153 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. El Dakhleya pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tawfik Mohamed estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo24/05/2032
Rueben Owusu Boadu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el El Dakhleya lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Mahmoud Abdel Naby ha apuntado la fecha.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que El Dakhleya lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En El Dakhleya nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Muritala Lawal estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/05/2032
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tawfik Mohamed está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo17/05/2032
Amr Nasser se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el El Dakhleya lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» El Dakhleya no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla10/05/2032
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. David Lukhele está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Olawale Farayola está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en El Dakhleya, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Lassina Meité ha apuntado la fecha.
En breve
DirectivaLa cantera de El Dakhleya se gana el sueldo
La afición se organiza contra la directiva de El Dakhleya
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Muritala Lawal y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla03/05/2032
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tawfik Mohamed está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en El Dakhleya, otra semana sin la firma de Shaker Ashraf.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Lebogang Manyama está en ella.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en El Dakhleya. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mahmoud Elneny entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
Baba Bello Ilou estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tawfik Mohamed estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Rueben Owusu Boadu está en ella.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Un entrenador perdona un mal sábado mucho antes que un mal martes, porque uno lo puede explicar y el otro lo eligió. Los informes de esta semana no han sido buenos.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Youssef Oya
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mohamed Aïdara será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y David Lukhele estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mahmoud Elneny será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
Youssef Oya estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tawfik Mohamed estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ahmed Menshawi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que El Dakhleya lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hossam Ashraf y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla05/04/2032
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tawfik Mohamed está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de El Dakhleya se está agotando.
Una media de 7.41 en la temporada con 20 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Lebogang Manyama no lo necesitó: 7.65, y parecía el más cómodo del campo.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 7 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Partido20/03/2032
Ninguna portería a cero a la vista para el El Dakhleya
Ya van 6 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mohamed Aïdara será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
Muritala Lawal estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla22/03/2032
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tawfik Mohamed está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
Notas de los jugadoresOlawale Farayola los va pasando de uno en uno
Notas de los jugadoresBaba Bello Ilou jugó una tarde distinta a la de todos los demás
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mahmoud Elneny será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
Muritala Lawal y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
5 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Plantilla15/03/2032
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tawfik Mohamed está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ahmed Menshawi, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloAhmed Gaber, fuera tras una mala racha
El banquilloOlawale Farayola se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
293Edición
El Correo de El Dakhleya
08/03/2032
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada08/03/2032
El ánimo en el El Dakhleya ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
Una media de 7.28 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Derrota por 1‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla08/03/2032
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. David Lukhele está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
En breve
El banquilloAmr Nasser se queda fuera del partido grande
Baba Bello Ilou había puesto su parte para construir un colchón de 2 goles. Lo que vino después fue colectivo, y a Smouha le dejaron volver a un partido que estaba liquidado.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. David Lukhele marcó, fue calificado con 7.70 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Youssef Oya y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tawfik Mohamed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla16/02/2032
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. David Lukhele está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Empate en el minuto 90, tras una tarde que El Dakhleya tenía prácticamente cerrada. Wadi Degla lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Muritala Lawal y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla09/02/2032
Tawfik Mohamed choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. El Masry conserva a su hombre, y El Dakhleya vuelve a una lista con un nombre tachado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Directiva02/02/2032
Cierra el mercado en El Dakhleya: 1 de alta, 2 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 1; bajas, 2; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Muritala Lawal estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla02/02/2032
Tawfik Mohamed choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Abdelnasr Mohamed y El Dakhleya acuerdan 2 años más.
