Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Udinese se está agotando.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Udinese pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Udinese nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Udinese cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Lautaro Bianco lo ha hecho, en Udinese, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Udinese pueden fingir no haber oído.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.02 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Giacomo Gabbiani será jugador de otro club este fin de semana, y en Udinese las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Benoît Badiashile estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Udinese, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alessandro Romano, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Udinese, otra semana sin la firma de Tommaso Del Lungo.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Udinese todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Unai Gómez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Udinese nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla07/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Udinese sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Benoît Badiashile está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Udinese pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Udinese nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dean Henderson, y el técnico lo permitió.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Folarin Balogun. 2‑1 ante Palermo, y la ovación final fue sobre todo suya.
En breve
PlantillaUdinese, un equipo de desconocidos entre sí
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Udinese, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Giacomo Gabbiani será jugador de otro club este fin de semana, y en Udinese las despedidas han empezado en voz baja.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Iban 7 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
Plantilla16/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Udinese sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Benoît Badiashile está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Calificado con 7.47. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Directiva16/04/2035
Los sueldos se llevan el 89% de lo que ingresa Udinese
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Udinese todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Udinese, y no se va a retirar.
Davide Bartesaghi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
En breve
El banquilloLa salida del técnico deja a Benoît Badiashile a la intemperie
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Udinese pueden fingir no haber oído.
Unai Gómez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Diego Coutadeur ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Benoît Badiashile estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
El banquilloDavid Odogu se lleva el toque del técnico
El banquilloNo hay sitio para Andrea Giorgini en la cita grande
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Udinese
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Udinese nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La grada05/03/2035
Una goleada en copa ante el Napoli deja al Udinese dando explicaciones
1-4, y mucho antes del final la afición visitante había pasado del ánimo a algo bastante más afilado. Nadie llama a una tertulia por perder por poco.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Udinese, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Udinese cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla05/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Udinese sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Benoît Badiashile está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Udinese nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Udinese cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Benoît Badiashile estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Udinese pueden fingir no haber oído.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La oferta de Lecco por Cas Odenthal se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Davide Bartesaghi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla12/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Udinese sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Benoît Badiashile está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Napoli conserva a su hombre, y Udinese vuelve a una lista con un nombre tachado.
2‑1 ante Inter, y los cánticos siguieron mucho después del pitido. Los puestos en la tabla van y vienen; días como este se cuentan en las comidas familiares durante años.
117 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Juventus pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mohamed Alì Zoma será jugador de otro club este fin de semana, y en Juventus las despedidas han empezado en voz baja.
Márcale a cualquier otro y es un gol. Márcales a ellos y es una historia con tu nombre durante una década, y la afición de Juventus ya ha empezado a contarla.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventus cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Álex Baena está en ella.
La racha sin perder llega a 24. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
136 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Juventus pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Juventus lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Con 13 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
Notas de los jugadores04/09/2034
Takefusa Kubo, 33 años, hace retroceder el reloj: 7.85
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.85 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Juventus la escuchó como otra cosa.
$74.3M sobre la mesa de AS Roma. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Juventus ha acudido a Wolverhampton con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Paris Saint-Germain conserva a su hombre, y Juventus vuelve a una lista con un nombre tachado.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Juventus todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Lecce esperando con una camiseta. En Juventus nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Juventus la escuchó como otra cosa.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Genoa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Genoa, y no se va a retirar.
Gonçalo Ramos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Morten Frendrup estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Justin Bijlow está en ella.
8 porterías a cero en 20 partidos con Venezia. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Morten Frendrup. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Marco Pompetti entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alex Castiello será jugador de otro club este fin de semana, y en Genoa las despedidas han empezado en voz baja.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
36 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Genoa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
2 abajo y sin rumbo, hasta que Lorenzo Venturino decidió lo contrario. Inter había hecho lo difícil y luego lo vio deshacerse, y el ruido del pitido final fue del que un estadio se queda.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Monza esperando con una camiseta. En Genoa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Emmanuel Owen será jugador de otro club este fin de semana, y en Genoa las despedidas han empezado en voz baja.
1 para Benoît Badiashile, calificado con 7.90, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Genoa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
43 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Genoa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Genoa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Genoa pueden fingir no haber oído.
La operación que iba a llevar a Angelo Talia al Juve Stabia se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Genoa con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Justin Bijlow estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Genoa preguntó y Juventus dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La racha sin perder llega a 23. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
26 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Juventus pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La oferta llegó a Lazio esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
17 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Juventus ha acudido a Ajax con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
$13.1M era lo máximo que el club iba a pagar y Lazio pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Juventus se ha beneficiado de él.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Genoa, y no se va a retirar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Genoa escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Genoa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla02/01/2034
Palabras en el entrenamiento del Genoa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Morten Frendrup está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Daniel Fila, y el técnico lo permitió.
Ruggero Scalise se lesiona los ligamentos de la rodilla: 50 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 50 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Juventus escucha una frase así exactamente como está construida.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
En breve
El banquilloÁlex Baena se ha convertido en un hombre de confianza del técnico