97 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Palermo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Rodrigo Bogarín y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Patryk Peda estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva15/11/2027
En Palermo el 122% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Ángel Cardozo Lucena llega con 33 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Palermo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
105 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Palermo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Pocas veces se ha visto algo así en este partido: 4‑1 ante Padova, y pudieron ser más.
Partido03/11/2027
Final cruel para Gubbio ante la estocada del Palermo
No hay forma más cruel de perder un partido. El Palermo marcó en el 100, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Dos goles y un 8.71 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Palermo pueden fingir no haber oído.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Aljoša Vasić lo produjo, y el 8.45 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dos goles y un 8.23 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Notas de los jugadores08/11/2027
Kerim Alajbegović, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.30
Un 8.30 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
En breve
PartidoNadie quiere jugar contra Palermo ahora mismo
Rodrigo Bogarín se lesiona los ligamentos de la rodilla: 112 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 112 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Palermo, y no se va a retirar.
Notas de los jugadores01/11/2027
Kerim Alajbegović, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.99
Un 7.99 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.80 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Gabriel Strefezza quiere fútbol continental; si el Palermo puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Palermo trata con un hombre que quiere otro país.
Una media de 7.02 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Palermo saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Filippo Ranocchia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
7.73, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Palermo la escuchó como otra cosa.
Gabriel Strefezza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Antonio Palumbo. 1‑0 ante Venezia, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Patryk Peda estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A Antonio Palumbo le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Con 20 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
Dos goles y un 8.42 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Kerim Alajbegović la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Palermo lo saben.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 87. Avellino tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla18/10/2027
Palabras en el entrenamiento del Palermo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maximiliano Rueda está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
2‑2, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
Plantilla18/10/2027
6 caras nuevas y el Palermo todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Palermo lo saben.
Gabriel Strefezza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla11/10/2027
Palabras en el entrenamiento del Palermo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Patryk Peda está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Palermo saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Palermo no tiene una buena respuesta.
3 goles en 6 partidos en Wil: números que viajan a casa más rápido que él. En Palermo alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Rodrigo Bogarín estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Patryk Peda estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Palermo ha sido explícito sobre la situación de Antonio Palumbo, que es más de lo que reciben muchos.
Con 20 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Palermo se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Palermo y de Virtus Entella por igual; los demás se lo pasaron en grande.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Palermo nadie finge estar haciéndolo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palermo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Palermo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Joel Pohjanpalo lo produjo, y el 8.83 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Kerim Alajbegović no lo necesitó: 7.61, y parecía el más cómodo del campo.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Palermo puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Filippo Ranocchia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mattia Bani, y el técnico lo permitió.
En breve
PlantillaPatryk Peda choca con un compañero por las exigencias
PlantillaPalermo, un equipo de desconocidos entre sí
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Foggia tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Palermo pueden fingir no haber oído.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.07 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Palermo la escuchó como otra cosa.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Niccolò Pierozzi no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Palermo pueden fingir no haber oído.
Directiva06/09/2027
Cierra el mercado en Palermo: 23 de alta, 25 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 23; bajas, 25; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palermo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Juventus conserva a su hombre, y Palermo vuelve a una lista con un nombre tachado.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Palermo no lo retendrá fingiendo lo contrario.
La persecución de Evan N'Dicka terminó con $18.0M cambiando de manos y AS Roma sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Palermo y de Empoli por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Torino conserva a su hombre, y Palermo vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Felipe Peña Biafore, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Patryk Peda estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes se han dado la mano con AS Roma; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Valentin Pereyra está viviendo esa versión en el Palermo, y suele notarse en el primer mes.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Inter conserva a su hombre, y Palermo vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Carlo Medici es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Achille Milani lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Armando Palmieri ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
PlantillaPatryk Peda choca con un compañero por las exigencias
El banquilloClaudio Gomes pide hablar con el técnico
55Edición
El Correo de Palermo
16/08/2027
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla16/08/2027
Una lesión de rodilla de las peores para Jesse Joronen
14 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Palermo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Palermo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Plantilla16/08/2027
18 caras nuevas y el Palermo todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Antonio Palumbo, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloClaudio Gomes pide hablar con el técnico
PartidoEl fútbol continental está al alcance de Palermo
54Edición
El Correo de Palermo
09/08/2027
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla09/08/2027
Una lesión de rodilla de las peores para Jesse Joronen
23 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Palermo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Palermo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
$15.0M era lo máximo que el club iba a pagar y Juventus pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Palermo preguntó y Juventus dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Palermo lo saben.