El Dakhleya preguntó y El Masry dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Partido31/01/2032
Ninguna portería a cero a la vista para el El Dakhleya
Ya van 4 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
11 goles y una media de 7.24 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Masr El Makasa esperando con una camiseta. En El Dakhleya nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
3 goles de ventaja y luego una rendición lenta de todo lo ganado. Baba Bello Ilou no será el señalado, pero nadie en el El Dakhleya se libra de la conversación que sigue a un desplome así.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Baba Bello Ilou lo produjo, y el 8.92 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mohamed Aïdara será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Mahmoud Elneny ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
10 goles en un partido, Baba Bello Ilou en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al El Dakhleya ni a Aswan.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Hossam Ashraf
PlantillaUna bronca por la intensidad en El Dakhleya
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Regates completados: 30. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Plantilla12/01/2032
Tawfik Mohamed choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al Ahly conserva a su hombre, y El Dakhleya vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
El banquilloOlawale Farayola se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Dos goles y un 9.32 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Hugo López será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
8 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Masr El Makasa fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un 3‑2 ante Masr El Makasa, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla29/12/2031
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Olawale Farayola está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
En breve
Notas de los jugadoresBaba Bello Ilou jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Franco Mangudo será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Shikabala Ghaly y El Dakhleya acuerdan 3 años más.
Muritala Lawal y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el El Dakhleya y Zamalek, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Plantilla22/12/2031
Tawfik Mohamed choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El ánimo en el El Dakhleya ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el El Dakhleya y Al Ahly, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Olawale Farayola estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luciano García, y el técnico lo permitió.
En breve
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de El Dakhleya
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» El Dakhleya no han contestado, que también es una forma de contestar.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
Muritala Lawal estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Media liga jugada, puesto 16, 10 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Hugo López será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla01/12/2031
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tawfik Mohamed está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Muritala Lawal, y el técnico lo permitió.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. El Dakhleya cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
En breve
El banquilloOlawale Farayola se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
1‑4 ante Zamalek, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Franco Mangudo será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
Tawfik Mohamed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
En breve
PartidoNinguna portería a cero a la vista para el El Dakhleya
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.83 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Youssef Oya estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el El Dakhleya trata con un hombre que quiere otro país.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tawfik Mohamed estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Mohamed Makhlouf y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo10/11/2031
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Amr Nasser está en ella.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Hugo López será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Muritala Lawal y El Dakhleya acuerdan 2 años más.
Tawfik Mohamed y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla03/11/2031
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Olawale Farayola está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
5 partidos sin ganar, y entonces esto, contra Military Production. El alivio es un ruido extraño en un campo de fútbol, y al final fue el único que se oyó.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Youssef Ali, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 18 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Franco Mangudo será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
Muritala Lawal y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del El Dakhleya y de Smouha por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Smouha se llevó los puntos tras un 2‑4 que costará explicar en la grada.
Plantilla27/10/2031
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Olawale Farayola está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Hossam Ashraf en su mejor versión
El banquilloEl veredicto del entrenador
273Edición
El Correo de El Dakhleya
20/10/2031
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada20/10/2031
La afición se organiza contra la directiva de El Dakhleya
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 25 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el El Dakhleya sabe decir en qué semana.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 32 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Olawale Farayola estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Michael Chukwudi, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el El Dakhleya hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Hugo López será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Abdelnasr Mohamed, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el El Dakhleya hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Franco Mangudo será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla29/09/2031
Tawfik Mohamed choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mahmoud Abdel Naby, y el técnico lo permitió.
La afición se organiza contra la directiva de El Dakhleya
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
2 abajo y sin rumbo, hasta que Olawale Farayola decidió lo contrario. Aswan había hecho lo difícil y luego lo vio deshacerse, y el ruido del pitido final fue del que un estadio se queda.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Lebogang Manyama lo produjo, y el 9.21 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
El balón del partido es para Olawale Farayola, cuyos 3 goles convirtieron una tarde difícil en un paseo.
Notas de los jugadores22/09/2031
Fathy El Shenawy, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.36
Un 8.36 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el El Dakhleya hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
1‑4 para Al Gaish, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Muritala Lawal estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla15/09/2031
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Olawale Farayola está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 67 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Mercado08/09/2031
Tan cerca: el traspaso de Mahmoud El Alamy muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Masr El Makasa pasó página, Mahmoud El Alamy se reincorpora a El Dakhleya, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Luciano García marcó, fue calificado con 7.52 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 6 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Regates completados: 40. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el El Dakhleya hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Partido30/08/2031
Ventaja de 2 goles desperdiciada por el El Dakhleya
Hay un silencio muy concreto: el de un estadio viendo disolverse una posición ganadora. Masr El Makasa siguió viniendo porque nada lo frenó, y al El Dakhleya le preguntarán por la última media hora toda la semana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» El Dakhleya no han contestado, que también es una forma de contestar.
