«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Fenix pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Fenix pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
El nombre de Martín Fernández ha aparecido en conversaciones de las que Fenix no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
El nombre de Martín Fernández ha aparecido en conversaciones de las que Fenix no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Andrés Barboza puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
PlantillaBryan Olivera, incómodo con el papel que le dan
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Un 3-2 ante Montevideo City Torque, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Mercado11/06/2029
Augusto Gallo tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Fenix ha sido explícito sobre la situación de Augusto Gallo, que es más de lo que reciben muchos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El nombre de Ramiro Bertalmio ha aparecido en conversaciones de las que Fenix no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Fenix ha sido explícito sobre la situación de Andrés Barboza, que es más de lo que reciben muchos.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Mauro Bazán tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Fenix no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Plaza Colonia avanza y Fenix se vuelve a casa, con el 1-1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Nahuel Suárez: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fenix nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Una media de 7.00 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Fenix saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Martín González tiene 39 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Rodrigo Lemos llega con 39 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fenix nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Colon defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Fenix tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Viktor Mauritzen llega a Fenix con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Mauro Bazán tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Fenix no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fenix nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Nahuel Suárez lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fenix nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Fenix tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Roque Ricca puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Nahuel Suárez lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fenix nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Tiene 19 años y nadie en Fenix lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Mauro Bazán tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Fenix no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Tiene 19 años y nadie en Fenix lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Mauro Bazán tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Fenix no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Martín Bertola puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fenix nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Ramiro Bertalmio vuelve a Fenix con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
«Lo sabré cuando llegue el momento. Todavía no ha llegado». Diego López tiene 35 años y 9 partidos a sus espaldas, y el Fenix tendrá que planificar con cualquiera de las dos respuestas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
El nombre de Ramiro Bertalmio ha aparecido en conversaciones de las que Fenix no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Mauro Bazán llega con 35 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
14 porterías a cero en una temporada y el único premio al que nadie más puede aspirar sobre el césped. La mayoría de los porteros no vive nunca un año así.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
João Henrique tiene 35 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Ilias Melkas llega con 39 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Andrés Barboza tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Fenix no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
En breve
PlantillaRodrigo Leiva llama a la puerta del técnico
PlantillaEnzo Suárez conserva el voto de su entrenador
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Martín Bertola puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
12 canteranos de una academia valorada ahora en 9 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
12 canteranos de una academia valorada ahora en 9 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Roque Ricca puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fenix nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Lorenzo Alfonso, 22 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Roque Ricca puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Yoan Termezana llega a Fenix con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
El Fenix pasó todo el mercado intentando colocar a Lautaro Centurión y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Roque Ricca puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Fenix saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Nahuel Suárez lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Thiago Moreira está harto de ser útil y querría ser titular. En Fenix lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Fenix pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Enzo Suárez puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
El nombre de Juan Manuel Nieto ha aparecido en conversaciones de las que Fenix no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Thiago Moreira, 22 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
El nombre de Ramiro Bertalmio ha aparecido en conversaciones de las que Fenix no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Rodrigo Dudok tiene 20 años, y Fenix lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Nahuel Suárez lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
En breve
PlantillaAugusto Gallo se lleva el toque del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Nahuel Suárez lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Una cara nueva en su posición y, de repente, José Álvarez tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Fenix no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
0-4 para Progreso, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
River Plate lo cerró por 0-1. La temporada se reduce a la liga, y en el estadio ya se sabía mucho antes del pitido final.
La grada22/05/2028
Los silbidos bajan desde tres lados
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 9 de los 31 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Brian Mancini puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Nahuel Suárez lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Fenix tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Cerro defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Un 2-1 ante Montevideo City Torque, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Fenix tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Emiliano Godoy está de vuelta en Fenix, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Axel Pérez tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Fenix no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Fenix saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Roque Ricca tiene 19 años, y Fenix lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Alex Silva tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Fenix no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fenix nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Fenix saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaAugusto Gallo llama a la puerta del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fenix nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaNicolás Prieto conserva el voto de su entrenador
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fenix pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fenix, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fenix nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
1-3 ante Cerro, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.