khayon Edwards choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
30 días, dicen los servicios médicos, y los servicios médicos son optimistas por oficio. La alineación se va a ver rara sin él.
Mercado13/10/2031
Fabian Troost tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Trofense ha sido explícito sobre la situación de Fabian Troost, que es más de lo que reciben muchos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Otar Aptsiauri, y el técnico lo permitió.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Benfica con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
El banquillo13/10/2031
Luis Riascos se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Trofense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
46 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Trofense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Derrota por 2‑3, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla22/09/2031
Palabras en el entrenamiento del Trofense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Khayon Edwards está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nicolas Sala y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Sergio Simoes y Trofense acuerdan 3 años más.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 2‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Lucas Costa tiene 18 años, y Trofense lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.