Dos goles y un 8.34 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Directiva01/09/2031
Cierra el mercado en El Dakhleya: 20 de alta, 16 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 20; bajas, 16; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
En breve
Objetivos de mercadoEmpieza el papeleo con Khaled Walid
PlantillaSe calientan los ánimos en el El Dakhleya
16 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 13 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Masr El Makasa esperando con una camiseta. En El Dakhleya nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el El Dakhleya hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de El Dakhleya la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Objetivos de mercado18/08/2031
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Khaled Walid
El Dakhleya y Al Gaish han fijado $6.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Fathy El Shenawy tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
En breve
PlantillaTawfik Mohamed choca con un compañero por las exigencias
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 95 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La oferta de El Masry por Muhammadali G'iyosov se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Youssef Oya y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Olawale Farayola estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El Dakhleya preguntó y El Masry dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 102 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En El Dakhleya nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
A los 28 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 4 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Olawale Farayola estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Amr Nasser y El Dakhleya acuerdan 2 años más.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. El Masry conserva a su hombre, y El Dakhleya vuelve a una lista con un nombre tachado.
La afición se organiza contra la directiva de El Dakhleya
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Plantilla28/07/2031
Youssef Ali se lesiona los ligamentos de la rodilla: 14 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 14 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el El Dakhleya hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Michael Chukwudi tiene 23 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al Ahly conserva a su hombre, y El Dakhleya vuelve a una lista con un nombre tachado.
Youssef Ali se lesiona los ligamentos de la rodilla: 21 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 21 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. El Dakhleya lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de El Dakhleya se está agotando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Masr El Makasa quería más de $11.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
El Dakhleya preguntó y Police Union dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
El banquilloAmr Nasser se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloMohamed Shika llama a la puerta del técnico
259Edición
El Correo de El Dakhleya
14/07/2031
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
Plantilla14/07/2031
Una lesión de rodilla de las peores para Youssef Ali
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El El Dakhleya pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 123 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes se han dado la mano con Ghazl El Mahalla; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
La oferta de Masr El Makasa por Salah Mohsen se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La oferta llegó a Masr El Makasa esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Plantilla14/07/2031
Tawfik Mohamed choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El Dakhleya preguntó y Al Ahly dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Una lesión de rodilla de las peores para Youssef Ali
35 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El El Dakhleya pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el El Dakhleya hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Puesto 17 y 16 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Franco Mangudo será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de El Dakhleya la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en El Dakhleya nadie finge estar haciéndolo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tawfik Mohamed estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquilloEl técnico pone a Amr Nasser de ejemplo
Objetivos de mercadoUna cesión de Abdallah Gamal está en marcha
257Edición
El Correo de El Dakhleya
30/06/2031
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada30/06/2031
La afición se organiza contra la directiva de El Dakhleya
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Plantilla30/06/2031
Una lesión de rodilla de las peores para Youssef Ali
42 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El El Dakhleya pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El Dakhleya ha acudido a Masr El Makasa con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Lassina Meité lo ha hecho, en El Dakhleya, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
El Zamalek seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Amr Marwan ha pactado su marcha al El Dakhleya, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Youssef Ali se lesiona los ligamentos de la rodilla: 49 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 49 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de El Dakhleya la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de El Dakhleya se está agotando.
Youssef Oya estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Masr El Makasa quería más de $11.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al Ahly conserva a su hombre, y El Dakhleya vuelve a una lista con un nombre tachado.
