2-5 para Dinamo Zagreb, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Si la culpa fue del portero o de los diez que tenía delante es la discusión que llenará esta semana todas las conversaciones de la ciudad. 5 paradas no zanjan el debate en ningún sentido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zadar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
La operación que iba a llevar a Milan Barisic al Imotski se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Zadar con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
La camiseta todavía le queda bien. Antonio Pjaca está de vuelta en Zadar, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Las obras están aprobadas para un aforo de 56. Es de esas decisiones por las que se juzga a un club veinte años después, y las juzga gente que no estaba cuando se tomó.
En breve
DirectivaLa directiva del Zadar incumple su palabra
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zadar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La operación que iba a llevar a Robert Modric al Rudes se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Zadar con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaMarcelo Erceg conserva el voto de su entrenador
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zadar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zadar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ezequiel Montagna llega con 35 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Anderson Künzel tiene 39 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
En breve
Directiva$280.1K al año más en las cuentas de Zadar
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zadar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Zadar, y 2 partidos en 33 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zadar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Boris Lovren tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Zadar no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zadar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Federico Flores tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Zadar no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Andreas Riiser llega a Zadar con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.
En breve
PlantillaFilip Vrsaljko conserva el voto de su entrenador
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Zadar, y 0 partidos en 25 dicen que se ha ganado que le escuchen.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Sime Kasalo puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
PlantillaBenjamín Rojas conserva el voto de su entrenador
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zadar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Tiene 20 años y nadie en Zadar lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Marko Soldo tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Zadar no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Charlie Filer llega a Zadar con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Zadar, y 0 partidos en 21 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Darijan Žarkov llega con 36 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Zinho Mertens tiene 36 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zadar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Tiene 20 años y nadie en Zadar lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Federico Flores tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Zadar no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaFilip Vrsaljko conserva el voto de su entrenador
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Zadar, y 0 partidos en 17 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Zadar, y 0 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Václav Říha tiene 20 años, y Zadar lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zadar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaFederico Flores quiere un sitio de verdad en este equipo
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Quedan 1 meses y no hay acuerdo cerca. Cada semana sin firma le cuesta dinero a Zadar.
Plantilla13/11/2028
Nahuel Tisón quiere un sitio de verdad en este equipo
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Nahuel Tisón está harto de ser útil y querría ser titular. En Zadar lo saben, y lo saben desde hace semanas.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
12 puntos y un calendario que se agota. Las cuentas aún no son crueles, pero ya no son amables.
La grada06/11/2028
Los silbidos bajan desde tres lados
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 9 de los 38 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla06/11/2028
Boris Grbic está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.28 en la temporada con 5 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zadar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Osman Hadžikić lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Gustav Wulff llega a Zadar con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zadar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Marco Armellino tiene 39 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Federico Flores ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Zadar. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
1-4 para Hajduk Split, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Contrato nuevo para el hombre del banquillo, y lo más claro que puede decir una directiva sin convocar una rueda de prensa. Prometer estabilidad sale barato; darla, no.
La camiseta todavía le queda bien. Ivan Perisic está de vuelta en Zadar, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Stipe Pjaca está de vuelta en Zadar, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Matej Petkov está de vuelta en Zadar, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Zadar tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
En breve
PlantillaPrimera camiseta del primer equipo para Stipe Duvnjak
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Ascenso confirmado y matemático, y una ciudad que esta noche va a dormir poco. Pase lo que pase con el resto del balance, la temporada acaba una categoría más arriba de donde empezó.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaBoris Lovren conserva el voto de su entrenador
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaMilan Barisic conserva el voto de su entrenador
El idioma va llegando y ya hay con quien hablar en el vestuario. Un futbolista que se siente en casa juega como tal, y eso no aparece en ningún informe de ojeadores.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
DirectivaZadar firman un acuerdo de $430.2K al año
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El Zadar pasó todo el mercado intentando colocar a Stipe Kovacevic y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
El Zadar pasó todo el mercado intentando colocar a Bojan Vukas y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zadar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Lo que era una noticia de contraportada es ya asunto del graderío, y el graderío no entiende de matices. En Zadar querrían resolverlo antes de que sea la única pregunta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zadar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zadar pueden fingir no haber oído.
HNK Rijeka avanza y Zadar se vuelve a casa, con el 1-2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.