OFK Beograd avanza y Mladost Lucani se vuelve a casa, con el 0-3 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Željko Samčović lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Mladost Lucani no han contestado, que también es una forma de contestar.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Mladost Lucani tiene que sacar un resultado de donde sea.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mladost Lucani saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mladost Lucani pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Mladost Lucani no han contestado, que también es una forma de contestar.
El nombre de Joaquín Moxica ha aparecido en conversaciones de las que Mladost Lucani no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
La grada02/08/2027
Los silbidos bajan desde tres lados
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 7 de los 30 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Nenad Milenkovic está de vuelta en Mladost Lucani, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Nikola Lukic está de vuelta en Mladost Lucani, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Marko Rajkovic está de vuelta en Mladost Lucani, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mladost Lucani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mladost Lucani saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Rodrigo Espalter tiene 20 años, y Mladost Lucani lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Nehemías Almaraz tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Mladost Lucani no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mladost Lucani pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mladost Lucani saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Nehemías Almaraz tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Mladost Lucani no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mladost Lucani pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Mladost Lucani no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mladost Lucani pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mladost Lucani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mladost Lucani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Mladost Lucani, y 2 partidos en 14 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mladost Lucani pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Mladost Lucani no han contestado, que también es una forma de contestar.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mladost Lucani saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Mladost Lucani no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Mladost Lucani no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Mladost Lucani no han contestado, que también es una forma de contestar.
«La firma más fácil de mi carrera.» Nikola Boranijašević y Mladost Lucani acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mladost Lucani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mladost Lucani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mladost Lucani pueden fingir no haber oído.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Mladost Lucani pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Una media de 7.36 en la temporada con 3 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Un 1-0 ante Zeleznicar Pancevo, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Mladost Lucani tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mladost Lucani pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mladost Lucani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaPrimera camiseta del primer equipo para Alan Ovelar
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Joaquín Moxica vuelve a Mladost Lucani con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Mladost Lucani tiene que sacar un resultado de donde sea.
Una media de 7.32 en la temporada con 2 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Dušan Cvetinović tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Mladost Lucani no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mladost Lucani pueden fingir no haber oído.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Mladost Lucani tiene que sacar un resultado de donde sea.
Tiene 20 años y nadie en Mladost Lucani lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Napredak se llevó los puntos tras un 0-1 que costará explicar en la grada.
Directiva28/12/2026
En Mladost Lucani el 115% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mladost Lucani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se llevan el 136% de lo que ingresa Mladost Lucani
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Batido 4 veces y con 3 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
0-1 ante Vojvodina, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mladost Lucani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Mladost Lucani tiene que sacar un resultado de donde sea.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se llevan el 136% de lo que ingresa Mladost Lucani
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mladost Lucani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Mladost Lucani tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Mladost Lucani no han contestado, que también es una forma de contestar.
Tiene 20 años y nadie en Mladost Lucani lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Los sueldos se llevan el 226% de lo que ingresa Mladost Lucani
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mladost Lucani saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mladost Lucani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Janko Tumbasević lo llamará otra cosa en privado.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Radnicki 1923 defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La operación que iba a llevar a Dušan Jovanović al Slovan Liberec se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Mladost Lucani con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
En Mladost Lucani el 157% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Preguntádmelo en verano. Lo sabré antes que nadie.» Tiene 36 años y 117 partidos a la espalda, y Mladost Lucani tienen que planificar con las dos respuestas.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Mladost Lucani ha sido explícito sobre la situación de Bogdan Matijašević, que es más de lo que reciben muchos.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Saša Stamenković tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Mladost Lucani no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Bogdan Matijašević: 2 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Victoria por 1-1 ante Cukaricki, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mladost Lucani pueden fingir no haber oído.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Mladost Lucani tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Damián Gómez tiene 36 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Mladost Lucani tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Janko Tumbasević puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«La firma más fácil de mi carrera.» Nikola Boranijašević y Mladost Lucani acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Mladost Lucani tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Mladost Lucani ha sido explícito sobre la situación de Abba Adam Oscar, que es más de lo que reciben muchos.