Cagliari paga $440.0K, y la operación queda cerrada. El número luce en el balance; si luce en el campo es la pregunta de la próxima temporada.
Plantilla09/08/2027
Patryk Peda choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Rodrigo Bogarín estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una lesión de rodilla de las peores para Jesse Joronen
33 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Palermo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Palermo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Palermo ha acudido a Juventus con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». St. Gallen tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Palermo pueden fingir no haber oído.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Rodrigo Bogarín acaba de firmar por el Palermo y, por una vez, la respuesta importaba.
Un nombre más en la lista: Potenza ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Claudio Gomes. La respuesta de Palermo no ha cambiado. De momento.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palermo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Palermo irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
40 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Palermo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Alfred Gomis no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Inter conserva a su hombre, y Palermo vuelve a una lista con un nombre tachado.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Palermo no lo retendrá fingiendo lo contrario.
Una consulta de cesión a West Ham United: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Palermo querrían reconocer. Se le nota los sábados.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Antonio Palumbo
PlantillaAlguien va a por el puesto de Mattia Bani
47 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Palermo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Novara esperando con una camiseta. En Palermo nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Palermo pueden fingir no haber oído.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Palermo la escuchó como otra cosa.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Newell's Old Boys lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Palermo preguntó y Fiorentina dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla19/07/2027
Patryk Peda choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Palermo donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Una lesión de rodilla de las peores para Jesse Joronen
56 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Palermo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Palermo, y no se va a retirar.
La persecución de Nesta Elphege terminó con $2.5M cambiando de manos y Parma sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Un nombre más en la lista: Novara ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Giangiacomo Magnani. La respuesta de Palermo no ha cambiado. De momento.
Palermo ofreció $1.1M; Modena dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Estudiantes lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jérémy Le Douaron estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Palermo
Objetivos de mercadoUna cesión de Ignacio Ramírez está en marcha
49Edición
El Correo de Palermo
05/07/2027
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla05/07/2027
Una lesión de rodilla de las peores para Jesse Joronen
63 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Palermo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Palermo preguntó y AS Roma dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Palermo, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Palermo ha hecho la parte difícil con Parma, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Gabriel Strefezza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Javi Pérez se compromete con Palermo 3 años más.
En breve
MercadoUn año fuera bien aprovechado por Javi Pérez
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Palermo sobre quién trabaja
El banquilloEl técnico pone a Jacopo Segre de ejemplo
48Edición
El Correo de Palermo
28/06/2027
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla28/06/2027
Una lesión de rodilla de las peores para Patryk Peda
19 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Palermo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Palermo ha acudido a AS Roma con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Palermo puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Palermo ofreció $150.0K; Pescara dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Ángel Cardozo Lucena ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Palermo se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Palermo preguntó y Juventus dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
$15.4M era lo máximo que el club iba a pagar y Inter pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Tiene 18 años y nadie en Palermo lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Antonio Palumbo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nadie en el Palermo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La oferta llegó a Inter esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Palermo pueden fingir no haber oído.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Palermo lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Palermo ha hecho la parte difícil con AS Roma, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Palermo preguntó y Fiorentina dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
El banquilloDennis Johnsen se lleva el toque del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Palermo, y no se va a retirar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Palermo la escuchó como otra cosa.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Palermo trata con un hombre que quiere otro país.