Una lesión de rodilla de las peores para Youssef Ali
56 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El El Dakhleya pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de El Dakhleya la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. El Dakhleya ha hecho la parte difícil con Al Ahly, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
La oferta llegó a Masr El Makasa esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Al Ahly quería más de $31.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
En breve
PlantillaTawfik Mohamed choca con un compañero por las exigencias
63 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. El Dakhleya pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
La oferta de Haras El Hodoud por Mahmoud El Alamy se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. El Dakhleya lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Luciano García y El Dakhleya acuerdan 4 años más.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en El Dakhleya
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Rami Lougmani
Youssef Ali se lesiona los ligamentos de la rodilla: 70 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 70 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Las normas lo permiten y escuece igual. Mahmoud El Alamy ha acordado condiciones con el ENPPI para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
$27.0K sobre la mesa de Al Ahly. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Youssef Ali se lesiona los ligamentos de la rodilla: 77 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 77 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de El Dakhleya se está agotando.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
Muritala Lawal y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla26/05/2031
Tawfik Mohamed choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mohamed Shika entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Franco Mangudo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquilloEl técnico sale a defender a Mohamed Samir
251Edición
El Correo de El Dakhleya
19/05/2031
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla19/05/2031
Youssef Ali se lesiona los ligamentos de la rodilla: 84 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 84 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Tawfik Mohamed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En El Dakhleya saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en El Dakhleya, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una lesión de rodilla de las peores para Youssef Ali
91 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El El Dakhleya pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Puesto 17 y 16 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Mohamed Samir y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla12/05/2031
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tawfik Mohamed está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en El Dakhleya nadie finge estar haciéndolo.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que El Dakhleya puede pedir y sube el sueldo que Omar Moawad puede exigir.
En breve
El banquilloAmr Nasser llama a la puerta del técnico
El banquilloLebogang Manyama se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Una lesión de rodilla de las peores para Youssef Ali
98 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El El Dakhleya pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La grada05/05/2031
El ánimo en el El Dakhleya ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en El Dakhleya nadie finge estar haciéndolo.
Muritala Lawal estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en El Dakhleya
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla28/04/2031
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Muhammadali G'iyosov está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en El Dakhleya, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Franco Mangudo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Un entrenador perdona un mal sábado mucho antes que un mal martes, porque uno lo puede explicar y el otro lo eligió. Los informes de esta semana no han sido buenos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Muritala Lawal y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla21/04/2031
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tawfik Mohamed está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
El banquillo21/04/2031
Amr Nasser se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el El Dakhleya lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En El Dakhleya saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que El Dakhleya tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Mohamed Zidan deja El Dakhleya por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
En breve
DirectivaLa cantera de El Dakhleya sigue produciendo
Puesto 17 y 16 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
Omar Moawad y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tawfik Mohamed estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en El Dakhleya, otra semana sin la firma de Tawfik Mohamed.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Tawfik Mohamed entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Puesto 17 con 16 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En El Dakhleya nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en El Dakhleya
Ya van 13 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Directiva31/03/2031
El silencio de arriba empieza a sonar en El Dakhleya
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
Muritala Lawal y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla31/03/2031
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tawfik Mohamed está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Sunday Celeb ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el El Dakhleya se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Ya son 50 goles con estos colores, cada uno el recuerdo de alguien. En la grada hay un aficionado capaz de decirte dónde estaba en la mayoría de ellos.
En breve
El banquilloAmr Nasser se lleva el toque del técnico
12 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla24/03/2031
Tawfik Mohamed choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se enteró como todos, una hora antes, por un papel pegado en la pared. Nadie en El Dakhleya fingió que fuera otra cosa que una decisión sobre él.
El banquillo24/03/2031
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Plantilla24/03/2031
Demasiado cambio y demasiado rápido en el El Dakhleya
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En breve
El banquilloAmr Nasser se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
PlantillaFathy Salah, 18 años, es el mejor joven del fin de semana
11 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
Puesto 17 y 16 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El ánimo en el El Dakhleya ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En El Dakhleya nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Omar Moawad y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla10/03/2031
Tawfik Mohamed choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloLa alineación lo dijo todo sobre Mohamed Zidan
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Omar Moawad
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el El Dakhleya hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el El Dakhleya trata con un hombre que quiere otro país.