Emmanuel Gyasi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. AC Milan conserva a su hombre, y Palermo vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Filippo Ranocchia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 19 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Antonio Sorrentino podía permitirse ser generoso.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Filippo Ranocchia lo produjo, y el 8.22 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
7.80, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Edoardo Pieragnolo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hernán Pérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo24/05/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Antonio Sorrentino, sobre una victoria por 3‑2 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alessandro Gabrielloni está en ella.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Palermo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Filippo Ranocchia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
15 partidos sin encajar en 30 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Sebastiano Desplanches está teniendo muchas.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Palermo ha sido explícito sobre la situación de Giangiacomo Magnani, que es más de lo que reciben muchos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mattia Bani entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo17/05/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Antonio Sorrentino no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Palermo tampoco lo escondía nadie.
Emmanuel Gyasi había puesto su parte para construir un colchón de 2 goles. Lo que vino después fue colectivo, y a Hellas Verona le dejaron volver a un partido que estaba liquidado.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jérémy Le Douaron, y el técnico lo permitió.
Plantilla10/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Palermo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edoardo Pieragnolo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo10/05/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 2‑3 Antonio Sorrentino salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Palermo le dijo a Claudio Gomes que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
14 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Palermo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Filippo Ranocchia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Palermo ha sido explícito sobre la situación de Jérémy Le Douaron, que es más de lo que reciben muchos.
Minuto 93, contra Mantova, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Edoardo Pieragnolo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Antonio Tarantino se lesiona los ligamentos de la rodilla: 21 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 21 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Claudio Gomes. 1‑0 ante Virtus Entella, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores26/04/2027
Noventa minutos de Claudio Gomes en su mejor versión
Calificado con 8.06. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Palermo.
Giosuè Grippa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Antonio Tarantino se lesiona los ligamentos de la rodilla: 30 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 30 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Emmanuel Gyasi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Edoardo Pieragnolo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Veo todos los partidos de Palermo desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Yverdon sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo19/04/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Antonio Sorrentino ante una sala que ya las había oído.
En breve
Notas de los jugadoresGabriel Strefezza los va pasando de uno en uno
Antonio Tarantino se lesiona los ligamentos de la rodilla: 37 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 37 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Filippo Ranocchia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Palermo desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en HamKam sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Antonio Sorrentino tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
44 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Palermo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Palermo nadie finge estar haciéndolo.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Giosuè Grippa tiene 19 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Dennis Johnsen y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
14 porterías a cero en 28 partidos con Pescara. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Joel Pohjanpalo. 1‑0 ante Empoli, y la ovación final fue sobre todo suya.
En breve
El banquilloNo hay sitio para Antonio Palumbo en la cita grande
Antonio Tarantino se lesiona los ligamentos de la rodilla: 51 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 51 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Palermo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Filippo Ranocchia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla29/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Palermo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edoardo Pieragnolo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Nadie en el Palermo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Palermo saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
Lo que vieneKoni De Winter se enfrenta a su antiguo club
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Edoardo Dalla Valle ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Daniele Monteleone ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Claudio Fiorini ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Marco Pellegrini lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
13 partidos sin encajar en 27 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Sebastiano Desplanches está teniendo muchas.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palermo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
Plantilla5 caras nuevas y el Palermo todavía se está conociendo
Sampdoria querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Palermo fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.90 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
7.92, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Filippo Ranocchia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Palermo irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Partido13/03/2027
El Palermo convierte su casa en un mal sitio para visitar
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Sampdoria intentó reordenarse, el Palermo no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Edoardo Pieragnolo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Giosuè Grippa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
12 porterías a cero en 24 partidos con Pescara. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
11 porterías a cero en 23 partidos con Pescara. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palermo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Palermo tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo15/02/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Antonio Sorrentino eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alessandro Gabrielloni está en ella.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Palermo pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palermo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Palermo volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Cagliari ya no venda.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Palermo no lo retendrá fingiendo lo contrario.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Palermo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Puesto 3, 39 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Los clubes se han dado la mano con Cagliari; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Directiva01/02/2027
Palermo cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 4; bajas, 3; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Palermo pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Palermo ha hecho la parte difícil con AC Milan, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Cesena conserva a su hombre, y Palermo vuelve a una lista con un nombre tachado.
Puesto 2, 38 puntos, y cada resultado hasta hoy reducido a una línea. La segunda vuelta empieza con la misma plantilla y otras expectativas.
Plantilla25/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Palermo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edoardo Pieragnolo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Empate en el minuto 87, tras una tarde que Palermo tenía prácticamente cerrada. Padova lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Edoardo Pieragnolo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Angelo Di Gregorio y Palermo acuerdan 3 años más.
Palermo ha hecho la llamada a AC Milan. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Giana Erminio esperando con una camiseta. En Palermo nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Hernán Pérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Giangiacomo Magnani, y el técnico lo permitió.
La oferta de Sion por Giangiacomo Magnani se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Filippo Ranocchia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Palermo, y 1 partidos en 19 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Palermo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Dennis Johnsen estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Palermo puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Filippo Ranocchia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Claudio Gomes, y el técnico lo permitió.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Nadie en el Palermo insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Toca Hellas Verona, y hay un hombre en el vestuario de Palermo que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Frosinone avanza y Palermo se vuelve a casa, con el 0‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Alessandro Gabrielloni lo produjo, y el 8.89 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo14/12/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Antonio Sorrentino fue breve tras ganar 3‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Antonio Palumbo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Puesto 2, 25 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Palermo la escuchó como otra cosa.
Mercado07/12/2026
Jacopo Segre tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Palermo ha sido explícito sobre la situación de Jacopo Segre, que es más de lo que reciben muchos.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Joel Pohjanpalo sale de esa comparación dentro del equipo, y el Palermo se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
El banquillo07/12/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Antonio Sorrentino no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Palermo tampoco lo escondía nadie.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Carrarese? El debate seguirá vivo el jueves.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Palermo nadie finge estar haciéndolo.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Joel Pohjanpalo. 1‑0 ante Cesena, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores30/11/2026
Joel Pohjanpalo jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.03. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Giosuè Grippa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Eso es lo que quiero cada semana. No el resultado: la manera en que fueron a por él». El entrenador, tras el 1‑0, hablando ya del siguiente.
Plantilla30/11/2026
El mejor de la categoría el pasado fin de semana fue un jugador del Palermo
Es un honor pequeño y no es poca cosa: alguien vio todos los partidos de la división y decidió que Joel Pohjanpalo fue lo mejor de cualquiera de ellos.
Nadie en el Palermo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloClaudio Gomes llama a la puerta del técnico
Lo que vieneEmmanuel Gyasi se enfrenta a su antiguo club
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Joel Pohjanpalo lo produjo, y el 8.90 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Joel Pohjanpalo. 2‑0 ante Empoli, y la ovación final fue sobre todo suya.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Empoli intentó reordenarse, el Palermo no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palermo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Antonio Sorrentino sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
El banquillo23/11/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Hernâni
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Palermo no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palermo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla16/11/2026
Alex Valera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
2 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Alessandro Gabrielloni lo hizo ante Ravenna. 2‑2 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Palermo.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Joel Pohjanpalo marcó en el minuto 85, Modena ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Palermo se lo llevó todo.
Emmanuel Gyasi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla09/11/2026
Alex Valera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Joel Pohjanpalo. 2‑1 ante Modena, y la ovación final fue sobre todo suya.
Minuto 115, contra Ravenna, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Palermo no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Palermo la escuchó como otra cosa.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Palermo, y 1 partidos en 10 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Palermo ha sido explícito sobre la situación de Giangiacomo Magnani, que es más de lo que reciben muchos.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo02/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Antonio Sorrentino ante una sala que ya las había oído.