Muhammadali G'iyosov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla03/03/2031
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tawfik Mohamed está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Muhammadali G'iyosov, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el El Dakhleya hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» El Dakhleya no han contestado, que también es una forma de contestar.
Tawfik Mohamed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Muhammadali G'iyosov estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 44 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. David Lukhele lo ha hecho, en El Dakhleya, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Plantilla17/02/2031
Tawfik Mohamed choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
Notas de los jugadoresYoussef Oya los encaró todo el partido
El banquilloNo hay sitio para Youssef Ali en la cita grande
237Edición
El Correo de El Dakhleya
10/02/2031
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada10/02/2031
El ánimo en el El Dakhleya ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el El Dakhleya hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Youssef Ali está viviendo esa versión en el El Dakhleya, y suele notarse en el primer mes.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En El Dakhleya nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el El Dakhleya hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
El Dakhleya cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 4; bajas, 6; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el El Dakhleya hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Partido25/01/2031
Ninguna portería a cero a la vista para el El Dakhleya
Ya van 7 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» El Dakhleya no han contestado, que también es una forma de contestar.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
Tawfik Mohamed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el El Dakhleya hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 6 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Shaker Ashraf lo ha hecho, en El Dakhleya, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
PlantillaUna bronca por la intensidad en El Dakhleya
El banquilloMohamed Shika se lleva el toque del técnico
233Edición
El Correo de El Dakhleya
13/01/2031
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada13/01/2031
La afición se organiza contra la directiva de El Dakhleya
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de El Dakhleya la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. El Dakhleya ha hecho la parte difícil con Zamalek, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En El Dakhleya nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Partido11/01/2031
Ninguna portería a cero a la vista para el El Dakhleya
Ya van 5 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Ashraf Ashour se lesiona los ligamentos de la rodilla: 85 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 85 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
El acuerdo con Wadi Degla está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. El Masry conserva a su hombre, y El Dakhleya vuelve a una lista con un nombre tachado.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Hussein Mido lo produjo, y el 9.10 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Quedaban 87 minutos y Masr El Makasa tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el El Dakhleya no se detuvo a dar explicaciones.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el El Dakhleya lo saben.
Tawfik Mohamed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hussein Mido está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Puesto 17 y 9 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Muhammadali G'iyosov estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el El Dakhleya sabe decir en qué semana.
Algunas tardes el portero es toda la defensa. 16 paradas, varias de esas que nadie espera ver hechas, y diez jugadores de campo que le deben una copa.
La grada16/12/2030
El ánimo en el El Dakhleya ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que El Dakhleya lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Salah Mohsen será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Muhammadali G'iyosov estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Muhammadali G'iyosov, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En El Dakhleya nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla09/12/2030
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hussein Mido está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Franco Mangudo, y el técnico lo permitió.
Ittihad se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Partido09/12/2030
Ecuador de la liga: El Dakhleya ocupa el puesto 17
9 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Tawfik Mohamed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Calificado con 7.88. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
A Omar Moawad le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Interim Coach sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohamed Shika estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla18/11/2030
Hussein Mido choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohamed Shika, y el técnico lo permitió.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Rami Bouaouiche será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Muhammadali G'iyosov estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohamed Zidan, y el técnico lo permitió.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
En breve
El banquilloAmr Nasser se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
52 partidos sin ganar, y entonces esto, contra Military Production. El alivio es un ruido extraño en un campo de fútbol, y al final fue el único que se oyó.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En El Dakhleya nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Dos goles y un 8.25 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el El Dakhleya lo saben.
Tawfik Mohamed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla04/11/2030
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohamed Shika está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
52 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que El Dakhleya lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
8 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del El Dakhleya y de Smouha por igual; los demás se lo pasaron en grande.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en El Dakhleya
La racha llega a 51 y las preguntas alrededor de El Dakhleya ya no son amables.
La grada21/10/2030
El ánimo en el El Dakhleya ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del El Dakhleya y de Wadi Degla por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Plantilla21/10/2030
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Muhammadali G'iyosov está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ya van 50 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
Tawfik Mohamed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/10/2030
Hussein Mido choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
0‑1 para Ismaily, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo14/10/2030
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
En breve
MercadoRami Bouaouiche tiene permiso para buscarse otro sitio
49 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 goles en un partido, Youssef Oya en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al El Dakhleya ni a Haras El Hodoud.
Plantilla07/10/2030
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hussein Mido está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Ya van 48 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
0‑5 para El Masry, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla30/09/2030
Mohamed Shika choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La racha llega a 47 y las preguntas alrededor de El Dakhleya ya no son amables.
La grada23/09/2030
El ánimo en el El Dakhleya ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el El Dakhleya y Masr El Makasa, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
45 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
Tawfik Mohamed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/09/2030
Hussein Mido choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Empate en el minuto 91, tras una tarde que El Dakhleya tenía prácticamente cerrada. Al Gaish lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ali Hassan, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloHussein Mido pide hablar con el técnico
Notas de los jugadoresYoussef Oya los va pasando de uno en uno
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Hussein Mido será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Muritala Lawal y El Dakhleya acuerdan 2 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla09/09/2030
Palabras en el entrenamiento del El Dakhleya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohamed Shika está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El reloj hizo lo que Haras El Hodoud no quiso, y le puso fin. Los aficionados que siguieron la cuenta atrás pasarán el próximo mercado haciéndolo otra vez.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
PlantillaEl Dakhleya, un equipo de desconocidos entre sí
Ya van 43 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Directiva02/09/2030
Pasa el cierre con 12 de alta y 10 de baja
Ese es todo el negocio hecho en El Dakhleya hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El Dakhleya ofreció $170.0K; ENPPI dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
El Dakhleya preguntó y Al Gaish dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hussein Mido estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
PlantillaRami Bouaouiche sigue mejorando cuando ya no tocaba
42 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en El Dakhleya tiene que sacar un resultado de donde sea.
17 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La grada26/08/2030
La afición se organiza contra la directiva de El Dakhleya
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de El Dakhleya la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
El Dakhleya ha acudido a ENPPI con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ya van 41 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Tawfik Mohamed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
El Dakhleya preguntó y El Masry dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Todo estaba acordado con Al Ahly y entonces habló el médico. El Dakhleya ha renunciado a un fichaje por consejo de alguien que nunca lo vio jugar, que es exactamente como debe funcionar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En El Dakhleya nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hussein Mido estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Puesto 18 y 5 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. El Dakhleya ha hecho la parte difícil con El Masry, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El Dakhleya preguntó y Al Ahly dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla05/08/2030
Ahmed Gaber choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en El Dakhleya, otra semana sin la firma de Tawfik Mohamed.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de El Dakhleya la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
El Dakhleya preguntó y Al Ahly dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Chijioke Ahiaeke estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Hussein Mido entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de El Dakhleya se está agotando.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Masr El Makasa esperando con una camiseta. En El Dakhleya nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de El Dakhleya, y no se va a retirar.
Ismaily ha aceptado el dinero. Lo que El Dakhleya no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Tawfik Mohamed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Ittihad conserva a su hombre, y El Dakhleya vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
PlantillaAhmed Gaber choca con un compañero por las exigencias
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que El Dakhleya pueden fingir no haber oído.
La oferta de Masr El Makasa por Ahmed Gaber se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Chimaobi Kingsley será jugador de otro club este fin de semana, y en El Dakhleya las despedidas han empezado en voz baja.
El acuerdo con Al Ahly está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Al Ahly lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el El Dakhleya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El Dakhleya preguntó y El Masry dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
PlantillaAhmed Gaber choca con un compañero por las exigencias
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En El Dakhleya nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Tawfik Mohamed y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
DirectivaDía de incorporaciones en la cantera del El Dakhleya
205Edición
El Correo de El Dakhleya
01/07/2030
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada01/07/2030
La afición se organiza contra la directiva de El Dakhleya
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 24 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En El Dakhleya nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El Dakhleya preguntó y Aswan dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla01/07/2030
Ahmed Gaber choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.