En breve
PlantillaPalermo, un equipo de desconocidos entre sí
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo Palermo acumula 5 triunfos consecutivos.
Plantilla26/10/2026
Alex Valera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Giangiacomo Magnani entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Tommaso Augello: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Palermo necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Gabriel Strefezza quiere fútbol continental; si el Palermo puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alex Valera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Joel Pohjanpalo. 1‑0 ante Ascoli, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Palermo ha sido explícito sobre la situación de Jérémy Le Douaron, que es más de lo que reciben muchos.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Giacomo Corona tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Claudio Gomes ya tiene su respuesta de Palermo; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palermo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Hernâni, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Claudio Gomes entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Palermo nadie finge estar haciéndolo.
Plantilla05/10/2026
Alex Valera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jacopo Segre, y el técnico lo permitió.
Calificado con 7.95. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
11 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Alessandro Gabrielloni está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Antonio Sorrentino sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Filippo Ranocchia marcó, fue calificado con 7.82 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Plantilla28/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Palermo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alex Valera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pietro Ceccaroni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Filippo Ranocchia. 1‑0 ante Südtirol, y la ovación final fue sobre todo suya.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Antonio Sorrentino podía permitirse ser generoso.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Palermo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
En breve
Lo que vieneEmmanuel Gyasi se enfrenta a su antiguo club
Emmanuel Gyasi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Antonio Sorrentino sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Toca Südtirol, y hay un hombre en el vestuario de Palermo que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Palermo querrían reconocer. Se le nota los sábados.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Palermo, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alex Valera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mattia Perin, y el técnico lo permitió.
Plantilla14/09/2026
Alex Valera se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Palermo lo saben, y también todos los que lo ven.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Antonio Sorrentino tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Palermo tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
En breve
Notas de los jugadoresAlex Valera las deja todas atrás
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Palermo, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Lushnja esperando con una camiseta. En Palermo nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Directiva07/09/2026
Palermo cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 9; bajas, 3; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Palermo ha hecho la parte difícil con IF Elfsborg, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Palermo la escuchó como otra cosa.
Plantilla07/09/2026
9 caras nuevas y el Palermo todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Zenit conserva a su hombre, y Palermo vuelve a una lista con un nombre tachado.
Un nombre más en la lista: Lushnja ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Francesco Di Bartolo. La respuesta de Palermo no ha cambiado. De momento.
El técnico los retuvo y dijo lo que había que decir. Se espera respuesta el sábado, y si no llega las preguntas suben de planta.
El banquillo31/08/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Mattia Perin
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palermo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A IF Elfsborg le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Gabriel Strefezza quiere fútbol continental; si el Palermo puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Palermo preguntó y Cittadella dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Alberto Barbieri es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Matteo Colletti lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Tiziano Marino lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Giosuè Grippa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva24/08/2026
El Palermo rechaza el plan para la ciudad deportiva
Es la forma más silenciosa que tiene un club de decirte cuáles son sus ambiciones. Se pidió el dinero, se denegó el dinero, y quienes trabajan allí cada día ya saben exactamente a qué atenerse.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Gabriel Strefezza: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Palermo necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Cittadella lo dice, y a nadie en Palermo le divierte adivinarlo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Monterrey conserva a su hombre, y Palermo vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palermo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Palermo donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Palermo querrían reconocer. Se le nota los sábados.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Javi Pérez acaba de firmar por el Palermo y, por una vez, la respuesta importaba.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Palermo escucha una frase así exactamente como está construida.
Pietro Ceccaroni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
8 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Palermo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Palermo la escuchó como otra cosa.
Emmanuel Gyasi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Tommaso Augello sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
«59 internacionalidades son más de las que jamás esperé, y ya toca que las tenga otro.» A los 34 ha terminado con su selección y no ha terminado ni de lejos con el Palermo.